México: despiden los restos del fotógrafo en medio de un gran repudio a su asesinato junto a cuatro mujeres

La indignación por el asesinato del fotoperiodista Rubén Espinosa Becerril y cuatro mujeres más en un departamento de la colonia Narvarte el pasado viernes 31 de julio, permeó entre organizaciones nacionales e internacionales que emitieron una enérgica condena y exigieron una exhaustiva investigación.

La Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) expresó su más firme condena por el multihomicidio y consideró que si las investigaciones confirman que tiene relación con la labor del fotógrafo y colaborador de Proceso “estaríamos en presencia de un acto gravísimo contra la libertad de expresión, que, sin duda, causa un efecto inhibitorio en el ejercicio del periodismo en México.

“Y preocupa aún más el hecho de que una posible represalia se haya podido materializar en el Distrito Federal, que cuenta con una baja tasa de incidencia de este tipo de agresiones”, advirtió.

Mediante un comunicado la Oficina del Alto Comisionado pidió a las autoridades mexicanas esclarecer la muerte Espinosa y cuatro mujeres más, entre ellas la activista Nadia Vera, y llamó al gobierno a reforzar las políticas para proteger a reporteros y defensores de derechos humanos.

Por su parte, Frank La Rue, exrelator especial para la Libertad de Expresión de Naciones Unidas y actual director del Centro de Derechos Humanos Robert F. Kennedy en Europa, condenó el multihomicidio y consideró que si la muerte de las mujeres fue para desviar la atención del caso de Espinosa Becerril. “Nadie puede caer en ese juego”.

El también colaborador de la agencia Cuartoscuro, fue amenazado, perseguido y asesinado en su autoexilio, sin embargo –acotó La Rue— no se debe esconder la violencia contra las cuatro mujeres.

Previo a su participación en la “Reunión Preparatoria para el Foro de Gobernanza en Internet”, La Rue, quien impulsó en 2012 la creación del Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, dependiente de la Secretaría de Gobernación (Segob), dijo:

“Creo que es muy grave cuando en un país se empieza a violentar a la prensa como se está violentando acá y el mecanismo venía a ser una solución parcial porque era para dar, por lo menos, unas medidas iniciales de emergencia; siempre he dicho que la seguridad de las y los periodistas y la libertad de prensa debe ser una política global de Estado, pero el mecanismo era en sí mismo importante”.

Antes de este hecho, apuntó, se tenía la percepción de que la Ciudad de México era un “refugio seguro” para los periodistas amenazados en el interior del país y que aquí las autoridades les brindarían protección.

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) también condenó el asesinato de Rubén Espinosa, cuestionó los mecanismos oficiales de protección y urgió a las autoridades a esclarecer el crimen y deslindar responsabilidades para que no quede en la impunidad.

“Condenamos el asesinato de Espinosa que señalamos como un grave signo de la descomposición y violencia que afecta a México y a los periodistas en particular”, dijo Gustavo Mohme, presidente de la SIP.

“Algo está fallando –agregó Mohme, director del diario La República de Perú– y es lamentable que el periodista fuera asesinado precisamente en la Ciudad de México a donde buscó refugio para resguardar su seguridad física.”

Claudio Paolillo, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información, añadió: “reiteramos nuestra crítica al desempeño endeble e ineficiente del mecanismo creado en México para proteger a periodistas y defensores de los derechos humanos”.

Paolillo, director del semanario Búsqueda de Uruguay, expresó también que la SIP expresa sus condolencias y solidaridad a familiares y colegas del periodista.

ONG exigen a la FEADLE atraer el caso

El caso también hizo eco en organizaciones sociales nacionales que exigieron a la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos contra la Libertad de Expresión (FEADLE), dependiente de la PGR, atraer la investigación del multihomicidio.

Algunas de ellas agrupadas en el Frente por la Libertad de Expresión y la Protesta Social, pidieron a las autoridades que en las investigaciones se tome en cuenta la labor periodística de Espinosa y de Nadia Vera Pérez, activista social de Veracruz en exilio en la capital del país.

