Honduras: la ONG Greenpeace premia a Berta Cáceres por defensa de la ecología

Greenpeace anunció este miércoles que concederá su premio Artemio Precioso a la fallecida activista hondureña Berta Cáceres, en reconocimiento a su labor en defensa de los derechos humanos y el medio ambiente.

La ONG entregará el galardón el próximo 24 de marzo en Madrid, en un acto al que acudirán la hija de la premiada, Laura Zúñiga Cáceres, y un miembro de Copinh (Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras), organización a la que pertenecía Berta Cáceres.

El premio rinde homenaje a Artemio Precioso (Hellín, Albacete, 1917-2007), pionero del ecologismo en España. Fundó el Centro de Estudios Socioecológicos, desde el que ayudó a formar a jóvenes en la economía ecológica. Incansable activista ambiental, en 1984 fue uno de los fundadores de Greenpeace España, donde desempeñó varios puestos de responsabilidad.

El homenaje a Cáceres en España incluye además una concentración para este jueves ante la embajada de Honduras en Madrid. durante la cual está prevista la lectura de un manifiesto, la entrega de una carta en la embajada y un minuto de silencio.

El homicidio de Berta Cáceres en marzo de 2016 despertó una gran ola de solidaridad y repulsa en la sociedad civil. Cáceres, feminista y defensora de los derechos humanos, murió como resultado de su campaña para paralizar la construcción de la presa de Agua Zarca, infraestructura que, de llevarse a cabo, sería la causante directa de la destrucción de bosques nativos y territorios indígenas en Honduras.

Como ha solicitado el relator de la ONU sobre defensores de derechos humanos, la investigación de este asesinato sigue pendiente de la creación de una comisión independiente e internacional, que considera imprescindible para que se investige en profundidad las relaciones entre los inculpados y detenidos y el poder político y económico en Honduras.

Berta Cáceres era una de las defensoras de derechos humanos más conocidas en Honduras. Se enfrentó y a menudo derrotó a madereros ilegales, dueños de las plantaciones, corporaciones multinacionales y proyectos de represas que cortaban los suministros de alimentos y agua a las comunidades indígenas.

Antes de su asesinato, acumulaba una larga lista de amenazas y ataques a su persona. En 2015 recibió el Premio Goldman, conocido como el ‘Nobel Verde’.

Este miércoles, cientos de indígenas se concentraron frente a la Corte Suprema de Justicia (CSJ), instalada en Honduras, la capital hondureña, para reclamar la impugnación de la licencia ambiental otorgada a una hidroeléctrica sospechosa de ordenar el asesinato hace un año de la ambientalista Berta Cáceres.

“¡Berta vive, la lucha sigue!”, gritaban unos 600 manifestantes, en su mayoría miembros de las comunidades indígenas, junto a organizaciones de obreros, campesinos, mujeres y derechos humanos.

El coordinador del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras, Tomás Gómez, dijo que su institución presentó un recurso ante el CSJ para impugnar la licencia concedida por el Ministerio de Ambiente a la empresa Desarrollos Energéticos S.A. (DESA) para una hidroeléctrica en el río Gualcarque.

Telesur