Colombia: el posconflicto y el desafío de frenar la deforestación

Por María Victoria Correa.

En el pequeño municipio de El Retorno, Guaviare, arrasaron, en los últimos tres meses, con cerca de 400 hectáreas de bosque. Según líderes locales e información del Ministerio de Ambiente, los responsables de tremendo daño ambiental serían redes criminales que buscan ampliar la frontera agrícola y que llegaron a las zonas que antes ocupaban las Farc.

Es por esa razón que el Gobierno Nacional y la Fiscalía General pusieron en marcha una serie de medidas con las que buscan frenar la deforestación y la explotación ilegal de los recursos naturales, principalmente en Caquetá, Guaviare, Meta y Putumayo. Además, el ministro de Ambiente, Luis Gilberto Murillo le reveló a EL COLOMBIANO que su despacho trabaja para entregar en marzo la estrategia integral de control de la deforestación con la que se espera hacerle frente a esta problemática que para 2015 afectaba 124.035 hectáreas en el país.

Cabe anotar que de acuerdo con la Tasa Anual de Deforestación del Ideam, se advierte que en el país, para 2015, en cinco departamentos, se concentraba el 60 % de la deforestación nacional: Caquetá, Antioquia, Meta, Guaviare y Putumayo.

Como parte del plan de choque, el Gobierno Nacional inhabilitará al menos 490 kilómetros de vías abiertas ilegalmente dentro de los Parques Nacionales Naturales de la Sierra de La Macarena, la Serranía del Chiribiquete, Los Picachos y Tinigua, y la reserva natural Nukak (ver Paréntesis), donde ocurren delitos relacionados con cultivos ilícitos, minería ilegal, transporte de ganado ilegal y extracción ilícita de yacimientos mineros.

“Tenemos una enorme presión, ya que inclusive hay redes delincuenciales detrás de esto. Con la expectativa de los acuerdos de paz, algunas personas están haciendo inversiones para especular con la tierra. Entonces, están financiando la tala de bosque para avanzar en procesos de colonización y luego las usan para pastoreo”, explicó Murillo en conversación con este diario.

El ministro dijo que la alerta más grave que tienen es la del municipio de El Retorno. “Ante esa tala masiva se reactivó la mesa nacional de control ambiental y estamos trabajando con la Fiscalía y las Fuerzas Militares. Haremos todo el proceso de inteligencia militar para detectar estas redes y poder controlar la deforestación. Se dio la instrucción de agilizar los procesos sancionatorios, pero también denuncié ante la Fiscalía estos hechos para avanzar en todos los procesos penales y castigar a quienes están cometiendo estos delitos ambientales”.

Explicó el ministro Murillo que la paradoja que se evidencia es que los llamados santuarios de las Farc estaban conservados. “Las comunidades nos han comentado que al parecer las Farc tenían alguna tarea regulatoria y que aunque generaba impacto porque deforestaban, no llegaba a estos niveles. Lo que ocurrió fue que desde hace un año comenzaron a llegar personas a talar sin los debidos permisos”.

Preocupación

Jhonny Jaiber Casanova, secretario de Planeación del municipio de El Retorno, dijo que la situación es especialmente preocupante en algunas veredas que están ubicadas a una hora del casco urbano de la localidad y que la denuncia sobre la tala ya fue hecha ante las autoridades ambientales de la región. Frente al número de hectáreas afectadas dijo que no tienen el dato exacto porque el acceso a la zona no ha sido fácil. Destacó que tienen información que detrás de la tala están disidentes de las Farc.

Gonzalo Andrade, coordinador de la Comisión permanente de áreas protegidas de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas Físicas y Natural, explicó que si el Estado no garantiza la conservación de estos lugares, es claro que las hectáreas deforestadas aumentarán. “La solución no es declarar un terreno como área protegida, la solución es que se pueda hacer control y vigilancia de donde salió la guerrilla”, explicó Andrade y manifestó que todo este escenario lo ha llevado a pensar que los exguerrilleros “son unos excelentes guardabosques, el Estado debe formar un programa con ellos”.

Armando Sarmiento, director del Departamento de Ecología y Territorio de la Javeriana, dijo que hay que esperar el informe del Ideam sobre de deforestación para poder saber qué tan grave es el escenario, pero agregó que no le cabe duda que en algunos departamentos la frontera agrícola se va a incrementar. “Esperaría que esto fuera momentáneo y que en la medida en que se implementen los acuerdos, las políticas de conservación nos ayuden a frenar esta situación”, dijo el académico.

El Colombiano