Evo rechaza informe de EEUU y dice que es para justificar su fracaso en lucha antidrogas

El presidente Evo Morales acusó ayer a EEUU de manipular las cifras sobre la reducción de cocales en Bolivia y de desconocer el informe de la ONU que señala que hay 20.400 hectáreas de la hoja y no 35.000 como figura en un reporte de la oficina antidrogas de la Casa Blanca. Invitó a las autoridades de Washington a verificar “in situ” los datos y a “aprender” sobre lucha antinarcóticos.

“Pido, si es posible, que el subsecretario de Estado de Estados Unidos venga a verificar, venga a hablar con las Naciones Unidas y que venga a aprender cuál es el mejor método de lucha contra el narcotráfico”, dijo Morales en referencia a que, en su informe, Estados Unidos aseguró que Bolivia tiene aún 35.000 hectáreas de coca.

La Oficina de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito indicó el lunes anterior en un acto oficial en La Paz que Bolivia registró el año pasado 20.400 hectáreas de coca, lo que refleja una reducción del 34 por ciento de estos cultivos desde el 2010.

El Presidente reiteró su rechazo al informe de la oficina antidrogas del Departamento de Estado difundido en su web oficial que menciona de una superficie de 35.000 hectáreas de cocales en Bolivia. El sábado, el Ministerio de Gobierno, a través de un comunicado de prensa, también rechazó esos datos y los calificó de “erróneos” y “falsos”.

“Voy a pedir a la Cancillería que se contacte con su par de Estados Unidos y que explique los resultados (de la lucha antidroga) y el informe de Naciones Unidas” sobre la coca, anunció Morales ayer.

El gobernante ratificó que la lucha contra el narcotráfico en Bolivia es “mucho más efectiva que antes” y se hace “sin bases militares” de Estados Unidos, sin la Agencia Antidrogas Estadounidense (DEA) y sin recursos económicos de ese país.

“Esa información que llega de Estados Unidos que tenemos 35.000 hectáreas es simplemente para decir que la forma de lucha contra el narcotráfico que encabeza Estados Unidos es un fracaso, es para defender a los países donde han crecido las plantaciones de coca y también el narcotráfico”, agregó Morales.

Según la Unodc, en 2014, Colombia registró 69.000 hectáreas (un 44 por ciento más que en 2013) y Perú, 42.900 (un 14 por ciento menos que en 2013). Colombia representó el 52 por ciento de la superficie mundial cultivada.

“Hay un interés geopolítico detrás de esas declaraciones de Estados Unidos. No hay ningún interés en luchar verdaderamente contra la droga (…)”, insistió.

Reporte del Departamento de Estado

El reporte, divulgado por el Departamento de Estado, señala que el pasado año existían 35.000 hectáreas de coca en Bolivia a diferencia del informe de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc), que contabilizó 20.400 hectáreas de esta planta.

El informe, en el que también se hace mención a Perú y Colombia, señala que Estados Unidos “continúa buscando maneras de cooperar con el Gobierno boliviano en áreas tales como la detención de los traficantes de drogas, lo que altera la producción de cocaína, y la incautación de drogas ilícitas y precursores”. “Estados Unidos utiliza una variedad de métodos, incluyendo imágenes de satélite, como base para la estimación de los cultivos de coca en Bolivia. Tenemos confianza en nuestra metodología”, señala el informe de la Oficina Nacional de Control de las Drogas.

El reporte no tiene datos de 2013 y la extensión de cultivos para el 2012, es de 25.000 hectáreas, y entre ese año y el 2011, la reducción es de 500 hectáreas.

 

Admite que no hay total respeto al cato

El presidente Evo Morales resaltó ayer el éxito de la reducción concertada y el control de los cultivos de coca, aunque reconoció que existen algunos productores de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba que no acatan el cato de coca y que extienden sus cultivos fuera de lo legal, incluso llegando a parques nacionales.

“Evidentemente, no todos respetan el cato de coca, lamentablemente, si cada año estamos reduciendo 10.000 hectáreas debería bajar, pero por año son 3.000 hectáreas netas. Revisen”, exclamó el Primer Mandatario, al reiterar que lamenta mucho que se trate de tergiversar los resultados de la política antidrogas del Gobierno.

“En muchos países está en debate el modelo de lucha contra el narcotráfico de Bolivia, control social, aunque no es en un 100 por ciento, pero un buen porcentaje respeta”, aseveró.

Enfatizó que no es imposible lograr el cero de coca y el cero de acullico (masticado), porque son tradiciones establecidas hace miles de años en el país.

Por otra parte, el Mandatario reiteró su ofrecimiento de tierras y su pedido de que no ingresen a los parques naturales a cultivar coca, efectuadas el sábado pasado a los productores del trópico de Cochabamba.

El Gobierno pretende legalizar el cultivo de 20.000 hectáreas de coca en una nueva ley.

Los Tiempos