Se acrecienta el clamor por retiro de Pérez y contra la corrupción – Diario Siglo 21, Guatemala

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

El pronunciamiento emitido anoche por la Procuraduría General de la Nación (PGN), aliada legal del Estado y particularmente del Gobierno, que pide la renuncia del presidente Otto Pérez Molina, es un golpe más contra el mandatario, quien sigue aferrado al poder, pese al rechazo popular.

El requerimiento de la PGN llega a las puertas de una nueva manifestación contra el gobernante, a quien le acusa de dirigir una red que defraudaba al fisco. En el marco de este nuevo movimiento ciudadano es necesario hacer unas reflexiones. Para empezar, el Gobierno está obligado a ofrecer las condiciones de seguridad para el desarrollo de esta expresión ciudadana, a la que están convocados particularmente universitarios y estudiantes de nivel medio de varios centros privados, acuerpados por organizaciones campesinas y sociales y propietarios de comercios de diversa índole.

Aunque no se trata de un paro o huelga laboral formal, a diferencia de las protestas que se han desarrollado desde abril pasado, la de hoy se enmarca en condiciones que la hacen diferente. Para empezar, ocurre un día hábil, lo cual obliga a la suspensión o paro de actividades productivas. Además, toma a Pérez Molina en el momento más vulnerable, luego de que, por unanimidad, los magistrados de la Corte Suprema de Justicia dieran trámite al antejuicio presentado por el Ministerio Público y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala, que lo señalan de dirigir La Línea, una mafia que saqueaba al Estado.

La marcha surge después de que el juez Miguel Ángel Gálvez no solo envió a proceso judicial a Roxana Baldetti, exvicepresidenta y compañera de fórmula de Pérez Molina, sino que ordenó su traslado a la cárcel Santa Teresa, una prisión a la que va el común de las detenidas. El lado oscuro de la manifestación prevista para este día surge con la advertencia del grupo de maestros acarreados que siguen a Joviel Acevedo, quienes también saldrán a las calles en demanda de intereses ajenos al clamor popular y más cercanos a los del Gobierno.

La marcha ciudadana, que se prevé se concentre frente al Palacio Nacional y el Congreso de la República, llega con objetivos claros: forzar la salida de Pérez Molina, rechazar la continuidad de este sistema político que saquea impunemente, y evitar la realización de los comicios generales, previstos para este domingo 6 de septiembre. Hasta ahora, luego de 18 sábados ininterrumpidos de protestas (que comenzaron el 25 de abril), el presidente continúa ignorando la petición ciudadana que clama por su retiro, por considerar que traicionó la confianza y esperanza depositada en un militar que ofreció mano dura contra la delincuencia y probidad en el manejo de los fondos públicos.

Siglo 21