Se reinicia la campaña – Expreso, Ecuador

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Aunque formalmente la campaña electoral de la segunda vuelta se inicia el 10 del presente mes, los candidatos que pasaron a ella no han dejado de hacerla, bien sea acompañando las manifestaciones populares que garantizaron su convocatoria o manteniendo contactos políticos, buscando fondos, evaluando y puliendo las estrategias hasta aquí utilizadas y diseñando las ahora requeridas.

Precisado lo anterior, es posible que hoy se reinicie con las prácticas que le son tradicionales. Parte importante de la misma tendrá que ver con las impugnaciones que con seguridad seguirán presentándose ante el Consejo Nacional Electoral. Y ello es presumible dadas las múltiples denuncias que de parte de ambas candidaturas se han hecho públicas.

En cualquier caso, una de las tareas fundamentales de las fuerzas políticas contendientes será la de garantizar el mejor control posible de como se dé la jornada electoral en cuanto al control de los sufragios y su posterior contabilización. Muchas de las denuncias tienen que ver con que en las urnas aparecieron más papeletas que aquellas que inicialmente fueron constatadas en la mesa electoral pero, pese a ello, se validó una votación que merecía la anulación de dicha mesa.

Por otra parte, a más de la precisión de los cómo de sus múltiples propuestas es imprescindible para lograr credibilidad, que los candidatos enfaticen también en con qué recursos económicos las van a financiar, dada la magnitud de las dificultades fiscales que no parecen van a menguar en los meses futuros.

Así, el cómo se va a conseguir generar un millón de empleos en los próximos cuatro años requiere precisiones, al igual que la oferta de incrementar los bonos cuando los recursos no cubren ni los compromisos actuales y no se han planteado medidas de austeridad, las recaudaciones están al límite de las posibilidades ciudadanas y empresariales y son impensables nuevos impuestos, peor todavía cuando se ha ofrecido suspender algunos.

Sin duda, la actual situación nacional requiere, como en pocas ocasiones previas, de mucha seriedad en sus propuestas y planteamientos por parte de los electores.

Expreso