Cuba: expectativa por anuncios de Trump sobre la nueva política estadounidense hacia la isla

La Casa Blanca confirma el discurso de Donald Trump sobre Cuba en Miami

La Casa Blanca confirmó ayer que el presidente Donald Trump pronunciará hoy un discurso en Miami sobre la política estadounidense hacia Cuba. La confirmación, realizada por la segunda portavoz de Casa Blanca en la rueda de prensa diaria, llega tras días de especulaciones en Washington sobre el anuncio de un endurecimiento de la política de Barack Obama.

El demócrata suavizó algunas aristas del bloqueo que pesa desde hace décadas sobre la isla después de que Estados Unidos y Cuba reanudaran en 2015 sus relaciones diplomáticas tras más de medio siglo de ruptura.

Se especula con que Trump puede ahora limitar los viajes de los estadounidenses a la Isla y prohibir a las empresas hacer negocios con sectores ligados a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).

En los últimos días, legisladores, empresas, analistas políticos y económicos, han instado a no dar marcha atrás en el acercamiento a Cuba.

Donald Trump restringirá los viajes y el comercio con Cuba

El anuncio sobre Cuba del presidente norteamericano, Donald Trump, estará enfocado en aumentar las restricciones de viajes a la isla y prohibir las transacciones comerciales con empresas estatales cubanas, adelantó ayer Politico.com.

El medio digital aseguró que tuvo acceso al borrador de la orden ejecutiva que firmará hoy el mandatario sobre la política a la isla, el cual busca reafirmar la vigencia del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington al país caribeño hace 55 años.

De acuerdo con la publicación, para los viajeros estadounidenses probablemente signifique que ni siquiera podrán hospedarse en un hotel de La Habana Vieja o usar un servicios de turismo de la nación antillana.

Aunque se permitirá a los ciudadanos de este país realizar pagos de bienes y servicios al sector privado, las nuevas medidas aumentarían los requisitos que deberán cumplir los interesados en visitar Cuba.

Politico.com manifestó que la administración de Trump pedirá un horario completo de las actividades que desarrollarán en la isla los norteamericanos que reciban autorización, quienes tendrán que enfocarse en ‘una interacción significativa con los cubanos’.

Además, deberán llevar registros detallados de todas sus transacciones financieras durante cinco años para ponerlos a disposición del Departamento del Tesoro si así se les solicita, y mantener notas estrictas que demuestren su cumplimiento con la nueva orden, pues de lo contrario enfrentarían multas.

Para las compañías con sede en Estados Unidos, como la Starwood Hotels, propiedad de Marriott, la política de Trump podría significar la cancelación de la licencia para operar en el país vecino.

La nueva postura también comprendería la prohibición de que funcionarios de diversos sectores, agencias estatales, sindicatos, medios de prensa, legisladores, oficiales y jueces tengan cuenta bancaria en Estados Unidos.

Asimismo, podría llevar a un aumento del apoyo a las actividades subversivas contra el Gobierno cubano, pues se establece que el Departamento de Estado y la Agencia para el Desarrollo Internacional revisen todos los programas vinculados con la mayor de las Antillas.

La orden permitiría que continúe el gasto relacionado con las operaciones en la Base Naval ubicada en Guantánamo contra la voluntad del pueblo y el Gobierno cubanos, y mantendría los fondos de la embajada estadounidense en La Habana.

Se permitiría que continúe el envío de remesas familiares, y transacciones como las ventas de productos agrícolas, en las cuales se le exige al territorio antillano el pago en efectivo y por adelantado.

Al mismo tiempo, precisó Politico, Trump no restablecerá la política de ‘pies secos-pies mojados’ que el expresidente Barack Obama suspendió el 12 de enero último.

Según el borrador, el presidente justificará esos pasos bajo el argumento de que responden a ‘intereses clave de seguridad nacional y solidaridad con el pueblo cubano’.

Tal argumento, sin embargo, es contrario a lo expresado en las últimas jornadas por numerosos círculos económicos, políticos y sociales, los cuales señalaron el acercamiento a Cuba como lo más beneficioso para ambas naciones.

