El gobierno de Cuba niega el ingreso al secretario de la OEA y anuncia el fracaso de una “grave provocación”

Anuncia cancillería de Cuba fracaso de provocación anticubana

El ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba anunció ayer el fracaso de la provocación anticubana fraguada por organizaciones derechistas de la región mediante una declaración difundida aquí.

Según el documento, medios internacionales de prensa divulgaron en las últimas semanas la intención del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, de viajar a la Habana para recibir un premio inventado por un grupo ilegal anticubano adscrito a la ultraderechista Fundación para la Democracia Panamericana.

Ese plan consistía en el montaje en La Habana de una abierta y grave provocación contra el gobierno cubano, para generar inestabilidad interna y dañar la imagen internacional del país, a la vez que afectaba la buena marcha de las relaciones diplomáticas de Cuba con otros Estados, ahondó la declaración de la cancillería.

De acuerdo con el texto, al espectáculo serían arrastrados el propio Almagro y algunos otros personajes derechistas que integran la llamada Iniciativa Democrática para España y las Américas (IDEA), que también ha actuado de forma agresiva en los últimos años contra Venezuela y otros países con gobiernos progresistas y de izquierda en América Latina y el Caribe.

También participaron en esta acción otras organizaciones con abultadas credenciales anticubanas, como el Centro Democracia y Comunidad y el Centro de Estudios y Gestión para el Desarrollo de América Latina (CADAL) y el Instituto Interamericano para la Democracia, del terrorista y agente de la CIA Carlos Alberto Montaner.

Al conocer de esos planes y haciendo valer las leyes que sustentan la soberanía de la nación, el gobierno cubano negó el ingreso a territorio nacional de ciudadanos extranjeros vinculados con los hechos descritos, refiere la declaración.

En consonancia con los principios que rigen las relaciones diplomáticas entre los estados, las autoridades cubanas contactaron con los gobiernos de los países desde donde viajarían esas personas e informaron, trataron de disuadir y de prevenir la consumación de esos actos.

Asimismo, las líneas aéreas cancelaron las reservaciones de los pasajeros al conocer que estos no serían bienvenidos, como establecen las regulaciones de la aviación civil internacional, agrega el texto.

Por otra parte, la cancillería cubana alegó no sentirse sorprendida por los actos y declaraciones abiertamente anticubanos de Almagro y la OEA, pues en muy corto tiempo al frente de esa organización, se ha destacado por generar una ambiciosa agenda de ataques contra los gobiernos progresistas de Venezuela, Bolivia y Ecuador.

Prensa Latina


Comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba

Medios internacionales de prensa difundieron en las últimas semanas la intención del Secretario General de la OEA, Luis Almagro Lemes, de viajar a La Habana a fin de recibir un “premio” inventado por un grupúsculo ilegal anticubano, que opera en contubernio con la ultraderechista Fundación para la Democracia Panamericana, creada en los días de la VII Cumbre de las Américas de Panamá, para canalizar esfuerzos y recursos contra gobiernos legítimos e independientes en “Nuestra América”.

El plan, tramado en varios viajes entre Washington y otras capitales de la región, consistía en montar en La Habana una abierta y grave provocación contra el gobierno cubano, generar inestabilidad interna, dañar la imagen internacional del país y, a la vez, afectar la buena marcha de las relaciones diplomáticas de Cuba con otros Estados. Tal vez algunos calcularon mal y pensaron que Cuba sacrificaría las esencias a las apariencias.

Al espectáculo serían arrastrados el propio Almagro y algunos otros personajes derechistas que integran la llamada Iniciativa Democrática para España y las Américas (IDEA), la cual también ha actuado de forma agresiva en los últimos años contra la República Bolivariana de Venezuela y otros países con gobiernos progresistas y de izquierda en América Latina y el Caribe.

El intento contó con la connivencia y apoyo de otras organizaciones con abultadas credenciales anticubanas, como el Centro Democracia y Comunidad y el Centro de Estudios y Gestión para el Desarrollo de América Latina (CADAL); y el Instituto Interamericano para la Democracia, del terrorista y agente de la CIA Carlos Alberto Montaner. Además, desde el año 2015, se conoce el vínculo que existe entre estos grupos y la Fundación Nacional para la Democracia de Estados Unidos (NED, por sus siglas en inglés), que recibe fondos del gobierno de ese país para implementar sus programas subversivos contra Cuba.

Al conocer de estos planes y haciendo valer las leyes que sustentan la soberanía de la nación, el gobierno cubano decidió negar el ingreso al territorio nacional a ciudadanos extranjeros vinculados con los hechos descritos.

En un intachable acto de transparencia y de apego a los principios que rigen las relaciones diplomáticas entre los Estados, las autoridades cubanas se pusieron en contacto con los gobiernos de los países desde donde viajarían esas personas e informaron, trataron de disuadir y de prevenir la consumación de esos actos.

