Las posiciones dentro de Chile – Semanario La Época, Bolivia

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Después del encuentro bilateral de los presidentes de Bolivia y Chile, Evo Morales y Michelle Bachelet, en San José de Costa Rica, aprovechando la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), queda claro que las posiciones duras del vecino país se expresan en las declaraciones del canciller Heraldo Muñoz.

Tan es así que el canciller chileno se pronunció en Santiago de Chile, al día siguiente de retornar a su país, en dirección contraria al camino abierto por los dos altos jefes de Estado que en Costa Rica, donde expresaron su disposición de retomar la “Agenda de 13 puntos” que incluye el tema del mar. Esa agenda, asumida en 2006, incorporó en el punto 6, por primera vez en la historia de las relaciones bilaterales de ambos países después de 1879, el tratamiento de la demanda boliviana de recuperar la soberanía perdida sobre las costas del Pacífico tras una guerra de ocupación.

En la reunión bilateral, realizada el 28 de enero, los dos presidentes abordaron, según se informó, el cómo superar las distancias que los separan entorno a un tema tan fundamental que perjudica históricamente a la economía boliviana.

La posición de Muñoz no es nueva. En realidad sintetiza la posición de los sectores más conservadores de la sociedad chilena que siguen pensando que la conquista por la vía militar da derechos. Lo grave, sin embargo, es que eso tenga vida dentro de la Nueva Mayoría, una coalición de la Democracia Cristiana, el Partido Socialista, el Partido Comunista de Chile y otros grupos menores. Pero más grave aún es que esas posiciones neutralicen a las fracciones más de avanzada dentro del gobierno de ese país.

Pero si Chile se queda paralizada ante la historia, Bolivia continúa demostrando que mantiene la iniciativa. El diálogo entre ambos presidentes confirma que la estrategia del gobierno de Morales es integral pues no renuncia a usar todos los medios posibles para visibilizar su demanda. Es decir que el objetivo de recuperar el derecho soberano sobre el Pacífico encuentra en la demanda internacional ante La Haya, los campos multilaterales y las relaciones bilaterales distintas variantes tácticas de una articulación estratégica.

Es más, desde 2006, el presidente Morales ha logrado penetrar en amplios círculos políticos, académicos, sociales y económicos de Chile, quienes reivindican abiertamente “mar para Bolivia” o piden un cambio de la política exterior de su país hacia nuestro país. Eso significa que la causa boliviana se abre paso en la sociedad chilena.

La Época