Coalición Engage Cuba condena esperado anuncio de Trump

La coalición Engage Cuba condenó ayer el esperado anuncio del presidente Donald Trump sobre la imposición de nuevas restricciones a los viajes y el comercio de Estados Unidos con la isla caribeña.

“Esta política fue claramente escrita por personas que nunca han estado en Cuba, al menos no en este siglo”, expresó en un comunicado James Williams, el presidente del grupo de compañías, organizaciones y líderes locales estadounidenses que promueve el fin del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington a la nación antillana.

“Es una locura la idea de que, después de 55 años de fracaso, volver a una política aislacionista producirá resultados”, consideró el titular, quien señaló el negativo impacto que las restricciones de viaje tendrán en el sector privado y el pueblo de la isla.

Además, indicó que esa política es una traición a la agenda de “Estados Unidos primero” que el mandatario promovió durante su campaña, al incluir regulaciones que afectarán la creación de puestos de trabajo en la nación norteamericana.

Es una pena que el presidente haya escuchado a dos miembros de línea dura del Congreso en lugar de a la mayoría de su base republicana, la mayoría del pueblo estadounidense y casi todos los cubanos en la isla, lamentó el líder de Engage Cuba.

Con ello hizo alusión a que el senador Marco Rubio y el congresista Mario Díaz-Balart son reconocidos como los principales responsables de la postura que el gobernante deberá anunciar hoy en Miami, en el sureño estado de Florida.

De acuerdo con Williams, se trata de una mala estrategia, una mala política y un paso negativo para los negocios de Estados Unidos.

Una encuesta dada conocer esta semana por su grupo arrojó que el 65 por ciento de los votantes estadounidenses apoya el acercamiento a Cuba que inició el expresidente Barack Obama (2009-2017).

Según ese sondeo, el 64 por ciento de los republicanos también está a favor del camino emprendido por el predecesor de Trump.

A principios de este mes el diario The New York Times manifestó en un editorial que una vuelta atrás reflejaría un deseo cobarde de Trump de favorecer a republicanos conservadores de Florida visceralmente opuestos a la Revolución cubana.

El diario lamentó entonces que la apertura a Cuba se sume a la larga lista de iniciativas de Obama que el actual mandatario está obsesionado con revertir.

Cuba Debate


Posible saldo negativo para EEUU si se revierte apertura con Cuba

Mientras los reportes de prensa siguen apuntando a que el presidente Donald Trump revertirá el acercamiento a Cuba, una conclusión está presente en casi todos los análisis: dar marcha atrás a la apertura tendría demasiados saldos negativos.

Así lo considera el titular de la coalición Engage Cuba, James Williams, quien manifestó a Prensa Latina desde la capital norteamericana que un desmontaje de las políticas implementadas a partir de la administración de Barack Obama (2009-2017) sería malo para los pueblos estadounidense y cubano, y para el propio jefe de la Casa Blanca.

Si la política se revierte, la comunidad empresarial norteamericana puede perder significativamente, sobre todo en el tema del comercio, expresó.

Williams, cuya organización promueve en círculos políticos y empresariales el levantamiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington a la Isla, resaltó los resultados de un reporte que elaboró recientemente Engage Cuba junto a otras agrupaciones, economistas y expertos.

Tal informe refirió que cambiar el rumbo del proceso con la nación caribeña costaría a la economía de Estados Unidos seis mil 600 millones de dólares y más de 12 mil puestos de trabajo, en áreas como las del alojamiento y turismo, agricultura, manufactura y comercio, entre otras.

Ante ese tipo de pronósticos, llamó la atención sobre el hecho de que si bien Trump se dice un presidente interesado en promover el empleo y quitar regulaciones que frenen el crecimiento, una reversión con Cuba sería lo opuesto a eso.

Por lo tanto, no sería Estados Unidos primero, como defiende el gobernante, sino último, expresó el titular.

En el diálogo se refirió a una encuesta divulgada esta semana según la cual el 65 por ciento de los norteamericanos quiere que la apertura continúe.

Incluso, subrayó, el 64 por ciento de los votantes republicanos también está a favor de avanzar con las medidas de los últimos años, las respaldan dos tercios de su partido, y el presidente igual pretende deshacerlas, apuntó.