En una carta dirigida a la titular de la PGR, Arely Gómez, y al nuevo responsable de la Fiscalía, Ricardo Nájera, recordaron que Espinosa, “no confiaba en las autoridades responsables de protegerlo”, toda vez que la FEADLE “desatendió” una denuncia que presentó junto con otros colegas en septiembre de 2013.

Las organizaciones exigen a Nájera Herrera que el esclarecimiento de este caso “sea un ejemplo de acceso a la justicia y no una llama más que avive el infierno en que México se ha transformado para las y los periodistas”.

De 2010 a la fecha, subrayaron, suman 33 los periodistas ejecutados, según un reporte de Artículo 19, y en los últimos cinco años la FEADLE integró 690 averiguaciones previas, de las que sólo 11.3%, es decir 78, fueron consignadas, “sin que se conozca alguna sentencia condenatoria”.

Las amenazas y agresiones a periodistas en el ejercicio de su trabajo, señalaron a la PGR y la FEADLE “continúan siendo una práctica cada vez más cotidiana”, mientras las condiciones de inseguridad, de censura y autocensura “persisten sin que el Estado haya tenido la capacidad para frenar esas condiciones, lo que ha obligado a los periodistas y sus familias al desplazamiento interno y el exilio”.

Peor aún, sentenciaron, “el caso de Rubén Espinosa ha demostrado que el desplazamiento de los periodistas ya no salva sus vidas y expone la vida de aquellas personas que les son solidarias”.

Por su parte, organizaciones agrupadas en el Frente por la Libertad de Expresión y la Protesta Social resaltaron que los asesinatos se producen en medio de un contexto contra los periodistas en todo el país, con especial incidencia en Veracruz y las autoridades estatales y federales han sido “incapaces de cumplir sus funciones”.

Además, señalaron que “la impunidad generalizada, y la propia participación de las autoridades son elementos característicos de la gran mayoría de agresiones”.

El Frente también pidió en su comunicado que la FEADLE atraiga la investigación y que en ella se consideren las amenazas en contra de Espinosa a consecuencia de su labor, la labor de defensores de los derechos humanos y la violencia feminicida, así como la posible participación de servidores públicos en estos hechos, “de forma directa o indirecta”.

También pidió a las autoridades “garantizar los derechos de protección de las familias de las cinco víctimas, así como de sus compañeras y compañeros, principalmente, su derecho a la participación durante la investigación, el derecho a la verdad y a no ser revictimizadas durante el proceso de obtención de justicia”.

Entre las organizaciones que respaldan a ambos frentes destacan: Artículo 19, Red Todos los Derechos para Todas y Todos (Red TDT), Instituto por los Derechos Humanos y Democracia, Centro de Derechos Humanos Agustín Pro Juárez, así como RSF, Servicios y Asesoría para la Paz, Misión de Migrantes y Refugiados, Comité Cerezo, Centro Nacional de Comunicación Social y diversas agrupaciones estatales de reporteros, así como de desplazados.

Y la CNDH inicia investigación

En tanto, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), inició la investigación correspondiente por el multihomicidio y una más por el atentado ocurrido la madrugada del domingo contra el semanario Presente de Veracruz.

Asimismo, urgió a la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) y a la Fiscalía General del Estado de Veracruz a que atiendan todas las líneas de investigación, detener a los responsables, castigarlo y que no haya impunidad.

El ombudsman nacional, Luis Raúl González Pérez, comentó que ya dispuso visitadores “para que se alleguen de indicios y testimonios que permitan conocer la verdad de los hechos”.

Al término de la inauguración del Conversatorio “Conmemoración por el Día Internacional de los Pueblos Indígenas”, González Pérez consideró que el principal problema en las agresiones a periodistas “es la impunidad” y de ahí la importancia de investigar y esclarecer los ataques a periodistas y medios informativos.

Asimismo, subrayó, debe cerrarse la brecha entre la normatividad y la operatividad de las normas, para lo cual hay que fortalecer el mecanismo de protección a periodistas.

“Tenemos que fortalecer esas estructuras, exigir que las que tienen que procurar justicia esclarezcan los delitos, porque si no, estamos en el círculo vicioso de la impunidad. En ese sentido, se tienen que fortalecer las estructuras y mecanismos de protección”, enfatizó.

