El presidente venezolano Nicolás Maduro anunció que prolongará indefinidamente el cierre de la frontera con Colombia

“He decidido prolongar más allá de 72 horas el cierre de esta frontera, más allá, mucho más allá”, dijo el presidente Nicolás Maduro en una cadena de radio y televisión.

“Después anunciaremos el alcance de este plan, pero esa frontera queda cerrada hasta nuevo aviso, hasta que regularicemos nuestra vida económica, social, hasta que capturemos a los asesinos queda cerrada esa frontera”, agregó.

El mandatario confió en que se pueda adelantar para el lunes o martes próximo una reunión prevista para el 14 de septiembre entre su canciller, Delcy Rodríguez, y la de Colombia, María Angela Holguín.

Maduro también planteó la posibilidad de un pronto encuentro con su homólogo colombiano, Juan Manuel Santos, para dialogar sobre la situación en el territorio limítrofe, de 2.219 kilómetros y afectado por el accionar de grupos irregulares y contrabandistas.

“Aspiro de verdad desde mi corazón, que así como estoy ayudando a la paz de Colombia, que usted me ayude y apoye a Venezuela tanto como yo lo apoyo a usted, para la paz en la frontera”, afirmó el presidente venezolano dirigiéndose a Santos.

Estado de excepción

Maduro también declaró el estado de excepción por 60 días en cinco municipios del área limítrofe, sin que en lo inmediato explicara los alcances de ese decreto.

“He decidido activar un estado de excepción constitucional, declarar el estado de excepción constitucional” en esa zona, dijo.

El jurista de la Universidad Central, José Ignacio Hernández, explicó a la AFP que los estados de excepción en Venezuela abarcan distintos aspectos, como la movilización de tropas hacia la frontera o la regulación de derechos civiles, por lo que será necesario esperar la publicación del decreto para determinar su alcance.

Hernández recordó que una medida similar se tomó en 1995 y permitió “regular todas las actividades y derechos ciudadanos en la frontera”.

La Opinión

En contexto: ¿Qué implica el estado de excepción decretado por Maduro en frontera?

Para “estabilizar la situación de la frontera”, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, ordenó la implementación de un estado de excepción por 60 días en cinco de los municipios del estado Táchira, fronterizo con Colombia (Bolívar, Ureña, Junín, Libertad e Independencia).

Se trata de una figura establecida en la Constitución bolivariana en su artículo 337, que puede decretar solo el Presidente de la República, cuando “circunstancias de orden social, económico, político, natural o ecológico afecten gravemente la seguridad de la Nación, de las instituciones y de los ciudadanos y ciudadanas”. (Lea: Cancilleres de Colombia y Venezuela acuerdan trabajo de cooperación)

De la misma forma, anunció el cierre “indefinido” de la frontera, en lo que respecta a Táchira, más allá de las 72 horas que había establecido el pasado miércoles.

El mandatario venezolano anunció la decisión un día después de dar esa orden, motivado por el ataque sufrido por un convoy de la Guardia Nacional en el que resultaron heridos dos funcionarios militares y que el gobierno venezolano atribuye al “paramilitarismo”, según su versión, infiltrado en Venezuela desde Colombia.

“La frontera queda cerrada hasta nuevo aviso”, dijo el presidente Maduro quien, además de los 60 días que le permite la Constitución para el estado de excepción, aseguró que podría tomar otros 60 días.

El decreto de estado de excepción significa un endurecimiento de la posición venezolana sobre el control de la frontera en tanto que permite al Gobierno la suspensión de garantías constitucionales como el derecho al libre tránsito o libre reunión “salvo las referidas a los derechos a la vida, prohibición de incomunicación o tortura, el derecho al debido proceso, el derecho a la información y los demás derechos humanos intangibles”.

La posibilidad de esta suspensión hace de los estados de excepción una de las decisiones más graves establecidas en la Constitución venezolana y se espera que, al tratarse de una situación extraordinaria, los cuerpos militares y policiales tengan más presencia y control sobre las zonas afectadas, en este caso los municipios citados.

El presidente aseguró que Venezuela se encuentra bajo un “ataque masivo” y entre otras justificaciones señaló de nuevo el contrabando de extracción que estaría drenando de Venezuela todo tipo de productos hacia Colombia, desde llantas hasta alimentos y gasolina. Sin embargo, señaló que el fin último del decreto es luchar contra el paramilitarismo y las bandas criminales que, asegura, han entrado a Venezuela provenientes de Colombia.

Sería la primera vez que en Venezuela se decreta una situación de ese tipo desde que fue promulgada la Constitución de 1999.

El Tiempo

Tensión y estado de excepción en la frontera colombo-venezolana- Por Álvaro Verzi Rangel

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, decretó la noche del viernes el estado de excepción en la zona fronteriza con Colombia del estado Táchira por 60 días, prorrogables por otros 60, para “restablecer el orden, la paz, la tranquilidad, la justicia” en la zona donde envió mil 500 soldados más, tras un ataque que dejó tres militares y un civil heridos.