De acuerdo con Williams, esa regresión ni siquiera es apoyada por los cubanoamericanos en el sureño estado de Florida, pues los sondeos más recientes mostraron que el 63 por ciento de los radicados en el condado de Miami-Dade se oponen al bloqueo.

“Entonces se trata de algo que va en contra de la comunidad empresarial, del deseo de republicanos, independientes y demócratas, de los cubanoamericanos, de la mayoría del Senado; la única conclusión es que hay algo más que está sucediendo, algún tipo de comercio político entre bastidores”, afirmó.

Señaló que aún no se saben los detalles del anuncio que se espera para hoy en Miami, pero pueden sacarse algunas conclusiones de hacia dónde estará dirigido por tratarse de un plan influenciado por el senador Marco Rubio y el congresista Mario Díaz-Balart.

A decir del titular de Engage Cuba, pareciera que ambos legisladores le vendieron a Trump la historia de que la reversión le gustará a la gente, “pero creo que su equipo se está dando cuenta de que no será el caso”.

El número de personas que quiere continuar el acercamiento, en comparación con quienes desean echarlo atrás, muestra casi una proporción de 100 a uno, estimó Williams, quien agregó que esa no es una buena posición para estar como político.

Sobre la probable repercusión del anuncio, manifestó que corresponde esperar por los detalles, los cuales pueden incluir más restricciones a los viajes de los estadounidenses a Cuba, nuevas limitaciones comerciales, o cuestiones que vayan desde el envío de remesas hasta la agricultura.

No sabemos cuán severo y abarcador resultará, añadió el presidente de la coalición, quien indicó, asimismo, la posibilidad de que el discurso de hoy sea más bien un paso retórico que cambios regulatorios concretos.

Pero advirtió que Rubio y Díaz-Balart deben estar presionando muy fuertemente a la Casa Blanca para que no sea solo un acto simbólico, sino que traiga medidas específicas.

Interrogado acerca del impacto que esta cuestión podría tener en el Capitolio, donde se han introducido varios proyectos de ley sobre los viajes y el comercio con el territorio antillano, Williams estimó que, por un lado, podría envalentonar a algunos legisladores.

Muchos miembros del Congreso sienten que sus voces no se escucharon en el proceso de revisión de la política hacia Cuba, sentimos el enojo de republicanos que piensan que la Casa Blanca no los tomó en cuenta, quizás eso los motivaría más a presionar y querer avances.

Pero también se refirió a la posibilidad de un efecto de enfriamiento en otros legisladores que no quieran estar en contra de la administración.

En torno a lo que vendría tras el anuncio, adelantó que Engage Cuba analizará las regulaciones concretas a adoptar en lugares como los Departamentos del Tesoro y Comercio, y tratará de sumar expertos a esas negociaciones, para que los criterios de los interesados puedan escucharse.

Apuntó que ese proceso de retroalimentación será vital durante las próximas semanas, y dijo que continuarán el trabajo en los estados, donde ha habido un respaldo creciente en todas partes, ‘desde Michigan hasta California, Idaho, Arkansas o Texas’.

Según Williams, las personas están deseosas de que el acercamiento continúe, excitadas por las oportunidades que trae, y lo que pueda suceder este viernes es un llamado a redoblar los esfuerzos.

ACN


Crece el rechazo en EE.UU a cambio de la política hacia Cuba

Aún en medio de los múltiples temas que acaparan la atención y los titulares en Washington (los supuestos vínculos de la Casa Blanca con Rusia, la retirada de los acuerdos de París sobre el Cambio Climático, los conflictos de intereses de Trump por sus multimillonarios negocios, entre otros), el debate sobre la política de Estados Unidos hacia Cuba ha cogido calor en las últimas semanas.

La certeza de que la administración estadounidense anunciará en breve cambios en la política vigente hacia nuestro país ha movilizado a las crecientes y mayoritarias fuerzas que desean una continuidad del camino de acercamiento iniciado por el gobierno de Obama.

