Ecuador: inició marcha indígena que culminará en Quito con el paro del 13 de agosto

La marcha de los movimientos indígenas y las organizaciones sociales se inició ayer en Tundayme, Zamora Chinchipe, y prevé llegar el 13 de agosto próximo a Quito para unirse al paro nacional, convocado por sectores contrarios al Gobierno.

El sitio de inicio de la movilización fue escogido por encontrarse en la cordillera del Cóndor, al suroriente del país, donde se desarrolla el proyecto minero Mirador, encargado a la empresa china Ecuacorriente S.A. (ECSA), que es criticada por los activistas.

A las 08:00, con banderas, cestas con comida e instrumentos musicales, indígenas y sindicalistas bajaron una pronunciada pendiente hasta llegar al río Quimi, en el barrio San Marcos de Tundayme, para realizar una ceremonia ancestral.

El descenso estuvo acompañado por sanjuanes en los que se escuchaban coplas: “A mí me engañaste, a mí me engañaste y a los chinos todo entregaste”.

El yachac Jaime Pilatuña celebró el ritual para pedir a la pachamama que los marchantes tengan “fuerza, coraje y valor” en su periplo hacia la capital. A cambio, entregó al río y a la tierra, frutas, flores y comida como muestra de reciprocidad.

Luis Sánchez, presidente de las comunidades de la Cordillera Cóndor Mirador, dijo que su población se verá afectada por el ingreso de la gran minería al territorio. “Actualmente 19 familias corren peligro de desalojo, entre ellos shuars y kichwas”.

En el camino para llegar a Tundayme se puede apreciar rótulos que advierten que varios sectores son “propiedad privada”. Los ambientalistas aseguran que eso es lo que se concedió a mineras chinas y canadienses.

En la ceremonia se entregó un mandato popular de siete puntos a los dirigentes indígenas, en el que se exige el archivo de las enmiendas constitucionales, la restitución del 40% al aporte de las pensiones jubilares, el libre acceso a la educación superior y a la educación intercultural bilingüe, el respeto al Yasuní y a los derechos de la naturaleza, la derogatoria de leyes y decretos que coartan libertades y derechos, y la reestructuración del Consejo de Participación Ciudadana.

Las ñustas dieron bastones de mando a Carlos Pérez Guartambel, presidente de Ecuarunari; Rómulo Acacho, vicepresidente de la Conaie; Pablo Serrano, presidente del Frente Unitario de Trabajadores (FUT); y Salvador Quishpe, prefecto de Zamora Chinchipe.

Antes de empezar la caminata, Quishpe advirtió de la presencia de gente infiltrada y pidió que se los identifique para evitar que generen caos que luego es usado políticamente en contra de los marchantes.

Ayer, la movilización dejó Tundayme antes del mediodía. A las 13:30 llegó a El Pangui y a las 19:30, a Zamora, donde, en un parque, se ubicó gente de Alianza PAIS que le gritó consignas en contra. La Policía formó un cordón para evitar enfrentamientos. Los marchantes tomaron una vía alterna.

Por las calles, la gente expresó con aplausos su respaldo a los caminantes para quienes, a las 20:45, se ofició una misa en la catedral de Zamora. Pasadas las 21:00 se encaminaron hacia Loja, a donde arribarán a las 14:00 de hoy. (I)

Movilización
Detalles

Viajeros
Hasta Tundayme llegaron, entre otros personajes, el dirigente sindical Mesías Tatamuez, la exsecretaria de Comunicación del Gobierno, Mónica Chuji, y el exdirector del Hospital de la Policía, coronel César Carrión.

Policía
En el trayecto entre Tundayme y El Pangui hubo presencia policial. Los uniformados señalaron que su interés era dar seguridad a los marchantes.

El Universo

Una mirada al movimiento indígena: el camino entre la defensa de derechos y la confrontación política

Este 13 de agosto se realizará en el país un paro convocado por centrales sindicales. A la convocatoria, promovida se sumó la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), quienes además anunciaron un levantamiento indígena que iniciará este 2 de agosto y cuya finalidad es llegar hasta la capital ecuatoriana, Quito.

