Consejo Electoral analiza repetir los comicios en los centros donde hubo disturbios

En Contexto:
El domingo pasado se realizaron en Haití las elecciones legislativas, postergadas durante tres años por lo que el Parlamento se encuentra disuelto. 1.855 candidatos se presentaron para ocupar 20 bancas en el Senado y 119 en la Cámara de Diputados. La jornada estuvo plagada de hechos de violencia, en los que murieron tres personas, y denuncias de irregularidades y fraude. El 25 de octubre se celebrará la segunda vuelta, junto a la elección de alcaldes, las asambleas legislativas locales y la primera vuelta presidencial.

Haití: analizan repetir parlamentarias en varios colegios

El Consejo Electoral Provisional de Haití (CEP) informó este miércoles que están analizando la posibilidad de repetir los comicios legislativos en los colegios donde se canceló el proceso por los saqueos, incendios y destrozos que causaron simpatizantes de partidos rivales.

Los integrantes del órgano electoral convocaron a una reunión para determinar cómo proceder ante la situación registrada en los 54 centros de votación que fueron afectados, esto debido a que en uno de ellos anularon los votos por estar en duda la legitimidad de los resultados.

Se espera que el CEP fije en la reunión la nueva fecha para convocar de nuevo a los habitantes de los departamentos Oeste, Centro, Norte y Artibonite para el proceso electoral.
Las elecciones del domingo forman parte de la primera vuelta de las legislativas, pero actos violentos impidieron a muchos electores acudir a las urnas.

El CEP se comprometió a divulgar las cifras preliminares antes del 19 de agosto, pero el conteo se dificultará y demorará en las regiones afectadas por los actos vandálicos. Se espera que los resultados finales estén listos el 8 de septiembre.

La segunda ronda de las legislativas será el 25 de octubre, cuando también se elegirá al nuevo presidente haitiano.

Acciones policiales

Durante los actos violentos registrados el pasado domingo, los cuerpos de seguridad detuvieron a 137 personas y procesaron -hasta el momento- a 21.

En la jornada electoral la policía confiscó 23 armas de fuego y unos tres funcionarios resultaron heridos.

TeleSur

Violencia y apatía popular estropean las legislativas haitianas – Por Yolaidy Martínez

Haití celebró la primera vuelta de las legislativas con la idea de demostrar estabilidad política, pero la apatía popular y la violencia entre los partidos rivales estropearon las elecciones ya marcadas por un atraso de casi cuatro años.

La crisis entre el Ejecutivo y la oposición impidió realizar los comicios desde la llegada de Michel Martelly a la presidencia en 2011 y finalmente se convocaron tras la disolución del Parlamento en enero pasado.

El proceso enfrentó a mil 853 candidatos de más de un centenar de partidos por los escaños de la Asamblea Nacional, tuvo un costo de 38 millones de dólares y los principales contribuyentes fueron Estados Unidos, Unión Europea, Brasil y Japón.

El Consejo Electoral Provisional (CEP) empadronó a 5,8 millones de personas para escoger a 20 senadores y a 119 diputados, pero tal y como estaba previsto hubo una baja afluencia de los votantes.

Varias investigaciones y analistas alertaron desde semanas antes sobre el desinterés de los haitianos y lo atribuyeron a los problemas económicos, la avalancha de candidatos y al desarrollo de una campaña débil, corta y también plagada de incidentes violentos, que dejaron al menos 26 heridos graves y cinco muertos.

Para asegurar el éxito y la tranquilidad de los comicios, las autoridades desplegaron a nueve mil policías y adoptaron varias restricciones al tráfico de vehículos, la venta e ingestión de bebidas alcohólicas, al porte de armas y la apertura de lugares recreativos.

Además, el CEP dio garantías sobre la buena organización de las elecciones, la preparación de los funcionarios, la seguridad en los recintos y la poca posibilidad de fraude porque las boletas se diseñaron con alta tecnología.

Sin embargo, desde la apertura hasta el cierre de la jornada hubo denuncias de dificultades técnicas en los centros de votación, tensiones entre los partidos políticos y disturbios en las calles.

Incluso, un informe de la Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos, del Consejo Nacional de Observación y de otras agrupaciones ciudadanas reveló un cúmulo de fallas y la complicidad de funcionarios para cometer fraude.

Mil 500 miembros de esas organizaciones supervisaron el sufragio en todo el país y reportaron la mala distribución de las acreditaciones de los observadores, la presencia de personal ajeno al proceso dentro de los recintos y el favoritismo hacia algunos partidos.