Movimiento en el Capitolio

En el seno del Congreso, reconocidos senadores demócratas y republicanos se han pronunciado enfáticamente proponiendo profundizar el camino de las relaciones y no retroceder. Siete Senadores republicanos(el pasado viernes), y otros 14 Senadores demócratas (este lunes) pidieron públicamente mantener y expandir el acercamiento económico y político de Estados Unidos hacia Cuba.

El reconocido Senador Jeff Flake, por su parte, escribió un artículo en su cuenta en la red social Medium , el pasado 10 de junio, donde se cuestiona la posiblidad de una vuelta atrás.

“Como la nueva administración considere la reimposición de restricciones a los viajes, particularmente la revocación de las licencias generales para los viajeros individuales, debiera también tener en mente que la oficina encargada de controlar las nuevas prohibiciones de viajes es la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro; la misma oficina encargada de controlar las existentes (y nuevas) sanciones contra Irán, las existentes (y nuevas) sanciones contra Corea del Norte, y las existentes (y nuevas) sanciones contra Rusa. ¿Es realmente una prioridad concentrarse en los viajes de los estadounidenses a Cuba?”. se pregunta el Senador.

Y añade: “Esos encargados en la nueva administración con garantizar nuestra seguridad nacional quizá debieran considerar si realmente quieren que nuestras agencias gubernamentales gasten mas tiempo, esfuerzo y sus escasos recursos en perseguir a los estadounidenses que la mejor se alojaron en el hotel equivocado, visitaron una playa frecuentada por turistas, o se salieron de su itinerario aprobado. Queremos realmente que el personal de la OFAC (nuevamente) desande los aeropuertos canadienses a la caza de los estadounidenses que se saltaron la red al viajar a Cuba desde terceros países?

El Congresista Roger Marshall habló este miércoles a la televisora KSN sobre su oposición a las restricciones en las relaciones con Cuba. Argumentó que Cuba es un gran mercado para los productos agrícolas estadounidenses y que las limitaciones al comercio golpearían fuertemente a los agricultores de Kansas.

“Hemos enviado una carta al presidente sugiriéndole que debemos tratar de abrir mercados no cerrarlos”, dijo Marshall. “Ciertamente, si existe una supermayoría de congresistas que quieren mantener esos mercados abiertos, yo creo que el presidente debe escucharnos”

Por su parte, el representante Republicano de Texas Ted Poe, miembro del grupo bipartidista sobre Cuba en el Congreso de Estados Unidos, escribió un artículo para la publicación electrónica congresional The Hill, aparecido ayer bajo el título: “Moviéndonos hacia adelante, no hacia atrás: Las relaciones Estados Unidos-Cuba”

En el mismo, resalta el potencial impacto económico de 6 600 millones de dólares en pérdidas para la economia estadounidense si se revirtiera totalmente la actual política hacia Cuba y conmina a moverse hacia adelante después de seis décadas de políticas fallidas hacia nuestro país.

Poe resalta el proyecto de ley que ha presentado en el Congreso de conjunto con el Representante Rick Crawford (R-Ark.) para favorecer las exportaciones agrícolas a Cuba; propósito que ha sido respaldado por el Secretario de Agricultura de la actual administración republicana Sonny Perdue.

El legislador también destaca en su artículo que “Mas allá de una mala política económica, restringir las relaciones con Cuba afectaría seriamente la cooperación médica y la innovación entre nuestros dos países. Por ejemplo, en Octubre, la Administración de Alimentos y Drogas (FDA en inglés) aprobó los primeros test clínicos de la vacuna cubana contra el cáncer de pulmón, como resultado de la colaboración entre el Roswell Park Cancer Institute de Buffalo y el Centro de Inmunología Molecular de Cuba. En adición, el Deportamente de Salud y Servicios Humanos y el Ministerio de Salud Pública de Cuba llegaron a un acuerdo que ayudará a promover la cooperación médica, la investigación y la innovación entre las dos naciones. Esto contribuyó a abrir el camino para que la compañía texana Mercurio Biotec importe un medicamento para el tratamiento a pacientes diabéticos para ensayos clínicos”

Pura política electoral

Medios locales también se han expresado sobre el tema, reflejando el interés que el asunto ya despierta más allá de Washington. El pasado domingo 11 de junio, el diario MySanAntonio (deTexas) publicó un editorial bajo el título “No revierta los cambios hacia Cuba” en el que señala que “…en nombre de los derechos humanos, se dice que Trump considera pasos para bloquear transacciones entre empresas estadounidenses y firmas cubanas con vínculos con los militares.”

