A 14 meses de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, padres y madres convocan a una “Marcha de Antorchas”

A 14 meses de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, “Padres y Madres de Ayotzinapa”, desde su cuenta de Facebook, anunciaron que a las 18 hs. (hora local mexicana) realizarán una “Marcha de Antorchas” que saldrá desde el acampe que mantienen en las inmediaciones de la residencia presidencial de Los Pinos hacia Polanco, en la Ciudad de México. Bajo el lema “Una luz por Ayotzinapa”, publican en la covocatoria que “No nos rendiremos hasta que haya justicia por nuestros muertos y recuperar a nuestros hijos!!
Gracias por su apoyo!!!
VIVOS LOS QUEREMOS!!”

Padres y Madres de Ayotzinapa

La conmemoración por los 14 meses de la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa en Iguala, Guerrero, coincidió con la instalación de un plantón en esta capital por parte de los padres de familia, quienes demandan la reactivación de las pesquisas en torno al caso, la realización de reuniones con los titulares de la Secretaría de Gobernación y la Procuraduría General de la República (PGR) y el nombramiento de un fiscal para el caso.

Por su parte, la PGR ha informado que se ha comenzado a trabajar, en coordinación con los integrantes del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), en la elaboración de un estudio de dinámica del fuego en torno al incendio ocurrido en el basurero de Cocula, donde, de acuerdo con la verdad histórica del gobierno federal, fueron incinerados los normalistas desaparecidos.

Las demandas planteadas por los familiares de las víctimas y los anuncios de las autoridades ponen en perspectiva el lamentable estatus de las investigaciones en torno al caso: a más de 400 días de los hechos no ha habido avance real en las pesquisas; se desconoce el paradero de los estudiantes y las autoridades han incurrido en una omisión monumental en su deber de procurar justicia y esclarecer los hechos.

Es inevitable vincular este estancamiento con la actitud errática, tardía e indolente que adoptó desde un inicio el Estado mexicano, y concretamente el gobierno federal. Debe recordarse que el involucramiento de la PGR en el asunto no se dio sino varias semanas después del 26 de septiembre de 2014; y que en el curso de sus investigaciones, la procuraduría se empeñó en dar crédito a versiones de los presuntos culpables materiales y desechó los testimonios de los estudiantes sobrevivientes, quienes han sostenido desde un inicio que en la agresión participaron elementos de las policías estatal y Federal, así como integrantes del Ejército.

Posteriormente, la dependencia se empecinó en defender la versión calificada de verdad histórica –la supuesta incineración de los cuerpos de los normalistas en el basurero de Cocula–, pese a que ésta resultó en todo momento poco verosímil y fue rechazada por los familiares de las víctimas, por expertos forenses y por amplios sectores de la sociedad. Finalmente, dicha versión recibió un mentís con el informe presentado por el GIEI, a instancias de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

El saldo de esta inacción está a la vista: al día de hoy no se conoce el paradero de los desaparecidos; se multiplica y acumula el agravio contra las víctimas y sus familias, y se ha generado un sentir de desconfianza generalizada en las instituciones que en sí mismo representa un obstáculo para el esclarecimiento pleno de los hechos.

Para colmo, la incapacidad gubernamental se ha traducido en un margen de maniobra para nuevas agresiones en contra de los familiares de Ayotzinapa y su entorno social de apoyo, como el ataque registrado anteayer en Tixtla, Guerrero, donde un grupo armado asesinó a cuatro policías comunitarios.

A 14 meses de la desaparición de los normalistas, la persistencia en las demandas de esclarecimiento y justicia es sintomática del extravío que padecen las instituciones de justicia en el país, pero no por eso los reclamos son menos atendibles: se deben redirigir los esfuerzos institucionales hacia una acción de esclarecimiento y justicia efectivos en torno al caso. Hasta ahora, la incapacidad del Estado para hacer justicia en este episodio es una de las determinantes de la crisis política en la que se encuentra sumido el país, y sin el esclarecimiento de lo ocurrido aquella noche en Iguala resulta impensable el restablecimiento de la normalidad institucional.