Rubén Espinosa, reportero gráfico de la Agencia AVC Noticias, corresponsal del semanario Proceso y de la agencia Cuartoscuro en Veracruz, abandonó el pasado 9 de junio la entidad tras sufrir amenazas y se refugió en el Distrito Federal, donde fue asesinado el viernes pasado junto con cuatro mujeres: dos estudiantes universitarias y una trabajadora del hogar.

La madrugada del domingo un grupo de desconocidos disparó contra las oficinas del semanario Presente, ubicadas en la calle 2 de Abril, en la colonia Manuel Ávila Camacho. Los atacantes incendiaron tres vehículos del periódico y dispararon contra las instalaciones en al menos 18 ocasiones.

Proceso

“Ahora Rubén es libre y está en paz”, señala su hermana durante el sepelio

Familiares, amigos y colegas dieron el último adiós al fotorreportero Rubén Espinosa Becerril, quien fue asesinado junto a cuatro mujeres el pasado viernes. En tanto, el gremio periodístico exigió que se aclare el móvil de estas ejecuciones, y protestó por la impunidad en los ataques contra la prensa del país.

El cuerpo de Espinosa Becerril, de 31 años, fue velado hasta el mediodía de ayer en una funeraria de la colonia San Pedro de los Pinos, en el poniente de la ciudad de México. Medio centenar de allegados acudieron a darle el último adiós.

Su hermana Patricia tomó la palabra durante la ceremonia religiosa de cuerpo presente para leer un capítulo bíblico sobre la muerte “prematura”, y resaltó que su consanguíneo “maduró en poco tiempo”.

Después de las 13 horas, la carroza con el cuerpo partió de la funeraria hacia el panteón civil de Dolores. El cortejo fue escoltado por motopatrulleros de la Secretaría de Seguridad Pública, y seguido por compañeros del gremio periodístico en motos y automóviles.

Hizo muchos amigos

Hubo que esperar a que los amigos de Veracruz llegaran, porque no querían que se fuera “sin despedirlo, sin darle el último adiós o un hasta luego”.

La última ruta con el cuerpo del fotorreportero, quien trabajaba para Avc Noticias de Veracruz y era corresponsal de la revista Proceso y la agencia Cuartoscuro, recorrió avenida Revolución, calle 11 de Abril, Periférico Norte y Constituyentes.

Espinosa Becerril tuvo que exiliarse desde junio pasado en el Distrito Federal luego de que en Veracruz fue objeto de varias amenazas en su contra. Sin embargo, huir de aquella entidad no sirvió, pues el viernes pasado fue asesinado de un balazo en la cabeza, al igual que las cuatro compañeras con las que se encontraba en un departamento de la colonia Narvarte en la ciudad de México. Los cuerpos presentaban huellas de tortura.

Ya en el panteón, los padres y hermanas de Rubén rompieron en llanto cuando empezó a descender el ferétro hacia la fosa. Los fotógrafos tomaban sus placas y posteriormente colocaron sus cámaras al pie de lo que será su tumba, en señal de duelo.

Después siguió un minuto de aplausos para despedirlo y unas breves palabras de su padre, quien dijo: “Siempre estaremos contigo”, antes de que un nudo en la garganta le impidiera continuar.

Su hermana recordó que “era un gran hombre, un gran tío, hermano, hijo, pareja y compañero. Su cuerpo se fue, pero su alma está descansando. Ahora, mi hermano es libre y está en paz…

“Llegó a la línea siendo un guerrero muy valiente. Para nuestra familia es un gran orgullo, porque todo lo que hizo lo aprendió solo y lo compartió con otros.

“Ahora pudimos observar que tiene muchos amigos con quienes compartió muchas experiencias, tanto en las buenas como en las malas”.

Su hermana pidió que se respete el duelo de su familia, por lo que no habrá declaraciones por el momento. “Si vamos a dar alguna entrevista o posición, les avisaremos”, concluyó.