Tanto el levantamiento como el paro se realiza en medio de una coyuntura nacional en la que algunos actores sociales se han hecho eco del llamamiento, mientras otros, pertenecientes incluso al mismo movimiento indígena, han mostrado su respaldo al gobierno y a sus políticas de equidad y justicia social.

¿Cómo se organiza el movimiento indígena en el Ecuador? ¿Cuáles son las organizaciones que lo conforman? ¿Existen efectivamente las condiciones para un paro nacional y levantamiento? ¿Las bases del movimiento indígena apoyan a la CONAIE?

ANDES presenta el contexto histórico de la organización que irrumpió en la escena política en la década del noventa defendiendo derechos, como protagonistas en la caída de tres presidentes y la posterior vinculación de sus dirigentes con postulados que coinciden con la derecha.

Una de las banderas de lucha de la organización indígena es del Estado Plurinacional que en 2008 se logró gracias a la nueva Constitución. El artículo uno de la carta magna se reconoce que “Ecuador es un Estado constitucional de derechos y justicia, social, democrático, soberano, independiente, unitario, intercultural, plurinacional y laico”.

Las demandas con las que la CONAIE se alista para una levantamiento son: la reapertura y no cierre de las escuelas de educación intercultural bilingüe; los supuesto despojos de las tierras y territorios que impulsaría el gobierno mediante la ley de tierras, ley de aguas y ley de minerías; el archivo de la propuesta de las enmiendas constitucionales; detener la “persecución política y la judicialización” contra de los líderes sociales; fortalecer la agenda unitaria con los demás sectores sociales, entre otras demandas.

La organización indígena mantiene una postura de confrontación con al régimen del Presidente Rafael Correa en medio de un escenario económico y social de progreso y estabilidad para Ecuador. Labor que ha sido reafirmada por la población por 10 ocasiones en las urnas.

Tras ocho años de ejercicio del poder se redujo el coeficiente de Gini en 7 puntos, mientras que América Latina redujo 2 puntos, posicionando a Ecuador como uno de los países que más redujo desigualdades; disminuyó el trabajo infantil de 12,5% en 2006 a 5,5% en 2014; incrementó la matrícula en el sistema educativo público para alrededor de un millón de estudiantes desde el 2006; y, casi triplicó el número de atenciones en establecimientos del Ministerio de Salud Pública, entre otros logros.

Estos avances, reconocidos por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), permitieron que el país redujera hasta 2013 en un 14,7% la pobreza. De acuerdo al informe del organismo, la población ecuatoriana en condiciones de pobreza era del 48,3% en 2005, mientras que en 2013 fue de 33,6%. Esta cifra disminuyó aún más y para 2014, según datos de la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (Senplades), 1 millón y medio de ecuatorianos superaron la pobreza.

La población indígena en Ecuador

En el Ecuador conviven 14 nacionalidades indígenas: Tsáchila, Chachi, Epera, Awa, Kichwas, Shuar, Achuar, Shiwiar, Cofán, Siona, Secoya, Zápara, Andoa y Waorani. El grupo más representativo es la nacionalidad Kichwa, a la cual corresponde el 85,9% de la población indígena, seguida por la Shuar con el 9,4%. Además, dentro de las nacionalidades existen 18 pueblos conformados por comunidades que comparten una historia y representaciones culturales comunes entre ellos.

Según el Censo de 2010, realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos en Ecuador (INEC), el 7% de los habitantes del país se autoidentifican como indígenas. Esto representa una colectividad total de 1´018.176 personas, a diferencia del Censo del año 2001 en el que se registró a 830.418 indígenas. Del total de indígenas el 50,9% son mujeres y el 49,1% son hombres, mientras que su edad promedio bordea los 26 años.

Los pueblos indígenas del Ecuador se extienden principalmente por el callejón interandino, por lo que el mayor porcentaje de población se distribuye en la región Sierra con un 68,2%, le sigue la región Amazónica con un 24,1% y la Costa con un 7,6%. Las provincias donde vive más población indígena son: Chimborazo, Pichincha, Imbabura y Cotopaxi representando el 49,6%.