“Trump está también considerando incrementar las restricciones sobre los viajes de estadounidenses a la nación isleña.

Y los cubano-americanos de línea dura están pidiéndole que sea incluso más fuerte: retirando las relaciones diplomáticas y reimponiendo las sanciones eliminadas por la administración Obama.

“Entre los solicitantes están el Senador de la Florida Marcos Rubio y el Representante Mario Díaz Balart. Ellos están recordándole a Trump su promesa de campaña -hecha en Florida, entre otros lugares, de obtener un mejor “acuerdo” de Cuba…”, señala el diario tejano.

El Buró Editorial de MySanAntonio le recuerda al presidente que las relaciones con Cuba proporcionan un nuevo mercado a los productos norteamericanos, y benefician a Texas particularmente en el ámbito de las exportaciones agrícolas.

Con franqueza concluye el artículo; “No erremos: Si el presidente revierte el rumbo, será por puras razones políticas, no por los derechos humanos. Estará mirando hacia las elecciones del 2020 y los votos electorales de la Florida.”

En el Idaho Mountain Express los Representantes del Congreso Estatal Mat Erpelding y Luke Malek escribieron sus apreciaciones en un artículo titulado “Trabajar con Cuba puede ayudar a Idaho”, en el que señalan que una saludable relación económica con Cuba puede ser fructífera para los habitantes de Idaho.

Hacen hincapié en las potencialidades de exportar productos agrícolas a la vecina nación y señalan “…si hay una cosa que los Idahanos conocen es de agricultura. Imaginen las posibilidades para nuestro estado de expandir su alcance global y servir como líderes en exportar nuestros productos de alta calidad a la isla. Repetimos, es un mercado de 2 mil millones de dólares. Capturar una pequeña porción de ese pastel puede producir fuertes ingresos para nuestro estado y poner más personas a trabajar.”

Los congresistas también apuntan a las posibilidades que también se abren para las compañías del campo de las telecomunicaciones como Micron y HP, y declaran: “Necesitamos que las relaciones con Cuba, especialmente en el comercio, avancen, no retrocedan. Concientes de eso y trabajando por ello, muchos influyentes políticos, empresarios, grupos religiosos, universidades y otros constituimos el Idaho State Council of Engage Cuba. (…) creemos que trabajando con Cuba, no agrediéndola, es la manera correcta de hacer”.

Desde los Tanques Pensantes

El Americas Society / Council of Americas llamó este miércoles desde Nueva York a la administración estadounidense a continuar normalizando las relaciones bilaterales con Cuba, bajo la visión de que “mayor relacionamiento con la isla ha avanzado los valores e intereses nacionales de Estados Unidos, creado oportunidades para las compañías estadounidense y apoyado al pueblo cubano·.

El Jefe del Grupo de Trabajo sobre Cuba y Director de Política del AS/COA Alana Tummino resaltó que “…la apertura ha proporcionado una oportunidad para que compañías estadounidenses expandan sus operaciones en sectores como tecnología y telecomunicaciones, remesas, agricultura, viajes y otros. Esto impulsa la economía de Estados Unidos y permite a compañías estadounidenses entrar a ese mercado como hacen empresas del resto del mundo”.

El sitio web del Atlantic Council publica este jueves una entrevista con Jason Marczak, director de Iniciativas para el Crecimiento Económico de América Latina en la que este destaca que las compañías estadounidenses en telecomunicaciones, turismo y agricultura han aumentado sus inversiones en Cuba como resultado de la apertura impulsada por Obama y aprecia que una decisión contraria de la actual administración será dañina para esos negocios: “Cuba no es un gran mercado, pero estas compañías han decidido que es valioso invertir por el potencial de retorno a largo plazo. Más de 14 mil trabajos en Estados Unidos dependen ahora de los negocios con Cuba, de acuerdo a un análisis de Engage Cuba. Esta apertura para las empresas y los trabajadores estadounidenses estarán potencialmente afectados si las interacciones de negocios son limitadas”.