Jornada

“Responsabilizamos a Duarte y a su gabinete de lo que nos pueda suceder”: Nadia. Textual

Meses antes de ser víctima de asesinato, la antropóloga, activista y productora cultural Nadia Vera Pérez responsabilizó al Gobierno de Javier Duarte de Ochoa sobre cualquier atentado a su integridad o la de sus compañeros.

“Responsabilizamos totalmente a Javier Duarte de Ochoa, Gobernador del Estado, y a todo su gabinete, sobre cualquier cosa que nos pueda suceder a los que estamos involucrados y organizados en todo este tipo de movimientos, tanto estudiantes, académicos, sociedad civil en general”, dijo Vera ante la cámara de los reporteros de RompevientoTV que, en 2014, la entrevistaron para un documental sobre desapariciones en aquella entidad y que estrenaron en noviembre.

“Sí queremos dejar muy marcado que es totalmente responsabilidad del Estado nuestra seguridad, porque son directamente los que están mandando a reprimirnos”, agregó la profesionista ante la cámara.

La declaración fue difundida ayer por el medio de televisión por internet, que acompañó el fragmento del video con una explicación: “Meses atrás, durante un trabajo periodístico que RompevientoTV realizó en el Estado de Veracruz, sostuvimos una entrevista con ella. Con el miedo reflejado fuera de cámara, volteando insistentemente hacia la puerta o la ventana del inmueble, como si alguien pudiera escucharnos o vernos, Nadia cerró la entrevista con un señalamiento concreto y contundente, indicando al probable responsable en caso que a ella, su familia o sus amistades les sucediera algo”.

Nadia Vera, también integrante del movimiento #YoSoy132 en la capital veracruzana, fue encontrada asesinada con un disparo en la cabeza y huellas de tortura el pasado viernes 31 de julio en un departamento de la colonia Narvarte de esta ciudad. Ahí mismo, en el departamento 401 del edificio 1909 de la calle Luz Saviñón, se encontraron los cuerpos de su amigo Rubén Espinosa Becerril, de 31 años y fotorreportero colaborador de la revista Proceso y de la agencia Cuartoscuro. Otras tres mujeres víctimas no han sido identificadas de manera oficial.

Tanto Rubén como Vera se destacaron en Veracruz por sus denuncias públicas sobre la violencia y la impunidad desatada sobre todo a partir de 2010, cuando asume el gobierno del estado Javier Duarte de Ochoa.

La situación para ambos, consideraron ayer amigos entrevistados, se habría complicado sobre todo a partir del 5 de junio, luego de la agresión a machetazos contra ocho estudiantes y activistas de la Universidad Veracruzana reunidos en una vivienda de aquella capital y por lo cual la comunidad académica responsabilizó al Secretario de Seguridad Pública del estado, Arturo Bermúdez.

El pasado 9 de junio, el fotorreportero decidió regresar a la Ciudad de México, de donde era originario, con el fin de ponerse bajo resguardo de las amenazas que recibió de un agente policiaco que le dijo que le pasaría lo que a Regina Martínez, periodista de Proceso asesinada en 2012.

Una vez aquí, Espinosa dio diversas entrevistas denunciando el clima de intimidación y su temor de ser víctima de un ataque por parte del gobierno del estado.

DUARTE ASEGURA QUE COLABORARÁ EN INVESTIGACIÓN

En su cuenta de Twitter oficial el Gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, sostuvo que se comunicó con el Jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera Espinosa, “para ofrecerle el total apoyo del Gobierno de Veracruz en el lamentable caso de la Narvarte”.

En un segundo tuit expuso:

“Le he solicitado al Fiscal Gral. del Edo. se comunique con el Procurador del DF para colaborar en todo lo necesario en el caso Narvarte. (sic.)”.

Momentos después, el Fiscal General de Veracruz Luis Ángel Bravo, informó a través de la misma red social que Duarte le solicitó “apoyo en todo lo necesario” a la Procuraduría capitalina en la investigación.

En un segundo mensaje el Procurados sostuvo que ni Rubén Espinosa ni Nadia Vera presentaron alguna denuncia ante la Fiscalía del Estado.