Según su informe, la mayoría de los centros abrieron con tres horas de retraso por problemas de organización y muchos no ubicaron apropiadamente las cabinas de votación, pues estaban cerca de ventanas y no garantizaban el secreto en ese ejercicio.

Varias personas votaron más de una vez porque se les retiró la tinta indeleble de los dedos, mientras las urnas eran bolsas de plástico, transparentes y con capacidad para menos de 400 boletas.

El texto reveló que 37 de los mil 508 colegios se instalaron en casas particulares, algunos estaban en espacios muy reducidos y hubo influencia de los representantes de diversos partidos, lo cual estaba prohibido.

También hizo referencia a la intimidación, las amenazas y el fraude en 50 por ciento de los centros de votación, a la existencia de urnas llenas, los actos violentos para alterar el proceso y a los errores en la clasificación de los votos cuando arrancó el escrutinio.

La policía realizó 137 arrestos y reportó 53 colegios saqueados, 23 armas confiscadas y tres oficiales heridos, pero aún no confirma tres muertes ocurridas durante la jornada comicial.

Pese a todos los inconvenientes, el Gobierno, el CEP, los observadores internacionales y hasta la Organización de las Naciones Unidas (ONU) manifestaron satisfacción por el desarrollo de los comicios y felicitaron a la ciudadanía.

No obstante, condenaron la violencia, pidieron investigar todos los hechos y sancionar a los responsables con las medidas correspondientes.

Las legislativas abrieron una etapa electoral que incluye su

segunda ronda el 25 de octubre y la realización ese mismo día de las generales para escoger al nuevo presidente del país francófono, a mil 140 asambleístas y representantes locales.

Haití emprendió este proceso aun sin recuperarse del catastrófico terremoto de 2010, el cual obligó a poner en marcha una de las mayores operaciones humanitarias de la historia y dejó al menos 250 mil muertos, 1,5 millones desplazados y cuatro ciudades destrozadas.

Las nuevas autoridades deben encauzar los recursos y los esfuerzos para reubicar a miles de ciudadanos que todavía viven en campos de refugiados con poco o ningún acceso a servicios básicos como el agua, la salud y la educación.

Si bien la comunidad internacional prometió y entregó grandes sumas de dinero para la recuperación post-sismo, existen denuncias sobre el desvío de los fondos por parte de las organizaciones no gubernamentales, empresas privadas y países como Estados Unidos.

Esa malversación retardó los planes de la reconstrucción y, en consecuencia, imposibilitó mejorar las condiciones de vida de los haitianos.

A juicio de Sandra Honoré, la representante de la ONU ante Puerto Príncipe, las elecciones son indispensables para la renovación inmediata de las entidades democráticas y restablecer el equilibrio institucional a largo plazo.

Se espera que los nuevos dirigentes de Haití logren cumplimentar con esos objetivos y también sacar adelante a la nación más pobre de América Latina y el Caribe.

*Jefa de la Redacción Centroamérica y El Caribe de Prensa Latina.

Prensa Latina

De faux observateurs seraient responsables de fraudes massives selon le RNDDH et CNO

De nombreux candidats et des responsables d’organisation de la société civile dénoncent des cas de fraudes massives et d’irrégularités durant les législatives du 9 août 2015.

Dans les medias de nombreux candidats ont fait état de bourrages d’urnes dans plusieurs circonscriptions. Ils réclament l’annulation du scrutin dans ces régions tandis que d’autres candidats revendiquent la victoire.

Les candidats mecontents dénoncent l’implication des mandataires des partis politiques dans les fraudes, les irrégularités et les violences.

De leur coté les responsables d’organisation de la société civile font valoir que de faux observateurs étaient également impliqués dans les fraudes. Le Réseau National de Défense des Droits Humains (RNDDH), le Conseil National d’Observation (CNO) et le Conseil Haïtien des Acteurs Non Etatiques (CONHANE) révèlent que des organisations n’ayant rien à voir avec l’observation électorale telles MIRADE, MINO, MINOEH, avaient reçu des accréditations du Conseil Electoral Provisoire (CEP). ” Ces observateurs étaient en fait des mandataires de partis politiques qui achetaient les votes dans les bureaux, précise les responsables du RNDDH et du CNO.

Les vrais et faux mandataires des partis politiques auraient joué un rôle important dans les violences ayant provoqué la fermeture de nombreux centres de vote. ” De nombreux mandataires étaient impliqués dans les cas de violences électorales. Ces derniers, en fait, n’étaient pas présents pour observer et défendre les intérêts de leurs mandants. Ils avaient au contraire pour mission de tout mettre en œuvre en vue de voler les élections”, précise le rapport.

Metropoli Haití