La precariedad gubernamental – Prensa Libre, Guatemala

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

La espantosa tragedia ocurrida en el Hogar Virgen de la Asunción desnudó el drama de los huérfanos o de quienes por azares del destino quedaron en manos de la protección del Estado, pero también permitió comprobar la incapacidad casi total de quienes en este momento histórico tienen en sus manos responsabilidades enormes al frente de importantes cargos estatales.

Durante la conferencia de prensa ofrecida el pasado jueves en el Palacio Nacional de la Cultura, quedó constatada la precariedad de la preparación personal, así como del pobre y equivocado conocimiento de la realidad nacional que tienen quienes están al frente de los organismos más importantes del país, como lo son la presidencia y el Congreso.

En el caso del presidente Jimmy Morales, este asunto es mucho más preocupante porque la noche del viernes pasado, durante una entrevista con CNN, confirmó esto al llegar al extremo de prácticamente incriminarse en la muerte de al menos 38 jovencitas que se encontraban bajo responsabilidad del Estado. Aceptó haber tenido conocimiento de la conflictividad en ese refugio, haber sido informado una noche antes del incendio de la fuga de unas 60 adolescentes, y de hecho no haber impedido que fueran colocadas bajo llave para intentar aplacar el descontento, con lo que, en consecuencia, reconoció que tomó malas decisiones.

Eso no solo ratifica la precariedad en la máxima dirigencia del país, sino la innegable incapacidad de la asesoría del círculo más cercano de colaboradores del presidente, la mayoría de ellos escogidos entre los conmilitones. Por ello no conocen los problemas del país ni pueden imaginar las secuelas de no actuar con celeridad y eficacia ante emergencias, como fue el caso de un incendio en un centro de jóvenes al cuidado estatal.

La falta de asesoría calificada ha sido la principal causa de muchos de los constantes exabruptos presidenciales, pues ha sido obvio que la escasa preparación para tan alto cargo se complica cuando también el equipo de asesores tiene limitaciones para comprender la problemática cotidiana, lo que también es resultado de la falta de criterio para seleccionar a los colaboradores.

Desde los inicios de esta administración se rumoró que un grupo de militares retirados habían cooptado al presidente para orientar el rumbo de su gobierno y ahora se dice que esas influencias habrían cesado. Sin embargo, esto no se refleja en un cambio en la hoja de ruta, pues los desaciertos continúan, aumentan, se acentúan, como lo evidencia el mal manejo durante y después del incendio.

El sábado se registró la primera protesta de centenares de guatemaltecos en contra del actual gobierno, por su mal manejo de la crisis pero también por el cada vez más profundo hartazgo popular por causa de tanta incapacidad para encarar problemas que tampoco requieren de mucha preparación. Al final queda claro que se debe cambiar el actual rumbo, para lo cual se requiere la conformación de un equipo de gobierno calificado que facilite el rescate de esta gestión gubernamental, antes de que los desaciertos den paso a los oportunistas y a quienes se benefician de los desaciertos.

Prensa Libre