Del total de pobladores indígenas 79 de cada 100 viven en zonas rurales y los restantes en zonas urbanas. Sus actividades económicas se centran principalmente en la agricultura y ganadería, a lo que se dedican aproximadamente 50 de cada 100 indígenas, seguida de actividades de comercio y construcción.

El movimiento indígena: un actor importante

La constitución y organización del movimiento indígena está relacionado a las luchas sindicales, las reformas agrarias (1964 y 1973) y la transición a la democracia en 1979. Un hecho significativo fue el ocurrido en 1990 cuando el movimiento irrumpió por primera vez en el escenario político.

En este año se llevó a cabo un levantamiento que inició el 28 de mayo y concluyó el 11 de junio. Indígenas de distintos pueblos y nacionalidades llegaron a Quito para entregar una carta con sus demandas al en ese entonces Presidente de la República, Rodrigo Borja. Reclamaron el derecho a la tierra, criticaron el modelo agroexportador y el pago del a deuda externa. Además se sentaron la bases para el reconocimiento del carácter de pluriculturalidad y multiétnico del Estado.

A finales del siglo XX el movimiento tuvo representatividad en los principales sucesos del país. Participaron en la caída del expresidente Abdalá Bucaram, fueron uno de los actores principales del derrocamiento de Jamil Mahuad –período en que se dio el feriado bancario y la dolarización de la economía- y apoyaron la candidatura con la que Lucio Gutiérrez en 2002, manteniéndose cercanos a su gobierno durante los primeros seis meses. Los indígenas retiraron su apoyo a Gutiérrez por el nepotismo en el gobierno y ante las negociaciones Ecuador y EE.UU. para un Tratado de Libre Comercio (TLC).

Desde la llegada a la presidencia de Correa (2007-2015) los indígenas apoyaron al Primer Mandatario en varias ocasiones. En 2006, durante las elecciones presidenciales, el movimiento se mantuvo cercano sobre todo en la segunda vuelta donde Correa se enfrentó con el bananero Álvaro Noboa en las urnas.

Para las constituyente de 2008 también mantuvieron el apoyo y lograron incluir en la carta magna algunas de sus demandas históricas relacionadas al Buen Vivir, el Estado Plurinacional, los derechos de la naturaleza, de pueblos y nacionalidades y los derechos de participación ciudadana. Sin embargo, la ruptura con el gobierno se relaciona principalmente a la falta de acuerdos en relación a las leyes que ha promovido el régimen como la Ley de Aguas, la Ley Minera y la Ley de Tierras

Organización del movimiento indígena

La organización del movimiento indígena en Ecuador tiene una estructura piramidal compuesta por tres niveles. La toma de decisiones se realiza respetando esta organización piramidal, desde las bases hasta sus cabezas. Las organizaciones de primer y segundo grado (bases) tienen una autonomía considerable y pueden militar al mismo tiempo en diferentes organizaciones regionales y nacionales.

Organizaciones de primer grado o locales (OPG): están compuestas por comunidades, cooperativas, asociaciones, centros u otras organizaciones de pequeños grupos.

Organizaciones de segundo grado (OSG): corresponde a la agrupación de las organizaciones de primer grado.

Organizaciones de tercer grado (OTG): en un tercer nivel se agrupan en federaciones a nivel regional como la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) conformada por la ECUARUARI (Ecuador Runacunapak Rikcharimui), la CONFENIAE (Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana) y CONAICE (Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Costa Ecuatoriana). También existen federaciones nacionales como la Federación Ecuatoriana de Indios (FEI), la Confederación de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras (FENOCIN) o el Consejo Ecuatoriano de Pueblos y Organizaciones Indígenas Evangélicos (FEINE).

CONAIE: es una organización indígena fundada el 16 de noviembre de 1986 que se atribuye la máxima representación de este sector. Su objetivo es “lograr la unidad de las diversas organizaciones indígenas que aisladamente luchaban por sus derechos, así como para armonizar y compatibilizar las demandas históricas y la lucha frente al Estado Uninacional Ecuatoriano, sus gobiernos y autoridades de turno”. Tiene entre sus bandera de lucha construcción del Estado Plurinacional.