La Jornada

El Papa sí se reunirá con los padres de Ayotzinapa

El Papa no visitará Guerrero pero sí se reunirá con los padres de los 43, informa el arzobispo. “Habrá un lugar específico donde se atenderá a las víctimas de la violencia, ahí estará el lugar para ellos”, dice Garfias Merlos. “Lo importante” es que Francisco “sabe de lo que está sucediendo en Guerrero”, subraya

El arzobispo de Acapulco, Carlos Garfias Merlos, informó que aunque el Papa Francisco no vendrá a Guerrero durante su visita a México en febrero próximo, sí se reunirá con familiares de los desaparecidos, entre ellos los padres de los 43 normalistas detenidos-desaparecidos en Iguala el 26 de septiembre del 2014. Dijo que el Papa sabe lo que está sucediendo en el estado.

En declaraciones al concluir la misa por sus 40 años de ordenación sacerdotal, Carlos Garfias dijo que todos podrán escuchar el mensaje del Papa Francisco desde donde quiera que esté presente en México.

La Arquidiócesis de México dio a conocer que el Papa Francisco llegará el 12 de febrero a México y visitará cuatro ciudades, que son el Distrito Federal; Morelia, Michoacán; San Cristóbal de las Casas, Chiapas, y Ciudad Juárez, Chihuahua.

El itinerario del Papa Francisco no incluye la ciudad de Iguala como pedían los obispos de Guerrero y familiares del comité de Los Otros Desaparecidos.

Al arzobispo Garfías Merlos se le preguntó cómo tomaban la situación y respondió: “lo importante es que el Papa sabe de lo que está sucediendo en Guerrero y será muy importante y valioso abrirnos para escuchar su mensaje en donde quiera que esté presente en México”.

Añadió que el jerarca católico hará llegar su palabra de fe, de esperanza  y de caridad y “nos rezará modos muy concretos para que nosotros sepamos cómo evangelizar en una diócesis o un estado con las características que tiene Guerrero; yo creo que el Papa estará visitando México y desde donde esté hará llegar el mensaje para todos nosotros, también para los que vivimos en Guerrero y esta provincia de Acapulco, yo espero que de está manera el Papa nos fortalezca  e impulse a todos para seguir comprometidos en la evangelización”.

Sobre si habrá posibilidad de que los padres de los 43 normalistas de Iguala se reúnan con el Papa Francisco, monseñor Garfias Merlos señaló que éstos han estado haciendo sus trámites, lo han estado buscando y “nosotros hemos estado dispuestos a seguir acompañando y habrá un lugar específico donde se atenderá a las víctimas de la violencia, ahí estará el lugar para ellos, los que son familiares de éstos jóvenes desaparecidos; creo que el Papa estará atendiendo a las víctimas de la violencia, y entre ellos atenderá a los familiares de los jóvenes (de Ayotzinapa)”.

Sobre la violencia en Tixtla

Sobre la violencia que se vive en Tixtla a un día de que se lleven a cabo las elecciones extraordinarias de presidente municipal, y donde este jueves hombres armados emboscaron y asesinaron a cuatro policías comunitarios de la Casa de Justicia La Patria es Primero, de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) del barrio de El Fortín, el arzobispo Carlos Garfias señaló que definitivamente “es muy lamentable que podamos tener todas estas formas y expresiones de violencia”.

Agregó que es urgente que las autoridades puedan estar pendientes de todas las situaciones y puedan hacer las investigaciones correspondientes y dar respuesta a todos aquellos que han estado resultando afectados por esa violencia, y “ojalá que todos sepamos acercarnos a quienes resultan víctimas de la violencia y podamos ofrecerles nuestros acompañamiento y atención en todos los aspectos”.

Sobre las votaciones este domingo, dijo que es importante que se tenga mucha conciencia de la participación ciudadana, del compromiso, de la responsabilidad y de la trascendencia que tiene el participar.

Añadió que todos tienen que aportar y colaborar para que se puedan realizar las elecciones en un ambiente de paz y armonía para que los resultados tengan la credibilidad y la aceptación de parte del municipio, porque es lo más importante en este momento.

Expresó que las autoridades deben poner todo lo que esté de su parte para que las elecciones resulten de la mejor manera posible, y “a quienes desgraciadamente generan la violencia, la inseguridad, a quienes de uno u otro grupo de los que identifican como grupos delincuenciales, ojalá que tengan la conciencia del grave daño que hacen y dejen de generar la violencia e inseguridad”.

Insistió que son hechos lamentables y que desgraciadamente siguen dándose en Guerrero, en diferente lugares, son situaciones que las autoridades tienen que darle seguimiento, tienen que hacer la investigación y tienen que dar respuesta para que la sociedad pueda saber qué es lo que exactamente pasó.