“AHORA NO HAY LUGAR A DÓNDE IR”: PRENSA EXTRANJERA

Para los periodistas en México, la muerte de Rubén Espinosa pone de manifiesto el creciente peligro que representa su trabajo, publica este día Los Angeles Times, que junto a The New York Times, CNN, Univisión, la BBC de Londres, Al Jazeera, El País, El Mundo, y las agencias Reuters y The Associated Press.

La Ciudad de México solía considerarse un “santuario” para muchos periodistas que huían de sus entidades bajo amenaza. Eso ha terminado, paulatinamente. De acuerdo con organizaciones como Artículo 19, en los últimos pocos años las agresiones a reporteros y fotorreporteros se han acrecentado a niveles nunca antes vistos. Ahora, con la tragedia de la colonia Narvarte, hasta donde fueron alcanzados tanto un activista como un periodista, parece confirmar que el “santuario” terminó.

La prensa extranjera mencionó cómo Rubén dejó Veracruz, una entidad gobernada por el priista Javier Duarte de Ochoa y conocida por concentrar el mayor número de asesinatos de periodistas en México. Rubén temía por su vida. “El señor Espinosa cubría a menudo la política en Veracruz, un estado en el sureste de México conocido por ser un lugar hostil para los periodistas, y se pronunciaba en contra del acoso de sus colegas periodistas”, escriben Paulina Villegas y Azam Ahmed en la crónica que The New York Times publica sobre la protesta de periodistas ocurrida ayer en la Ciudad de México.

“El nivel de impunidad es lo que permitió que esto sucediera”, dijo un periodista en la ciudad de México, que también tuvo que huir de Veracruz. “Los periodistas desplazados solían venir a la Ciudad de México como una isla de protección. Ahora no hay ningún lugar a dónde ir, ningún lugar para correr”, comentó a Al Jazeera.

En tanto, Deborah Bonello escribe en Los Angeles Times que “el joven fotógrafo había huido del estado de Veracruz, en temor por su vida, y había ido a buscar su seguridad en la Ciudad de México”. Y agrega: “la administración de Duarte ha sido la más mortífera para los periodistas en la historia del estado. El Gobernador ha sido criticado por sus comentarios acerca de este tipo de delitos. Durante un discurso en Veracruz el 1 de julio acusó a algunos periodistas de trabajar para el crimen organizado”.

La BBC de Londres refirió que Veracruz es uno de los estados mexicanos más peligrosos para los periodistas. Menciona que muchos periodistas amenazados en los estados mexicanos, como fue el caso de Rubén, se han refugiado en la capital y el gobierno ha establecido una agencia para ayudar a protegerlos.

Los Angeles Times publicó que “Veracruz, también plagada por la violencia de los cárteles de drogas, se encuentra entre los peores estados en un país que es uno de los más peligrosos del mundo para los periodistas. Según algunos cálculos, 88 periodistas han sido asesinados en México desde 2000 (recuentos varían debido a que diferentes organizaciones utilizan diferentes criterios). Siete periodistas han sido asesinados en lo que va de este año, y cinco fueron asesinados en 2014″.

Sobre el estado de la violencia contra los periodistas en Veracruz, Univisión, la cadena de televisión en español más grande en Estados Unidos, escribió: “Veracruz ha sido un estado peligroso para el trabajo periodístico. Once periodistas fueron asesinados en el estado desde 2010, todos durante el periodo del Gobernador Javier Duarte en tanto que el más reciente ocurrió hace apenas un mes, según el Comité para la Protección de los Periodistas. Otros dos, incluido Espinosa, eran periodistas de Veracruz que aparecieron muertos fuera del estado”.

La agencia norteamericana The Associated Press dijo que “con una investigación apenas en curso, grupos de protección periodista mexicanos ya están expresando el temor de que las autoridades no van a tener en cuenta que el brutal asesinato del reportero gráfico pueda estar relacionados con su trabajo – a pesar de que huyó del estado cubrió temiendo por su seguridad”.

SinEmbargo

Exigen en siete entidades esclarecer el multihomicidio de la colonia Narvarte

Organizaciones de periodistas y colectivos que defienden los derechos humanos se pronunciaron en Quintana Roo, Coahuila, Colima, Chiapas, Zacatecas, Oaxaca y Baja California para que las autoridades esclarezcan el asesinato del fotógrafo Rubén Espinosa Becerril y de cuatro mujeres ocurrido el pasado 31 de julio en la ciudad de México.

