Expertos internacionales debaten en Ecuador posición sudamericana sobre drogas para cita de la ONU en 2016

Expertos internacionales sostuvieron en Ecuador un encuentro de dos días, que concluyó este miércoles, en la búsqueda de acercar posiciones desde la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), con vista a la Sesión Especial de la Asamblea General de la ONU sobre Drogas (Ungass 2016), que se realizará en Nueva York, Estados Unidos.

El evento, organizado por la Unasur y la fundación alemana Friedrich-Ebert-Stiftung (FES), reunió a representantes de los gobiernos dentro del Consejo Sudamericano para el Problema Mundial de Drogas, y de organismos internacionales de la región y de otros países, en la búsqueda de plantear soluciones eficaces al fenómeno.

Los debates a puertas cerradas contaron con la presencia del secretario general del bloque integracionista, Ernesto Samper, quien ha abogado por un cambio en la política para enfrentar esta situación y ha criticado el que durante mucho tiempo la justicia internacional haya sido dura con los más débiles.

Rodrigo Vélez, secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Control de Sustancias Estupefacientes y Psicotrópicas (Consep), de Ecuador, señaló en entrevista con Andes que la Unasur ha enfocado la mirada sobre esta problemática desde un enfoque de derechos y expondrá en Nueva York el próximo año su posición, que se señala la urgencia de que sean revisadas las políticas para enfrentar el fenómeno.

Andes: ¿Cuáles son las convergencias desde Unasur frente a Ungass 2016?

Rodrigo Vélez (RV): La sesión especial de la ONU para 2016 fue convocada por países latinoamericanos y en la reunión realizada en mayo llegamos a un consenso en la Declaración de Quito, en la cual, básicamente, ponemos el énfasis en derechos humanos, como la salud, para enfrentar el fenómeno socioeconómico de las drogas. No lo estamos abordando ya como un problema o una lucha; ese lenguaje lo estamos erradicando desde Latinoamérica. Tenemos que abordar un fenómeno tan complejo como el de las drogas con una mirada de derechos, de salud, de desarrollo, de buen vivir.

Andes: Sin embargo hay naciones como Uruguay, por ejemplo, que ha despenalizado la cannabis. ¿Cuál sería la solución, según la Unasur?.

RV: Creemos que no hay una sola receta para un problema tan complejo que tiene sus particularidades, de acuerdo con la región del planeta o al país en particular. Lo que hemos propuesto y se ha aceptado es el respeto a las decisiones soberanas que cada país tenga para abordar este fenómeno.

Por lo tanto, la decisión en América Latina es respetar la decisión de Uruguay con sus políticas sobre el cannabis, la de Chile, la de Ecuador con sus reformas al Código Orgánico Integral Penal. Si existen personas en situación de dependencia, deben recibir el apoyo de salud (…) y más aún cuando este fenómeno se acentúa en los quintiles más empobrecidos de la región. Es ahí donde debemos actuar con estrategias y acompañamiento, y presencia del Estado.

En Latinoamérica hemos llegado a consensos que se van a presentar en Ungass 2016, donde diremos ante el mundo las propuestas desde esta región, a partir de experiencias dolorosas, llenas de sangre y de historias de vida.

El secretario del Consep de Ecuador, Rodrigo Vélez, afirmó que es necesaria una nueva arquitectura desde la ONU para abordar el fenómeno de las drogas.

Andes: ¿Cuáles otras propuestas concretas presentará este Consejo ante Ungass 2016?

RV: Una nueva arquitectura en la ONU para abordar este fenómeno. Por ejemplo, debe haber una participación más activa y en la capacidad de decisión de la Organización Mundial de la Salud y de instancias de educación y desarrollo, y sobre todo de derechos humanos; estas instancias son las que tienen que determinar las políticas para el resto del siglo posiblemente.

Andes: ¿Cuán grave está siendo el azote del consumo de drogas en la región?

RV: Hemos decidido priorizar en Latinoamérica y en Suramérica la importancia que quizás en el pasado no se les había dado a los niños y jóvenes. Siempre estuvimos preocupados por el narcotráfico, es decir en la exportación, pero nos habíamos descuidado de las nuevas generaciones y nos enfocamos a prevención de usos y consumos. El hecho de que la región está alcanzando niveles de desarrollo, ha ido mejorando el estándar de vida de nuestros países, eso ha ido de la mano con capacidad de consumo de sustancias ilícitas en nuestras poblaciones.

Andes: ¿Cuál es el problema o la dificultad fundamental que enfrenta Ecuador en la lucha contra las drogas?.

RV: Al igual que en todos los países de la región el problema fundamental se llama la política de drogas, es lo que más daño nos ha hecho y dentro de la política hay problemas que no se le abordaron de manera adecuada en el pasado de forma coordinada, eso lo estamos corrigiendo.

En el caso de Ecuador hay una decisión presidencial de coordinar y dirigir toda la política de drogas, con un comité compuesto por todos los ministerios para abordar todas las aristas de manera articulada, ya no cada institución haciendo prevención, campañas.

Puntualmente, tenemos un fenómeno que comprende el uso de la heroína en el país, que no teníamos en el pasado, la denominada “H”, que está presente en ciudades de la Costa y estamos trabajando coordinadamente para abordar esa particularidad.

También estamos abordando el tema de la rehabilitación. Cuando hicimos un levantamiento de centros de rehabilitación en el país, muchos de ellos privados, no cumplían los requisitos del Ministerio de Salud para su funcionamiento y se ha estado corrigiendo.

Por otra parte, el Estado ecuatoriano ha abierto nuevos centros de tratamiento y hospitales con la capacidad de recibir a ciudadanos con procesos de intoxicación, que luego se remiten a tratamientos, según lo determinen los facultativos.

Andes