Argentina: sin el expresidente Menem, comenzó el juicio por encubrimiento del atentado a la AMIA

El ex presidente Carlos Menem logró dejar su silla vacía en la jornada inicial del histórico juicio por el encubrimiento de la investigación del atentado a la AMIA, que comenzó ayer en los tribunales federales de Comodoro Py.

Solo a través de la presentación de un certificado médico ilegible, el ex mandatario -acusado de haber dado la orden para desviar la causa a través del diseño de una pista falsa- logró esquivar su presencia en el banquillo junto a otros doce imputados por las irregularidades cometidas en los primeros años de instrucción del expediente.

El resto de los implicados debió comparecer y escuchar la ristra de delitos por los que se los enjuicia a partir de la lectura de los requerimientos de elevación a juicio de la fiscalía y de la querella del Estado que representa el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. Ese proceso continuará la semana próxima, cuando el tribunal deba también decidir si convalida la ausencia de Menem en el proceso por cuestiones de salud.

Con retraso, la audiencia inicial del juicio más esperado de los últimos años comenzó poco después de las 10.30. Como adelantó Tiempo, la posibilidad de que Menem no se presentara se materializó apenas la secretaría del Tribunal Oral Federal Nº 2 dio cuenta de las partes presentes, y el abogado del ex mandatario acercó un certificado médico para justificar su faltazo. Más allá de la explicación del letrado, cuando se intentó leer en voz alta lo que allí se prescribía, resultó ininteligible.

“Letra de médico”, se excusó Omar Daer, al explicar que Menem sufrió “un agravamiento” de su cuadro de “hipertensión, diabetes, esclerosis y artrosis” lo que le imponía “reposo absoluto”. El tribunal impuso que se verifique mediante médicos legistas el verdadero estado de salud del ex presidente, algo que las querellas observarán con atención ya que pedirán que se lo intime a presenciar los actos obligatorios del juicio, o bien se solicite su desafuero del Senado, para que sea conducido por la fuerza pública.

La semana próxima, de no mediar una solución, se hará una presentación por escrito en ese sentido por parte de los familiares agrupados en Memoria Activa. Menem no fue el único ausente: el ex titular de la SIDE, Hugo Anzorreguy “participó” de la jornada inicial del juicio a través de una accidentada videoconferencia, desde una sala del sanatorio Otamendi, donde se encontraba internado por una infección de una “herida quirúrgica”, según se informó el día anterior a la audiencia.

La nómina de achaques se completó con Carlos Anchezar, ex Nº 2 de la SIDE menemista, quien pidió retirarse a mitad de la audiencia a una sala contigua porque sufría de nauseas. La imagen de la retirada contrastó con la presencia institucional, entre el público, del actual subdirector de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Juan Martín Mena, quien además fue el firmante de la elevación a juicio por la querella del Estado, leída ayer. Martín Fresneda, secretario de DDHH también asistió, junto al veedor aportado por la Corte Interamericana de DDHH.

En el banquillo de los acusados sí estuvieron el ex juez Juan José Galeano y los ex fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia. Apenas comenzado el trámite, la defensa del destituido magistrado apuntó a que se diera una lectura completa de los requerimiento de elevación y no la síntesis de los delitos que se les imputan, algo que había sido acordado de esa forma por una cuestión de extensión. El tribunal lo rechazó, mientras que las querellas se quejaron de la intención “dilatoria” del planteo.
Los fiscales de la UFI AMIA Roberto Salum y Sabrina Namer anunciaron el motivo del juicio y su encuadre legal. Por un lado, contra todos quienes participaron del pago de los 400 mil dólares a Carlos Telledín para que falseara su declaración y apuntara a un grupo de policías bonaerenses -hoy querellantes-: Galeano, los fiscales de entonces, el agente Patricio Finnen, el propio Telleldín, su ex esposa Ana Boragni y su abogado, Víctor Stinfale, quienes coordinaron con el ex titular de la DAIA, Rubén Beraja, cómo sería la maniobra y de qué forma se materializaría el pago del dinero proveniente de la SIDE.

El resto de los imputados escuchó que se los enjuiciará por haber abandonado la “pista siria” que apuntaba a Alberto Kanoore Edul, y por la destrucción de pruebas clave, así como en el sobreaviso de allanamientos a quienes eran sospechosos. Jorge “Fino” Palacios y Carlos Castañeda habrían materializado parte de la maniobra decidida por Menem, con la participación de Anzorreguy y de Anchezar a través de la cúpula de la central de inteligencia.

El jueves se repetirá el mismo procedimiento con el resto de las querellas.

Tiempo Argentino