En la primera entidad, Pedro Canché Herrera, periodista que pasó nueve meses en prisión por cubrir una protesta contra el alza del agua en el municipio maya de Felipe Carrillo Puerto, relató que el pasado 16 de junio se reunió con Rubén Espinosa Becerril, quien le comentó que “ese Roberto Borge parece gemelo de Javier Duarte”, ambos del PRI, cuyas gestiones han convertido a esos estados en los más peligrosos para ejercer el periodismo en México.

Al respecto, la organización Artículo 19, que defiende la libertad de expresión y los derechos humanos de periodistas, reporta que de 2000 a la fecha en el Distrito Federal han ocurrido 85 agresiones –en cualquiera de sus manifestaciones– contra periodistas, 42 en Quintana Roo y les sigue Veracruz, con 41.

Al encuentro, celebrado en un café de la colonia Roma, en el Distrito Federal, también acudió la chiapaneca Nadia Vera Pérez.

El comunicador recordó que entrevistó a Espinosa Becerril, y que al preguntarle quién lo perseguía, “fue tajante: ‘lo tengo perfectamente claro, el gobernador de Veracruz, Javier Duarte. No es un cacique local, es el gobernador, por eso temo por mi vida y salí huyendo”.

“No quiero ser el número 13 –en referencia al número de periodistas asesinados en el estado veracruzano–, además es de mala suerte”, aunque “desgraciadamente, sí lo fue”, señaló Pedro Canché.

El comunicador maya puntualizó que “la horrible muerte de Rubén, su tortura, la de Nadia, Yesenia Quiroz Alfaro, y dos mujeres más fue por pensar, lo que parece prohibido en este país que premia a los idiotas”, sentenció.

En Coahuila, en el marco del taller sobre aspectos básicos del mecanismo de protección y la estrategia de autoprotección para periodistas y defensores de los derechos humanos, representantes de colectivos exigieron el desarrollo de “una investigación pronta, expedita, objetiva, diligente y exhaustiva que resulte en la identificación, procesamiento y sanción de los autores materiales e intelectuales del homicidio de Rubén Espinosa y las cuatro mujeres que los acompañaban. No más impunidad”, enfatizaron.

En Colima, Baja California, Zacatecas los reporteros también exigieron justicia por el asesinato del colaborador de la revista Proceso y las agencias Cuartoscuro y AVC Noticias, Rubén Espinosa, y cuatro mujeres.

Mientras, en San Cristóbal de Las Casas, Tuxtla Gutiérrez y Comitán, Chiapas, de donde era originaria Nadia Vera Pérez, una de las víctimas del multihomicidio, colocaron fotografías de Espinosa Becerril y Vera.

Katherine Pérez Robledo, familiar de Nadia Vera, dijo que su prima traía en la sangre la semilla de la lucha, por eso participó en el movimiento #YoSoy132 y apoyó a los universitarios de Xalapa que fueron golpeados; “ella solamente quería decir la verdad, se solidarizó con su amigo fotoperiodista, y ese fue el pago que recibió”.

Informó que el cuerpo de Nadia Vera será trasladado a su natal Comitán, con el apoyo del gobierno de la ciudad de México.

En Juchitán, Oaxaca, centroamericanos refugiados en el Albergue del Migrante en Chahuites colocaron un altar con una cruz, flores, velas y una imagen del fotoperiodista Rubén Espinosa, clamando justicia ante su asesinato. “Bien nos dicen que México es un país sangriento y lo hemos vivido; además de los delincuentes tenemos que cuidarnos de los agentes de migración y federales, quienes nos persiguen”, narraron.

Asesinan a ex reportero en Culiacán, Sinaloa

El abogado José Guillermo Rodríguez Arzola, ex jefe de prensa de la delegación de la Procuraduría General de la República y ex reportero del diario Noroeste, fue encontrado muerto la madrugada de este lunes en su oficina, en Culiacán.

La víctima, de 40 años, recibió varias cuchilladas.

La Jornada