Curuguaty: inicia cuestionado juicio a campesinos tras varias postergaciones

Integrantes de distintas organizaciones que acompañan a los campesinos acusados por la masacre de Curuguaty realizaron ayer una manifestación pidiendo la nulidad del proceso así como la libertad de las trece personas que desde este miércoles deberán enfrentar el juicio oral en el Palacio de Justicia de Asunción por la masacre ocurrida en Curuguaty el 15 de junio de 2012.

Una de las principales críticas estuvieron dirigidas contra el presidente del Tribunal de Sentencia, Ramón Trinidad Zelaya, quien la reiniciarse la audiencia luego de la renuncia de los campesinos a sus abogados denegó la concesión de más tiempo a la nueva defensa alegando que la ciudadanía y la prensa piden conocer la sentencia, preopinando sobre el caso y dejando entrever que ya existiría la decisión de condenar a los labriegos antes del inicio mismo del juicio.

Cuando se desempeñaba como fiscal en el departamento de Canindeyú, Trinidad Zelaya fue detenido en 2007 por un supuesto pedido de 5.000 dólares para la devolución de un camión incautado que había sido robado en Brasil. Posteriormente fue blanqueado con el traslado a Caazapá dispuesto por el entonces fiscal general del Estado, Rubén Candia Amarilla, quien tras la masacre de Curuguaty fue nombrado como ministro del Interior por el presidente Fernando Lugo días antes de su destitución en un juicio político exprés.

Asimismo, el desempeño de Trinidad Zelaya como magistrado estuvo en la mira en varias ocasiones por sospechosas liberaciones de personas sobre las cuales pesaban cargos por narcotráfico y que estaban ligadas al clan de Vilmar Acosta Marques, exintendente colorado de Ypehú vinculado al presidente Horacio Cartes y que fue detenido en Brasil por ser el principal sospechoso de la autoría moral del asesinato del periodista Pablo Medina.

La protesta se inició en la plaza Italia, desde donde se realizó una marcha hasta el Ministerio Público. Allí se tuvo la intervención de varios oradores, que pidieron la nulidad del proceso y la libertad de los campesinos acusados por invasión de inmueble, asociación criminal y homicidio doloso en grado de tentativa.
“Nos alegra verles luchando y esperamos mañana el juicio. Libertad a los presos por luchar”, afirmó Martina Paredes, hermana de Luis y Fermín Paredes, muertos en la masacre.

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