Plebiscito por la paz: el voto no será obligatorio y precisará del 13% del padrón para aprobarse

Luego de varias reuniones entre los ponentes de Senado y Cámara, y con el aval del Gobierno, se acordó que el umbral del plebiscito refrendatario de lo suscrito con las Farc para el fin del conflicto será del 13 por ciento del Censo Electoral.

El anuncio lo hizo el senador de ‘la U’ Armando Benedetti, coordinador de ponentes de la iniciativa, luego de una reunión de congresistas con el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, en la que se selló este acuerdo político.

“Vamos a tener un umbral del 13 por ciento del Censo Electoral (que son cerca de 33’820.199 ciudadanos), con el cual se determinará la aprobación o negación de los acuerdos con las Farc”, dijo el senador, quien confirmó que se haría solo una pregunta a los ciudadanos sobre lo pactado, para que estos respondan “sí” o “no”.

La incorporación de este mínimo de participación significa que, independientemente del número de votantes que acuda a las urnas, 4’396.626 deberán hacerlo por el sí para que este instrumento tenga validez.

Esto modifica lo dispuesto actualmente. Según la Ley 134 de 1994, los plebiscitos serán aprobados “por la mayoría del Censo Electoral”, es decir casi 17 millones de electores a la realidad de hoy.

El plebiscito por la paz es la herramienta a la que le apuesta el Gobierno para la refrendación de los acuerdos alcanzados en Cuba y es respaldado por el presidente Juan Manuel Santos. El proyecto lo presentó inicialmente Roy Barreras, en nombre de ‘la U’, pero fue acogido por el Gobierno.

Este solamente se votará en caso de que las partes decidan que esa será la vía para consultar a los colombianos sobre lo pactado.

Además del umbral, el acuerdo político de este miércoles contempló que los resultados de esa votación tendrán carácter vinculante (jurídico); es decir que el Gobierno debe acoger lo que se decida en las urnas. Incluso, si es el ‘no’ el que logra los 4,4 millones de votos. En este sentido, Benedetti explicó que “en caso de triunfar el ‘no’ sería el fin del proceso de paz”, y que pasaría lo mismo si ninguna de las dos opciones logra ese mínimo fijado.

También se confirmó que la votación para el plebiscito por la paz no sería obligatoria y que los ciudadanos serán convocados a las urnas solo un día y no varios, como habían propuesto algunos sectores.

Se espera que mañana se radique la ponencia para el primer debate del proyecto que reglamenta este mecanismo, el cual, por tener mensaje de urgencia, será en las comisiones primeras conjuntas de Senado y Cámara. Luego deberá pasar a discusión –por separado– en las plenarias de esas dos corporaciones.

Respaldo de Santos

El presidente Santos, por su parte, salió este miércoles en defensa de este mecanismo de refrendación ciudadana y aseguró que es la figura legal más idónea para que los colombianos se puedan pronunciar en las urnas sobre lo pactado en La Habana.

“Consideramos que el procedimiento más adecuado y conveniente es el de un plebiscito como el que se está discutiendo en el Congreso”, enfatizó Santos.

El Jefe de Estado ha dicho en distintos escenarios que la refrendación ciudadana es un compromiso suyo con los colombianos. Además, la reforma constitucional que impulsa el Gobierno en el Capitolio para implementar la paz establece que, antes de que cualquier acuerdo pueda entrar en vigencia, la ciudadanía debe pronunciarse sobre si está o no de acuerdo con lo acordado.

Santos también ratificó este miércoles que el 23 de marzo del 2016 es la fecha límite para firmar los acuerdos definitivos de paz y que la misma fue acordada directamente con el jefe máximo de las Farc, Rodrigo Londoño, alias Timochenko, con quien en septiembre pasado sostuvo un encuentro personal en Cuba.

En estas dos posturas lo respaldó el jefe de la delegación oficial de paz, Humberto de la Calle, quien leyó desde Cuba un comunicado en el mismo sentido.

Las precisiones de Santos se dieron al término de una reunión en la Casa de Nariño con el enviado de la Unión Europea para el proceso de paz, Eamon Gilmore, quien ratificó el respaldo de ese bloque continental a los diálogos con las Farc y, eventualmente, con el Eln.

“Hay optimismo para que en esa fecha, que usted dijo, las medidas que se acuerden se puedan implementar”, dijo Gilmore, quien agregó que la Unión Europea “le da una bienvenida al progreso de estas negociaciones y el éxito que han tenido”.

‘Proceso de paz no debería tener obstáculo’

José Mujica, expresidente de Uruguay, reiteró este miércoles desde Medellín su respaldo al proceso de paz con las Farc al asistir a la Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales. El exmandatario afirmó que el país no puede pretender que quienes han sufrido “hipotequen la memoria”, sino que recomendó “aprender a caminar con una mochila de dolor, cada cual por su vereda, conviviendo y respetando, sin pretender mucho más, porque tiene que pasar el tiempo”. Mujica pidió que la justicia no vaya a terminar “ahogando” los diálogos de La Habana, y agregó que “un proceso de paz como el que tiene Colombia no debería tener obstáculo político”. Reafirmó su compromiso con la paz.