La extensa frontera terrestre con Colombia, de más de dos mil kilómetros se ha convertido en la zona de fuga de alimentos y artículos de primera necesidad –subsidiados por el gobierno venezolano para sus ciudadanos-, en operaciones que son manejadas por verdaderas mafias armadas, incluyendo a bandas paramilitares que operan en la zona, y la eventual complicidad de fuerzas armadas venezolanas, encargadas del control fronterizo, según múltiples denuncias.

El “bachaqueo” (contrabando que comenzó siendo hormiga y es una verdadera industria ilegal, amparada por autoridades de estados fronterizos colombianos) no sólo se da en la zona limítrofe, sino en las grandes ciudades, donde la falta de alimentos ha abonado la presencia de bandas de revendedores de alimentos y otros elementos de primera necesidad que desaparecen de los supermercados y expendios, donde gozan de precios subsidiados y muy inferiores a los que se pagan en los países limítrofes con Venezuela.

No es la primera vez que el gobierno bolivariano denuncia la presencia de bandas paramilitares que, en anteriores oportunidades no solo acrecentan el índice de criminalidad en la urbes, sino que han participado en intentonas de asesinato del entonces presidente Hugo Chávez y en las violentas expresiones de protesta de la derecha en los últimos dos años, conocidas como guarimbas.

Agobiado por un compleja crisis económica y el desabastecimiento, que el gobierno denuncia como responsabilidad de una guerra económica desatada por el sector empresario nacional y trasnacional, Caracas ha emprendido un conjunto de acciones que tienen como finalidad garantizar la paz y legalidad en un territorio que ha sido espacio de prácticas de bandas paramilitares y mafiosas, que atentan contra la vida de los ciudadanos de ambas naciones.

Maduro indicó que para vencer este flagelo, impulsado por sectores de la ultraderecha de ambas naciones, es necesaria la unidad de estos pueblos, ya que las diferencias que actualmente existen entre Colombia y Venezuela fueron causadas por las oligarquías que durante años han atentado contra los lazos de hermandad de estos países. “La xenofobia es patrimonio único de la oligarquía venezolana y la oligarquía bogotana (…) El odio contra Venezuela es cultivado por la oligarquía bogotana y el odio contra el pueblo de Colombia fue cultivado por la oligarquía rancia venezolana”, comentó Maduro, al tiempo que indicó que el conjunto de acciones tomadas por el Gobierno Nacional también buscan favorecer a los habitantes de este vecino país.

“Anunciar que como parte de las medidas para restablecer el orden, la paz, la tranquilidad, la justicia y una frontera verdaderamente humana he decidido activar un estado de excepción constitucional (…) en los municipios fronterizos Bolívar, Ureña, Junín, Capacho Libertad y Capacho Independencia”, anunció Maduro desde el palacio presidencial de Miraflores en Caracas.

Maduro tomó esta decisión, dijo, “obligado por las circunstancias” derivadas del “ataque masivo” del pasado miércoles en la zona fronteriza del Táchira cuando tres militares y un civil fueron heridos por unos contrabandistas, tras ser descubiertos pasando productos de Venezuela a Colombia.

Maduro prolongó más allá de las 72 horas inicialmente anunciadas el cierre de la frontera, “hasta nuevo aviso, hasta que capturemos a los asesinos” y ao anunció el nombramiento del gobernador del Táchira, José Vielma Mora, un militar retirado, como “jefe de toda esta zona especial fronteriza para su restablecimiento integral”.

“Aspiro que en estos 120 días nosotros vayamos a fondo a establecer la paz, la convivencia, el derecho al trabajo, y vayamos a extirpar profundamente estos tumores malignos que el paramilitarismo colombiano, las bandas criminales de Colombia han sido traídas para metérselo al cuerpo noble de la República”, explicó.

“Más de dos años tiene Nicolás Maduro sin ir al Táchira y ahora desde su cómoda oficina en Miraflores les lanza Estado de Excepción. ¿A qué juega?”, escribió en su cuenta de Twitter Henrique Capriles radonsky, ex candidato presidencial de la oposición.

Mientras nuestra Venezuela va hacia emergencia económica, sube inflación, escasez y crecen colas, Nicolás se inventa guerra porque no sabe qué hacer”, añadió

Igualmente, como parte de las acciones diplomáticas para dar solución a este problema, la ministra venezolana de Relaciones Exteriores, Delcy Rodríguez, se reunió este viernes con su homóloga colombiana, María Ángela Holguín, en San José de Costa Rica, para articular mecanismos de seguridad y paz en la frontera colombo-venezolana, y acordaron reunirse el próximo mi{ercoles 26.

En esa zona de la frontera con Colombia, los cuerpos de seguridad venezolanos decomisaron más de 56 toneladas de alimentos desviados para el contrabando y detectaron dos instalaciones que tenían acaparados más de cuatro mil cauchos (neumáticos) importados, que se suman a las 20 mil toneladas de alimentos y productos de la cesta básica venezolana incautadas en los últimos 11 meses en la zona andina venezolana, limítrofe con Colombia.