El gobierno lleva a la ONU el rechazo al muro que impulsa Donald Trump

México criticó en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el muro que pretende construir el gobierno de Estados Unidos en la frontera común.

El subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Miguel Ruiz Cabañas, afirmó que los muros entre las naciones son también muros entre las personas, y materializan el extremismo y la intolerancia en barreras físicas e ideológicas, que no aceptaremos bajo ninguna circunstancia.

Al participar en el trigésimo cuarto periodo ordinario de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que se realiza en Ginebra, Suiza, el funcionario condenó el ultranacionalismo populista, práctica de la que se acusa al presidente del país del norte Donald Trump, pues al ser utilizado como herramienta política impacta en las democracias y afecta las libertades y los derechos fundamentales de los individuos.

Manifestó su preocupación por la vulnerabilidad en que se encuentran los migrantes y dijo que detrás de los argumentos que se utilizan para afectar sus derechos humanos –como el de la seguridad– se esconden el racismo y la xenofobia.

Ruiz Cabañas consideró que las medidas de seguridad mal concebidas no sólo no detienen la movilidad humana, sino que fomentan riesgos y la fragilidad de los migrantes, lo que pone en peligro sus vidas. Se trata de acciones equivocadas tanto desde un punto de vista moral como práctico, dado el altísimo costo social que conllevan, subrayó.

El subsecretario de la SRE expuso además que las medidas de seguridad dirigidas a un grupo específico de la población y la criminalización de ciertos sectores, contravienen el estado de derecho, violan el debido proceso y son actos severamente discriminatorios.

Destacó que el gobierno mexicano continuará fomentando el respeto y la protección de los connacionales en Estados Unidos, al tiempo que seguirá esforzándose para asegurar que los derechos de los nacionales de otros países en México sean observados plenamente.

La Jornada