Monseñor Carlos Garfias dijo que como iglesia están haciendo su esfuerzo y preocupados porque los jóvenes también son víctimas muy frágiles, y a quienes les puede afectar el tema de la violencia y la inseguridad, y por eso están en el empeño de darles la atención y hacer un compromiso muy serio para acompañar a los jóvenes. Precisó que actualmente tienen seis centros de jóvenes por la paz.

Este viernes monseñor Garfias Merlos cumplió 40 años de ordenarse como sacerdote y lo festejó primero con una misa en la iglesia de Costa Azul, y después con una comida con sacerdotes y feligreses en el restaurante El Faro.

El arzobispo dijo que renovaba su compromiso de dar una atención prioritaria a los sacerdotes y a la formación de los seminaristas, y “quiero impulsar la formación humana y espiritual, intelectual y pastoral de los sacerdotes y de los seminaristas; también quiero renovar el compromiso de aprender a escuchar, estar más atentos para escuchar a las personas, en la búsqueda de aprender para tener alternativa de respuesta a las diferentes situaciones que se puedan presentar en el estado y la iglesia”.
“Yo creo que tenemos que seguir el esfuerzo de ofrecer como iglesia la atención, el consuelo, el acompañamiento, la fortaleza que nos da la fe, que nos da la caridad, buscando la manera de atender a todos los que son afectados por la violencia”, finalizó el arzobispo.

Permanecerá el plantón de los padres de los 43 en el DF hasta que los atienda la Segob, advierten

Los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa desparecidos advirtieron que permanecerán en el plantón que instalaron el jueves en la avenida Reforma de la Ciudad de México hasta que el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, se comprometa a dar a conocer el nombre del fiscal y del equipo técnico que retomará la investigación del caso.

En entrevista el abogado Vidulfo Rosales Sierra dijo que esta mañana el gobierno federal les informó que “funcionarios menores” de la Secretaría de Gobernación (Segob), entre ellos el subsecretario de Derechos Humanos, Roberto Campa, recibirían a los familiares de los estudiantes, pero la posición de ellos, “es que los reciba Osorio Chong aunque hay flexibilidad y consideran que lo más importante es que puedan iniciar los trabajos de investigación y búsqueda”, agregó.

El abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan comentó que ocho de los padres que se encuentran en el plantón tienen problemas respiratorios a consecuencia de las bajas temperaturas en la Ciudad de México y porque no tienen suficientes cobijas, pero “seguimos resistiendo”.

Añadió que “se ha complicado un poco con el gobierno, quieren que traslademos las carpas más hacia el parque (de Chapultepec) y entendemos que a cambio de ello nos pondrían los baños”, pero “la posición de los padres sigue igual”, pues “seguimos resistiendo y esperemos que estos días pueda haber otra postura del gobierno”. (Agencia Proceso / Ciudad de México).

Marchan en Iguala padres de los 43 a 14 meses de los ataques; piden ayuda para localizarlos

“Despierten, apóyennos, hoy los necesitamos, mañana pueden ser ustedes… ¿por qué no hacen algo y paran toda esta masacre que hace su propio gobierno?, ¿por qué están ahí inertes como si aquí no pasara nada?”, clama la mamá de uno de los normalistas de Ayotzinapa desaparecido

A 14 meses del ataque y la detención-desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, padres de los desaparecidos pidieron en una marcha a los vecinos de Iguala, apoyo para que les den información relacionada con el ataque y desaparición de sus hijos para localizarlos.

La noche de ayer una comisión de padres de los 43 desaparecidos, alumnos de la Normal Rural de Ayotzinapa, maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG) de la zona Norte, integrantes del Bloque Democrático de Organizaciones y ciudadanos de Iguala y empleados que fueron despedidos por el actual gobierno priista de Esteban Albarrán Mendoza, colocaron ofrendas en los sitios en donde fueron asesinados los normalistas Julio César Ramírez Nava, Daniel Solís Gallardo y Julio César Mondragón Fontes. Posteriormente marcharon al centro de la ciudad donde la protesta finalizó con una actividad político-cultural.

La mamá del normalista asesinado Julio César Ramírez Nava, Bertha Nava, criticó la apatía y pasividad de la gente de Iguala “a pesar de la ola de violencia y de inseguridad que ha dejado decenas de desaparecidos, asesinados y el hallazgo de cuerpos en fosas clandestinas”.