Está conformada por tres regionales: la ECUARUNARI, que representa a los indígenas de la Sierra ecuatoriana, la CONFENIAE que actúa en la Amazonía ecuatoriana y la CONAICE representa a la Costa ecuatoriana. Su brazo político es el partido Pachakutik surgido en 1995, de tendencia socialista.

CONFENAIE: fue fundada en 1980. Su conformación inició a mediados del siglo XX cuando las iglesias empiezan una evangelización en la región amazónica de donde nacieron los Centros Shuar.

ECUARUNARI: creada en junio de 1972, es la organización de los Kichwas ecuatorianos y sus bases también están en las iglesias. En un principio, su lucha fue por la realización de otra reforma agraria con una verdadera repartición de la tierra y la reivindicación de la identidad étnica de los indígenas.

CONAICE: fue reconocida legalmente en octubre de 2006. Sus campos de acción se centran en salud, educación, justicia, economía propia y la construcción del estado plurinacional e intercultural.

FEI: fue fundada en 1944 como filial campesina de la Confederación de Trabajadores del Ecuador (CTE) Sus intereses son principalmente sindicalistas y sus demandas se basan en la mejora de las condiciones de trabajo, de los salarios y la redistribución de la tierra.

FENOCIN: se creó en noviembre de 1968 como uno de los brazos de la Confederación de Organizaciones Clasistas Unitarias de Trabajadores (CEDOCUT). Sus demandas son principalmente sindicalistas.

FEINE: fue creada en 1980 como una organización de iglesias evangélicas. Entiende su trasfondo religioso de manera política y defiende la cultura y los derechos indígenas, sobre todo con proyectos de salud y de educación.

Movimiento indígena dividido ante el llamado a un levantamiento

El pasado 18 de julio la CONAIE, en su Asamblea Anual Ordinaria, decidió convocar a todas las bases de los pueblos y nacionalidades del Ecuador a aun levantamiento indígena, en unidad con sectores sociales, en todas las provincias del país.

Jorge Herrera, presidente de la CONAIE, aseguró que no levantarán la media “hasta obtener resultados y nos mantendremos en las calles el tiempo que sea necesario”. Además ratificó la posición de no al Diálogo con el gobierno nacional.

Sin embargo, la medida no tiene el apoyo de las bases del movimiento indígena que piden un diálogo con el gobierno. Las bases tomaron la decisión de no apoyar a la CONAIE durante una reunión que mantuvieron el pasado miércoles 22 de julio en Quito.

El pasado 29 de julio realizaron un pronunciamiento público donde informaron que no han “renunciado a los levantamientos siempre que sea para lograr grandes transformaciones”. En este contexto rechazaron la utilización del levantamiento indígena por parte de la CONAIE porque aseguran beneficia específicamente a la oligarquía. Denunciaron no haber sido consultados y manifestaron la voluntad política de continuar con el proceso de diálogo que mantiene con el gobierno desde 2013.

Y mientras la CONAIE se queda sin apoyo para su levantamiento el gobierno continúa reuniéndose con las organizaciones indígenas. Según información proporcionada por la Secretaría Nacional de Gestión de la Política (SNGP), 32 de las 49 organizaciones principales de base del movimiento indígena, pertenecientes a la CONAIE, ya se han reunido con autoridades del gobierno para analizar sus demandas. La mayoría de organizaciones de base de la COFENIAE -19 de 23- y CONAICE –7- ya dialogaron, mientras que 13 organizaciones de 19 que conforman el ECUARUNARI son reacios a sentarse en la mesa.

Otras organizaciones nacionales como la Confederación de Pueblos y Organizaciones Indígenas y Campesinas del Ecuador (FEI) y la Confederación de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras (FENOCIN) también respaldan al gobierno y su proyecto político. No así el Consejo Ecuatoriano de Pueblos y Organizaciones Indígenas Evangélicos (FEINE) quienes se sumaron a la propuesta de la CONAIE.

Andes