El Tiempo

Timochenko le pregunta a Santos: “¿Con las trabas de todos los días busca hacernos “tirar la toalla?”

El máximo jefe de la guerrilla de las Farc, Rodrigo Londoño Echeverry, le preguntó este miércoles al presidente Juan Manuel Santos, a través de su cuenta de Twitter, que con si “las trabas de todos los días para impedir cerrar acuerdo sobre Justicia busca hacernos “tirar la toalla”?”

Piden seriedad al fiscal

Rodrigo Granda, alias de Ricardo Téllez, de la mesa de negociación de las Farc en La Habana lanzó otro interrogante al fiscal Eduardo Montealegre sobre las garantías jurídicas a los integrantes de las Farc, a propósito del anuncio hecho por el ente acusador de investigar los indultos y las amnistías al M-19.

“Sr fiscal en caso de acuerdo final de Paz, en La Habana, ¿hasta cuándo tendrían los integrantes de las FARC-EP garantías jurídicas? Seriedad”, dijo Ricardo Téllez.

Entre tanto, Pastor Alape escribió también en su cuenta que tienen “disposición a ayudarles a desenredar enredo que armaron con acuerdo de justicia”.

EL Heraldo

El mandatario también defendió el plebiscito como mecanismo para refrendar los acuerdos de paz.

Para que no exista lugar a dudas y con el fin de ratificar que el fin del conflicto tiene que llegar el primer semestre del otro año, el presidente Juan Manuel Santos ratificó este miércoles el 23 de marzo del 2016 como la fecha límite para firmar los acuerdos definitivos de paz en la mesa de negociación de La Habana.

Santos aseguró que esa fecha fue acordada directamente con el jefe máximo de las Farc, Rodrigo Londoño, alias Timochenko, con quien en septiembre pasado sostuvo un encuentro personal en Cuba.

El Jefe de Estado impartió instrucciones a los miembros de la delegación oficial de paz para que se busque la forma en que se acelere la negociación y, en la medida de lo posible, se logren consolidar acuerdos antes de ese día.

“La fecha del 23 de marzo, que acordamos con el comandante de las Farc, es una fecha límite que podríamos firmar antes”, precisó Santos, quien enfatizó: “Vamos a hacer todo lo posible para firmar antes (…), estamos acelerando esas negociaciones para poder silenciar los fusiles definitivamente lo más pronto posible”.

El Jefe de Estado insistió en que solo faltan algunos ajustes en materia judicial y de reparación para anunciar un acuerdo concreto en el punto relacionado con las víctimas del conflicto. Además, reiteró que existe la voluntad para que haya un cese bilateral y definitivo del fuego, si es posible, antes de que termine este año.

Varios voceros de las Farc, entre ellos ‘Iván Márquez’, jefe de la delegación de la guerrilla, han insistido públicamente que el 23 de marzo del 2016 no es una fecha consensuada para acabar el conflicto. Por eso, sin ser una respuesta directa a este tipo de declaraciones, las precisiones de Santos de este miércoles son claves para hacer claridad.

Santos, además, defendió el plebiscito como el mecanismo más adecuado para que los colombianos puedan refrendar en las urnas lo que se suscriba en La Habana, por lo que insistió en que la reforma a esa figura que se tramite en el Congreso tiene respaldo de la Casa de Nariño. Las Farc también se han pronunciado en contra. (Lea también: ¿Por qué la apuesta por el plebiscito para refrendar la paz?)

“Consideramos que el procedimiento más adecuado y conveniente es el de un plebiscito como el que se está discutiendo en el Congreso y todo eso también está amarrado a la parte internacional”, enfatizó Santos.

Estas declaraciones fueron dadas al término de una reunión en la Casa de Nariño entre Santos y el enviado de la Unión Europea para el proceso de paz, Eamon Gilmore, quien ratificó el respaldo de ese bloque continental a los diálogos con las Farc y, eventualmente, con el Eln.

“Hay optimismo para que en esa fecha, que usted dijo, las medidas que se acuerden se puedan implementar”, dijo Gilmore, quien agregó que la Unión Europea “le da una bienvenida al progreso de estas negociaciones y el éxito que han tenido”.

Por otro lado, este miércoles también se conoció que una delegación de empresarios viajará a La Habana para reunirse, por separado, con las delegaciones de paz del Gobierno y de las Farc.

De acuerdo con un comunicado oficial quienes viajarán son: Antonio Celia, presidente de Promigás; David Bojanini, presidente del Grupo Sura; Carlos Raúl Yepes, presidente de Bancolombia; Harold Eder, presidente del Grupo Manuelita; Carlos Enrique Cavelier, presidente de Alquería; Gustavo Carvajal, presidente de la junta directiva de Carvajal; Carlos Gallego, presidente de Nutresa, y Juan Luis Mejía, rector de la Universidad Eafit.

El Tiempo