Cerca de las 7 de la noche, ya que había obscurecido, la comisión de padres y normalistas llegó en un autobús a la estela del normalista desollado del rostro, Julio César Mondragón, en la zona de la ciudad industrial donde ya había unos 50 representantes de las organizaciones.

En este lugar sólo fue colocada una ofrenda porque no hay alumbrado, y los manifestantes dijeron que no había condiciones de seguridad para hacer el mitin.

El contingente de poco más de 100 personas salió en marcha hacia el periférico Norte hasta la esquina con la calle Juan Álvarez, donde también se colocó una ofrenda floral a los normalistas Julio César Ramírez Nava y Daniel Solís Gallardo, asesinados a balazos la madrugada del 27 de septiembre de 2014, en el segundo ataque contra los normalistas.

Al pasar la marcha decenas de automovilistas de esta ciudad mostraron su apatía al movimiento y continuaron circulando por una calle lateral de terracería del periférico Norte, lo que levantó una enorme cortina de polvo en el lugar pero la movilización siguió.

En la esquina de la calle Juan Álvarez y periférico Norte, después de colocar la ofrenda a los normalistas asesinados, la señora Bertha Nava, mamá de Julio César Ramírez, pidió a los integrantes de las organizaciones que no abandonen el movimiento por la presentación de los 43 desaparecidos, y reclamó la apatía de los igualtecos ante el asesinato y desaparición de estudiantes.

Advirtió que no van a desistir en su lucha hasta que haya justicia y la presentación con vida de los 43 jóvenes detenidos-desaparecidos en esta ciudad por policías y presuntos delincuentes del grupo Guerreros Unidos, “lo que queremos saber es ¿en dónde están y cómo están?, ¿por qué el gobierno no responde?”.

Pidió a los igualtecos, “despierten, apóyennos, hoy los necesitamos, mañana pueden ser ustedes… señores de Iguala ¿por qué no hacen algo y paran toda esta masacre que hace su propio gobierno?, ¿por qué están ahí inertes como si aquí no pasara nada?, aunque les maten a un hijo, a un hermano o a un padre, ¿no les duele?, ¿cómo es posible que puedan seguir viviendo así?, cuando yo no puedo vivir sin mi hijo, si nos van a matar adelante, háganlo, ya estoy harta de tanto dolor”.

“Les estamos pidiendo el apoyo y hacen como si la virgen les hablara, no se vayan a lamentar después porque el gobierno es a lo que le está apostando, a que ustedes tengan miedo y le están dando fuerza a ellos. Si ustedes saben dónde están, si vieron cuando se los llevaron en las patrullas o en los camiones, digan qué fue lo que pasó y a donde se los llevaron… queremos saber dónde están, si comen o no comen o si los están golpeando”, agregó.

Demandó al gobierno de Enrique Peña Nieto que cumpla los diez puntos que planteó el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), que investiga el caso Ayotzinapa.

Repudió el asesinato de los cuatro policías comunitarios de la Casa de Justicia La Patria es Primero de Tixtla, considerando que atrás de eso está el gobierno, “que son los mismos delincuentes”.

Advirtió que no pararán y llegarán hasta las últimas consecuencias, “porque queremos saber en dónde tienen a nuestros 43 muchachos y a los miles y miles que tienen desaparecidos”. Pidió al gobierno que no busque a sus hijos en fosas, “porque ellos están vivos y vivos los queremos”.

La marcha siguió por la calle Juan Álvarez y al pasar por la clínica privada Cristina, donde les fue negada la atención a los normalistas la noche del 26 de septiembre, realizaron una pinta en la que se lee: “asesinos”.

Doblaron en la calle Ignacio Rayón y siguieron hacia el centro de la ciudad en la avenida Miguel Hidalgo, y a su paso por la sede del Ayuntamiento un grupo de personas cubiertas del rostro realizaron varias pintas con aerosol negro: “narco gobierno”, “fuera buitre de la política”, “faltan 43”, “fue el estado”, “fuera papayo”, “Fuera narco político” y “gobierno municipal inepto”.

La marcha concluyó minutos después de las 8 de la noche en la explanada de Las Tres Garantías, donde las organizaciones, la comisión de padres y normalistas realizaron un acto político-cultural.

El Sur