Murió el trompetista cubano Ernesto “Tito” Puentes: un jazzman en París

Falleció el trompetista de jazz ‘Tito’ Puentes

Ernesto ‘Tito’ Puentes nació en la Habana en 1928. Hacia 1940 comenzó su trayectoria musical, acompañado por dos tíos también trompetistas, lo que años más tarde le permitiría salir a escenarios internacionales. En 1950 parte a Francia, donde pasaría el resto de su vida.

Instalado en París se hizo a un nombre entre los círculos musicales y estuvo junto a artistas como Sylvie Vartan, Michel Delpech, Claude François, Nino Ferrer, Eddy MItchell e, inclusive, Joe Dassin.

Grabó más de 200 álbumes en tantas décadas de carrera y definió su música como afrocubana, en lugar de tildarla de salsa.

“Cuando tocaba jazz mis compatriotas decían que ya no era cubano, sino ‘jazzman‘. Ahora me conocen como salsero. Pero yo prefiero el término afrocubano en lugar de salsa, que es incorrecto y que ante todo, fue inventado en Estados Unidos. Yo me llamo simplemente músico”.

En 1995 creó su banda Big Band, junto a 20 músicos provenientes de Cuba, Venezuela y Colombia. Su último álbum fue Gracias, que salió en 2012; para este invitó al músico camerunense Manu Dibango y al trompetista francolibanés Ibrahim Maalouf

‘Tito’ y su Big Band, tocaron por última vez en julio de 2015, en el festival francés Tempo Latino à Vic-Fezensac.

El director de orquesta y trompetista, falleció este jueves en Montpellier, Francia, según lo confirmó su agente.
El Espectador


Ni jazzman ni salsero, músico simplemente: Tito Puentes

Ernesto Tito Puentes nació en La Habana el 7 de noviembre de 1928. Fue introducido a la música por dos de sus tíos, que eran trompetistas; de ellos aprendió su cultura musical y recibió de regalo su primera trompeta. A los 17 años inició su carrera profesional con la orquesta de Arsenio Rodríguez en el célebre club habanero Pampillón. A finales de los años cuarenta, el director de orquesta Félix Champottín tomó la dirección del grupo y contrató a Tito como músico regular para formar la agrupación “Champottín y su Conjunto Todos Estrellas”.

A finales de 1952, el trompetista dejó Cuba para hacer una gira de un año con el conjunto por Europa, Oriente Medio y el Líbano, pero después de que el organizador dejó a los músicos desamparados, Tito se instaló en París, donde sobresalió rápidamente en la escena del jazz y la música afrocubana. A los 30 años asumió la dirección y el puesto de primera trompeta de la orquesta de Sonny Grey, además de aportar su sabor latino a varias orquestas de jazz, como las de Benny Bennet, Robert Bamvousi y Emilien Antile.

Tito también comienza a trabajar con orquestas de rhythm and blues y con el grupo de blues de Luther Allison. Durante los años sesenta, Puentes acompaña a renombrados músicos franceses como Michel Delpech, Sylvie Vartan, Claude François y Nino Ferrer, quienes aprecian su calidad musical, mezcla de su experiencia cubana con el conocimiento de la formación orquestal de los metales. Eddy Mitchell lo contrata entonces para dirigir su orquesta y así se convierte en trompetista y titular de la legendaria orquesta de jazz Caravanserail.

“Cuando hacía jazz, mis compatriotas me decían que ya no era cubano, sino un jazzman”, comentaba entonces el trompetista.

A principios de los años ochenta funda en París el grupo Los salseros, primer conjunto en Francia en dar a conocer ese ritmo multicultural fusionado en Nueva York. En 1993 dirige la Orquesta de Manu Dibango para el programa de televisión de homenaje a este músico. En 1995 repite actuaciones con la Big Band de Manu Dibango en el célebre Festival de Jazz parisino “Banlieues Bleues”, donde se distingue por varios solos que había empleado en su primer disco El Alacrán.

Ese mismo años Tito forma su propia orquesta Ernesto Tito Puentes Big Band, compuesta por veinte músicos y una cantante, y enfocada en el jazz afrocubano y latino.

Tito Puentes participó en más de 200 álbumes a lo largo de su carrera, el último en 2012, titulado Gracias, fue en efecto un agradecimiento a Francia, país que lo recibió y proyectó como músico a escala mundial. Su último concierto fue en julio de 2015, como invitado del festival Tempo Latino, de Vic­Fezensac, en el sur de Francia.

En el comunicado donde hoy 8 de junio dio a conocer el fallecimiento del artista en Montpellier, su representante, Jean­Louis Perrier, lo llamó “el más parisino de los cubanos (que) nos dejó para unirse a otros salseros en una eterna tocada”.

“Ahora me conocen como salsero. Pero yo prefiero el término afrocubano en lugar de salsa, que es incorrecto y que ante todo, fue inventado en Estados Unidos. Yo me llamo simplemente músico. Intento integrar influencias europeas y africanas en mi música. Mi música tiene múltiples facetas”, afirmaba el fallecido Ernesto Tito Puentes.
Milenio

 
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