América Latina, la región más violenta para las mujeres: hay al menos 12 femicidios diarios

América Latina, la región más violenta para las mujeres: hay al menos 12 femicidios diarios

Por Andrea González | Redacción de NODAL.

En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) presentado este 22 de noviembre revela que América Latina y el Caribe es la región del mundo con mayores índices de violencia contra la mujer. La ONU asegura que los niveles de violencia que enfrenta la región son inaceptables ya que ‘’presenta la tasa mayor de violencia sexual fuera de la pareja del mundo y la segunda tasa mayor de violencia por parte de pareja o expareja’’.

Informes de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y de Amnistía Internacional revelan que “cada día mueren en promedio al menos 12 latinoamericanas y caribeñas por el solo hecho de ser mujer”.

A estos reportes se suman las cifras oficiales proporcionadas en 2016 por el Observatorio de Igualdad de Género de la CEPAL (OIG). De 17 países de la región (14 de América Latina y 3 del Caribe) un total de 1.998 mujeres fueron víctimas de feminicidio, siendo El Salvador y Honduras los países con mayor índices de feminicidios. El OIG asegura que ”Honduras sigue siendo, para todos los años de la serie histórica, el país de la región con el mayor número total de femicidios (466 en el 2016), alcanzando una preocupante tasa de un 10.2 femicidios por cada 100.000 mujeres. El Salvador es el país que actualmente presenta la mayor tasa de feminicidios: 11.2 por cada 100.000 mujeres, lo que da cuenta de 371 muertes en el año 2016.”

Cabe destacar que en el informe del OIG no se incluyó a Brasil, en su momento, por falta de cifras oficiales, pero según el Ministerio Público brasileño, a pedido del portal G1, se registraron 2.925 casos de feminicidios entre marzo de 2016 y agosto de este año, dejando en evidencia que ocurren, en promedio, al menos ocho asesinatos diarios contra mujeres, es decir, que hubo un aumento en el número de casos de feminicidios de casi el 9% con respecto al año anterior.

La ley que tipifica el feminicidio como delito fue sancionada en 2015 por la entonces presidenta, Dilma Rousseff. Sin embargo, a pesar de que se hayan endurecido los castigos para quienes incurran en estos delitos, las cifras de violencia contra las mujeres continúa en altos niveles. Según un reporte elaborado por el instituto de investigaciones DataFolha de Brasil a pedido del Fórum Brasileño de Seguridad Pública, que fue difundido al público en marzo de este año, el 29% de las mujeres de ese país reconoce haber sufrido algún tipo de violencia física, psicológica y verbal en el último año.

En sintonía con esto, el informe de la ONU advierte también que el número de feminicidios en la región va en aumento: dos de cada cinco son resultado de la “violencia doméstica’’. Además, revela que alrededor del 30% de las mujeres han sido víctimas de violencia por parte de su pareja y el 10,7% han sufrido violencia.

Legislación

La ONU también sostiene que en 24 países de los 33 de América Latina y el Caribe existen leyes contra la violencia doméstica, pero que únicamente nueve de ellos han sancionado leyes que tipifican diversas expresiones de violencia contra las mujeres: sólo 16 países de la región han tipificado el feminicidio de manera penal. Sin embargo, la mayoría de los casos permanecen impunes.

Con respecto a esto, la CEPAL expresa en un reporte presentado en octubre de 2016 que si bien ‘’la legislación sobre femicidio o feminicidio es, sin duda, un gran avance en los derechos de las mujeres’’, aún hay que seguir trabajando en el tema.

Volviendo al informe de la ONU, este revela que, en 2016, de los 33 países de la región, 31 tenían políticas de protección hacia la mujer. Esto quiere decir que con respecto al 2013, hubo un crecimiento del 20% en la creación de normativas.
En base esas cuestiones, Naciones Unidas recomienda a los gobiernos de la región que se cambien los ‘’patrones culturales patriarcales’’ que, al basarse en las diferentes creencias religiosas y tradiciones, son producto de las relaciones de desigualdad entre hombres y mujeres.

La ONU define a la violencia contra la mujer como “todo acto de violencia de género que resulte, o pueda tener como resultado un daño físico, sexual o psicológico para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la privada”.

La violencia contra mujeres no sólo es una de las violaciones de los derechos humanos más persistentes sino también es la forma de discriminación más extrema y que tiene como máxima expresión el feminicidio. La violencia contra la mujer constituye un problema de salud pública y es considerado el fenómeno social más devastador y que más vidas de mujeres se cobra por año en todo el mundo.


Informe de la ONU | Del Compromiso a la Acción: Políticas para erradicar la violencia contras las mujeres en América Latina y el Caribe


Informe de CEPAL | América Latina y el Caribe – Prevenir el feminicidio: Una tarea prioritaria para la sociedad en su conjunto


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