Como establecen las regulaciones de la aviación civil internacional, las líneas aéreas cancelaron las reservaciones de los pasajeros al conocer que estos no serían bienvenidos. Unos pocos fueron reembarcados. Hubo quien buscó manipular los hechos en función de estrechos intereses políticos dentro de su propio país, de cara a los procesos internos que en ellos tienen lugar.

No faltaron pronunciamientos de defensores de falsos perseguidos, socios de pasadas dictaduras y políticos desempleados dispuestos a aliarse con vulgares mercenarios, al servicio y en nómina de intereses extranjeros, que no gozan de reconocimiento alguno dentro de Cuba, viven de calumnias insostenibles, posan como víctimas y actúan en contra de los intereses del pueblo cubano y del sistema político, económico y social que éste eligió libremente y ha defendido de forma heroica.

En cuanto a Almagro y la OEA, no nos sorprenden sus declaraciones y actos abiertamente anticubanos. En muy corto tiempo al frente de esa organización, se ha destacado por generar, sin mandato alguno de los estados miembros, una ambiciosa agenda de autopromoción con ataques contra gobiernos progresistas como Venezuela, Bolivia y Ecuador.

En ese período se han redoblado los ataques imperialistas y oligárquicos contra la integración latinoamericana y caribeña y contra la institucionalidad democrática en varios de nuestros países. En una ofensiva neoliberal millones de latinoamericanos han retornado a la pobreza, cientos de miles han perdido sus empleos, se han visto forzados a emigrar, o fueron asesinados o desaparecidos por mafias y traficantes mientras se expanden en el hemisferio ideas aislacionistas y proteccionistas, el deterioro ambiental, las deportaciones, la discriminación religiosa y racial, la inseguridad y la represión brutal.

¿Dónde ha estado la OEA, que siempre ha guardado cómplice silencio frente a estas realidades? ¿Por qué calla? Hay que ser un trasnochado para intentar venderle a los cubanos “los valores y principios del sistema interamericano” frente a la dura y antidemocrática realidad engendrada por ese mismo sistema. Hay que tener escasa memoria para no recordar que, en febrero de 1962, Cuba se alzó solitaria frente a ese “cónclave inmoral”, como lo denominó Fidel en la Segunda Declaración de La Habana. Cincuenta y cinco años después y con la compañía de pueblos y gobiernos de todo el mundo, es menester reiterar, como aseguró el Presidente Raúl Castro, que Cuba nunca regresará a la OEA.

José Martí alertó que “ni pueblos ni hombres respetan a quien no se hace respetar (…) hombres y pueblos van por este mundo hincando el dedo en la carne ajena a ver si es blanda o si resiste, y hay que poner la carne dura, de modo que eche afuera los dedos atrevidos”.

En Cuba no olvidamos las lecciones de la historia.

La Habana, 22 de febrero de 2017

Cuba Debate


Carta del Secretario General de la OEA, Luis Almagro


Por “derechistas”, Cuba negó ingreso a la isla a Calderón, Almagro y Aylwin

El gobierno de Cuba tachó hoy de “personajes derechistas” a Felipe Calderón, Luis Almagro Lemes y Mariana Aylwin –expresidente de México, presidente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y exministra chilena, respectivamente–, al justificar su negativa de autorizarles el ingreso a la isla, donde pretendían participar a un homenaje al fallecido disidente cubano Oswaldo Payá.

“Las autoridades cubanas se pusieron en contacto con los gobiernos de los países desde donde viajarían esas personas e informaron, trataron de disuadir y de prevenir la consumación de esos actos”, aseveró el Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex).

En un boletín, la dependencia calificó de “ultraderechista” la Fundación para la Democracia Panamericana, organización fundada en 2015 por Rosa María Payá –hija del disidente– y cubanos exiliados en Estados Unidos, que planeó el evento.

Además, sostuvo que las ceremonias de homenaje fueron organizadas por un “grupúsculo ilegal anticubano que opera en contubernio” con esta organización y descalificó todas las organizaciones que planearon el evento, ya sea por pertenecer al “terrorista y agente de la CIA Carlos Alberto Montaner” o por recibir fondos de Estados Unidos.

El Minrex declaró que las ceremonias previstas en La Habana representan “una abierta y grave provocación contra el gobierno cubano”, cuyo propósito, subrayó, consistió en “dañar la imagen internacional del país y, a la vez, afectar la buena marcha de las relaciones diplomáticas de Cuba con otros Estados”.

El gobierno cubano concentró parte de sus críticas en el uruguayo Almagro, al que acusó de aprovechar su posición en la OEA para agredir “gobiernos progresistas como Venezuela, Bolivia y Ecuador” –los aliados de Cuba en la región– y “redoblar los ataques imperialistas y oligárquicos contra la integración latinoamericana y caribeña”.

La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) condenó ayer el rechazo del gobierno cubano en permitir la entrada a Felipe Calderón a la isla.

