En ronda de conversaciones, Cuba cuestionó a EE.UU. su política migratoria hacia la isla por su uso político

COMUNICADO DE PRENSA DE LA DELEGACIÓN CUBANA A LA RONDA DE CONVERSACIONES MIGRATORIAS ENTRE CUBA Y LOS ESTADOS UNIDOS. WASHINGTON, 30 DE NOVIEMBRE DE 2015

El 30 de noviembre de 2015, se realizó una nueva ronda de conversaciones migratorias entre delegaciones de Cuba y los Estados Unidos, presididas, respectivamente, por la directora general de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores, Josefina Vidal Ferreiro y por el subsecretario adjunto para los Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Edward Alex Lee.

Durante el encuentro ambas partes revisaron la marcha de los Acuerdos Migratorios entre los dos países e intercambiaron sobre el enfrentamiento a la emigración ilegal. La delegación cubana reiteró, su profunda preocupación por la persistencia de un manejo politizado del tema migratorio con respecto a Cuba por parte del Gobierno de los Estados Unidos, por la vigencia de la política de la Ley de Ajuste Cubano y, en particular, por la aplicación de la llamada política de “pies secos-pies mojados”, la cual confiere a los cubanos un tratamiento diferenciado y único en el mundo, al admitirlos de forma inmediata y automática, sin importar las vías y medios que utilizan, incluso si llegan de manera irregular a su territorio.

Los representantes de Cuba insistieron en que esta política ha estimulado la emigración ilegal, insegura y desordenada, así como el tráfico de emigrantes y las entradas irregulares a los Estados Unidos desde terceros países, de ciudadanos cubanos que salen legalmente de Cuba y entran de la misma forma al primer país de destino, desde donde continúan de manera irregular hacia territorio estadounidense, convirtiéndose en víctimas de redes de traficantes de personas y el crimen organizado, tal como se ha evidenciado, más recientemente, a raíz de la situación creada en Costa Rica y otros países de la región.

La parte cubana insistió en que esta política viola la letra y el espíritu de los Acuerdos Migratorios en vigor, mediante los cuales el Gobierno de los Estados se comprometió a descontinuar la práctica de admitir a emigrantes cubanos que llegasen su territorio por vías irregulares, para garantizar una emigración legal segura y ordenada entre los dos países.

Por su parte, la delegación estadounidense transmitió que su gobierno no tiene la intención de hacer cambios en la política migratoria que se aplica a los ciudadanos cubanos.

La delegación cubana reafirmó su rechazo al “Programa de Parole para Profesionales Médicos Cubanos”, establecido por el gobierno de George W. Bush en 2006, para alentar a médicos y otro personal cubano de la salud a abandonar sus misiones en terceros países y emigrar a los Estados Unidos. Recalcó que esta es una práctica censurable dirigida a dañar los programas de cooperación cubanos y a privar de recursos humanos vitales a Cuba y a muchos países que los necesitan.

La representación cubana recalcó que tanto la política de “pies secos-pies mojados” como el “Programa de Parole para Profesionales Médicos Cubanos” son incoherentes con el contexto bilateral actual, entorpecen la normalización de las relaciones migratorias entre Cuba y los Estados Unidos y generan problemas a otros países de la región.

En la ronda, que se desarrolló en un ambiente respetuoso y profesional, se evaluaron otros aspectos de las relaciones migratorias, incluyendo el cumplimiento de los acuerdos vigentes, la emisión de visas para emigrantes y visitas temporales, las acciones de ambas partes para enfrentar la emigración ilegal, el contrabando de personas, así como el fraude de documentos. Las dos delegaciones coincidieron en los resultados positivos que tuvo el encuentro técnico bilateral sobre fraude migratorio, celebrado en marzo de 2015 en La Habana, el cual acordaron reeditar el próximo año en Washington.

La delegación de Cuba expresó satisfacción por la realización en abril de una videoconferencia sobre un nuevo procedimiento de comunicaciones entre Tropas Guardafronteras de Cuba y el Servicio de Guardacostas de los EE.UU. (SGC) y confirmó la celebración de un nuevo encuentro técnico entre los dos servicios, en La Habana, en diciembre de 2015.

La delegación de Cuba transmitió su disposición a mantener estas conversaciones e invitó a una delegación de los Estados Unidos a viajar a La Habana durante el primer semestre de 2016 para sostener una nueva ronda.

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Cuba y EE.UU. conversan sobre migración

Delegaciones de Cuba y Estados Unidos instalan hoy en Washington una nueva ronda de conversaciones migratorias, en la cual revisarán la marcha de los acuerdos suscritos y dialogarán sobre la cooperación en el enfrentamiento al flujo ilegal de seres humanos.

La parte visitante en las pláticas bianuales está presidida por la directora general de Estados Unidos de la Cancillería, Josefina Vidal, mientras por la anfitriona lo hace el subsecretario adjunto para los Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Edward Alex Lee

En enero de 2015, La Habana fue escenario de la última sesión de las conversaciones migratorias, y la que correspondía a mediados de este año quedó pospuesta hasta hoy al coincidir con el restablecimiento de relaciones diplomáticas y la reapertura de embajadas entre ambos países.

La isla adelantó que reiterará durante el encuentro su preocupación por la vigencia de la “política de pies secos-pies mojados”, que alienta la emigración ilegal y viola los convenios en vigor.

De acuerdo con un comunicado de la Cancillería, Cuba también manifestará su rechazo al “Programa de Parole para Profesionales Médicos Cubanos”, que priva de recursos vitales a la mayor de las Antillas y afecta la cooperación en salud con otras naciones.

Asimismo, insistirá en que tales políticas estimulan la emigración ilegal, insegura y desordenada, y convierte a personas que salen legalmente del país caribeño en víctimas de redes de traficantes y del crimen organizado, lo cual ocurre en la actualidad con cientos de cubanos que se encuentran en una difícil situación en Costa Rica y otros estados de la región.

Por su parte, el Departamento de Estado ofreció en una nota de prensa detalles de la nueva ronda y ratificó que la reanudación de relaciones diplomáticas y los pasos dados en el proceso para la normalización de los vínculos bilaterales “no han cambiado la política migratoria estadounidense hacia Cuba”.

Las pláticas tienen como base los acuerdos de 1994 y 1995, que recogen el compromiso de las partes en mantener un flujo seguro, legal y ordenado de personas, aunque ambos gobiernos abordan el tema desde 1984.

Prensa Latina