El analista también dijo con pesar que “es crítico confirmar que la política de Estados Unidos hacia Cuba ha sido consistentemente inconsistente a lo largo de los años”

Marczak apuntó que hace tres años una encuesta del Atlantic Council encontró que el 56% de los estadounidenses favorecían un cambio de la política hacia Cuba. Ahora, tras el preceso creciente hacia la normalización, una reciente encuesta del Morning Consult devela que el 65% apoya el sostenimiento de la actual política. Resaltó de manera particular que estudios de la Florida International University demuestran que la mayoría de los cubanos residentes en el Condado de Miami Dade desean el fin del “embargo” contra Cuba.

El empresariado no quiere marcha atrás

Trump podría limitar los viajes de ciudadanos estadounidenses a Cuba, así como el accionar de las compañías de cruceros y las aerolíneas.

Según varios medios, la comunidad empresarial esta ejerciendo presión en el magnate inmobiliario devenido Presidente para que siga sus instintos de negocios y no revierta el curso establecido por Obama.

La agrupación de Distribuidores de Equipos Asociados (AED) está entre las voces que piden al presidente estadounidense, Donald Trump, continuar las políticas de acercamiento a Cuba. El director ejecutivo de esta asociación comercial internacional, Brian McGuire, envió una carta al mandatario en la que le expresó que mantener la apertura hacia la isla es vital para los intereses económicos y de seguridad nacional de Estados Unidos.

La misiva precisó que la AED representa a empresas participantes en la venta, alquiler, mantenimiento y fabricación de equipos de construcción, minería, granjas, energía, silvicultura e industria, con 500 compañías distribuidoras en más de tres mil ubicaciones de América del Norte, y 40 mil empleados.

De acuerdo con la carta, la nación caribeña está repleta de potenciales posibilidades de negocios para las compañías estadounidenses. “Cuba tiene importantes necesidades de infraestructura, desde caminos, puentes y carreteras hasta sistemas de agua y aeropuertos. Tales proyectos proveen mercados para bienes suministrados por firmas estadounidenses”, apuntó.

“La postura de nuestro país hacia Cuba es una reliquia anticuada de la Guerra Fría que no ha funcionado”, manifestó el empresario a Trump, a quien le advirtió que mantener una política fracasada durante décadas mientras sacrifica los intereses económicos y de seguridad nacional es poco aconsejable. Preservar, no revertir, los recientes esfuerzos para la apertura hacia Cuba, encaja directamente en línea con su deseo de poner a “Estados Unidos primero”, le indicó.

Ken Wood, un empresario agrícola y presidente de la Kansas Association of Wheat Growers, dijo a la prensa que los agricultores locales están particularmente preocupados, considerando la creciente importancia que tiene vender sus productos en el exterior. Cerca de la mitad de los 2 millones de bushels de trigo de la nación es exportada.

“El comercio es realmente nuestra sangre para vivir”, dijo Wood, añadiendo “Este es un mercado cerrado para nosotros, Ellos desearían tener nuestro trigo. Seria muy fácil para nosotros enviárselo Mississipi abajo y entonces a través del Golfo hacia Cuba. Es decir, tenemos una ventaja logística sobre muchos paises.”

Tambien Airbnb, una de las primeras compañías de Estados Unidos en ofrecer alojamiento en Cuba para los viajeros estadounidenses, expresó sus preocupaciones. En una carta al Representante Tom Emmer (R-Minn) y otros miembros del grupo de trabajo congresional sobre Cuba, al Consejero de Seguridad Nacional H.R. McMaster y al secretario de Estado Rex Tillerson, Airbnb señal{o que los cubanos han recibido 40 millones de dolares por hospedar a familias estadounidenses.

“Hemos hablado con Democratas y Republicanos y esperamos que cualquier cambio en la politica apoye la diplomacia pueblo a pueblo y a los cubanos y sus familias que han sido empoderados por la posibilidad de hacer dinero y compartir su espacio, su cultura y su comunidad con viajeros de todo el mundo” expres{o Nick Papas, vocero de AirBnB.

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