Proceso


Mensaje de Felipe Calderón al Premio Oswaldo Payá, Cuba

Mensaje del ex presidente de México, Felipe Calderón a la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia y a los demócratas de la región en el marco de la ceremonia del Premio Oswaldo Payá “Libertad y Vida” que se celebrará en La Habana el día 22 de febrero, y al cual no pudo asistir por la interferencia del gobierno de Cuba al no permitirle la entrada al país.

Juventud LAC


Durísima respuesta de Mariana Aylwin a embajada cubana: “Es una lástima que Cuba siga siendo un país temeroso de la libertad”

A través de una declaración escrita, la ex ministra Mariana Aylwin se refirió a su bullada prohibición de ingresar a Cuba y al comunicado emanado desde la embajada de Cuba en Chile, donde se esgrimen las razones de la prohibición, entre ellas estar involucrada en una “grave provocación internacional contra el gobierno cubano”.

En el texto, Mariana Aylwin rechaza categóricamente haber “manipulado la situación con fines políticos internos”, afirmaciones que define como “suposiciones antojadizas y completamente ajenas a mi comportamiento político”.

“Los argumentos de la embajada de Cuba son idénticos a los que esgrimía la dictadura militar chilena frente a la solidaridad de los demócratas del mundo con la lucha por la democracia en Chile”, dice.

“Es una lástima que Cuba siga siendo un país temeroso de la libertad”, agrega la ex ministra en el texto.

A juicio de Aylwin, “ser inadmisible en Cuba me duele, pero mucho más me duele la vida de millones de cubanos que están esperanzados con la apertura de su país hacia un sistema democrático”.

Puedes leer el texto completo a continuación:

DECLARACIÓN

La embajada de Cuba en Chile ha emitido un comunicado donde se me acusa de estar involucrada en una “grave provocación internacional contra el gobierno cubano, gestada por un grupo ilegal anticubano que actúa contra el orden constitucional y que concita el repudio del pueblo con el contubernio y financiamiento de políticos e instituciones extranjeras a fin de generar inestabilidad interna y, a la vez, afectar nuestras relaciones diplomáticas con otros países.”

Defiende el derecho de su país de decidir sobre el ingreso al territorio nacional de ciudadanos extranjeros y a “defenderse de este tipo de actos injerencistas, dirigidos a subvertir el orden jurídico vigente en Cuba”.

A la vez califica de que yo habría consumado una “provocación” y manipulado la situación con fines políticos internos.

Al respecto quiero señalar categóricamente:

Rechazo categóricamente y considero una ofensa inaceptable y de la mayor gravedad, que se me atribuya pretender generar inestabilidad a través de grupos ilegales y el contubernio de instituciones extranjeras. Estas son suposiciones antojadizas y completamente ajenas a mi comportamiento político. Respeto al pueblo cubano y su libre determinación. A la vez solidarizo con quienes luchan por valores democráticos esenciales y universales, a través del diálogo y medios pacíficos.

Reitero que fui invitada por la Red de Jóvenes por la Democracia en América Latina a recibir una mención honrosa póstuma a mi padre del Premio Oswaldo Payá por su lucha por la democracia, que recibiría también, nada menos que el Secretario General de la OEA don Luis Almagro. Acepté gustosa ir en representación de mi familia. No veo cuál sea la provocación, si mi participación era en mi calidad de hija de Patricio Aylwin.

Nada hubiese ocurrido si el gobierno cubano hubiera permitido la realización de un acto pacífico para entregar estos Premios. Al contrario, inició una persecución contra sus organizadores, prohibió el acto público, ha detenido a varias personas, nos ha impedido viajar al Ex Presidente de México Felipe Calderón y a mí, a la vez de haber deportado al joven chileno Juan Carlos Vargas y otros miembros de la Red. Habría vuelto a Chile con el reconocimiento a mi padre después de agradecer con el discurso que he debido mandar a Rosa María Payá y que se ha hecho público. Nadie se hubiera enterado de todo lo que ha ocurrido a raíz de esta situación, ni hubiera habido debate alguno al interior de nuestro país.

Los argumentos de la embajada de Cuba son idénticos a los que esgrimía la dictadura militar chilena frente a la solidaridad de los demócratas del mundo con la lucha por la democracia en Chile. Es una lástima que Cuba siga siendo un país temeroso de la libertad y la actitud de su gobierno en este caso, no hacen sino confirmarlo.

Finalmente, este es un tema que más allá de lo personal, afecta a principios fundamentales de la democracia: libertad de viajar, libertad de reunirse, de expresar opiniones, todas las cuales han sido conculcadas por el gobierno cubano al pueblo cubano. Ser inadmisible en Cuba me duele, pero mucho más me duele la vida de millones de cubanos que están esperanzados con la apertura de su país hacia un sistema democrático.

El Dínamo