Argentina: “No tenemos que aventurarnos a buscar culpables”, dijo el presidente Macri, tras reverlarse que hubo una explosión en la zona del submarino desaparecido

Mauricio Macri, sobre el submarino desaparecido: “No tenemos que aventurarnos a buscar culpables”

“No tenemos que aventurarnos a buscar culpables”, dijo hoy el presidente Mauricio Macri, y añadió que hay que esperar hasta contar con información suficiente sobre lo que pasó con el submarino ARA San Juan, que se busca desde el jueves de la semanapasada.

El mandatario brindó una conferencia de prensa desde el Edificio Libertad, luego de reunirse con los jefes de las fuerzas armadas.

“La noticia nos ha repercutido y conmovido a los argentinos. Mi primer pedido es que transcurramos el momento y los próximos días con el máximo de los respetos por el dolor que ha generado, especialmente en los familiares”, dijo Macri.

El Presidente sostuvo que el Gobierno va a continuar la búsqueda “hasta el final”. “Esperamos dar con el submarino en los próximos días”, dijo.
A su vez, Macri agradeció a la “comunidad intenacional” y a los “países amigos” por brindar apoyo en el operativo de búsqueda del navío, que transportaba a 44 tripulantes.

“Esto va a requerir de una investigación seria que arroje certezas. Tenemos que entender cómo un submarino, que se había llevado a reparación y estaba en condiciones, sufrió aparentemente esta explosión”, dijo Macri. “Hasta que no tengamos información completa no tenemos que aventurarnos a buscar culpables”, agregó.

 

EN VIVO: CONFERENCIA DE PRENSA

Posted by Mauricio Macri on viernes, 24 de noviembre de 2017

El submarino ARA San Juan zarpó el lunes 13 de noviembre desde Ushuaia, con destino a Mar del Plata. El miércoles 15 se perdió todo contacto con la nave, luego de una comunicación registrada a las 7.30. Su última posición conocida fue a la altura del Golfo San Jorge, 240 millas náuticas (432 km) mar adentro.

En el séptimo día de búsqueda se dio a conocer el primer indicio oficial: una “anomalía hidroacústica” a casi 60 km del lugar donde se produjo la última comunicación, muy cerca del talud donde acaba la plataforma continental argentina.

El día 8, la Armada recibió información en el mismo sentido. La Organización para la Prohibición Total de Pruebas Nucleares (CTBTO) reportó un “evento violento consistente con una explosión”.

Sin embargo, aún no hay rastros del submarino, y la intensa búsqueda continúa, en medio de la angustia e incertidumbre que viven los familiares de la tripulación.

La Nación


Submarino ARA San Juan: el talud continental, otra incertidumbre en la búsqueda

En el noveno día de la búsqueda de los 44 tripulantes, la hipótesis de que el submarino ARA San Juan estaría posicionado sobre la plataforma continental se basa en la explosión que ayer confirmó la Armada.

Esa inclinación del fondo del mar suma incertidumbre al inédito operativo de búsqueda que ahora puso el foco en la “anomalía hidroacústica” del miércoles 15.

Con las esperanzas de encontrarlos vivos disminuyendo a medida que corren las horas, el miedo ahora es que hayan caído en una zona de acceso muy difícil, más allá del talud.

Sobre el borde de la plataforma continental, donde fue captada la explosión con los micrófonos subacuáticos de la isla Crozet, la profundidad llega a los 200 metros. Inmediatamente después, va de los 2.400 a los 3.600 y llega a un máximo de 6.200 metros.

Los dos minisubmarinos de la Armada de Estados Unidos que llegaron a Comodoro Rivadavia no pueden descender hacia esas profundidades extremas.

La explosión ocurrió a unos 48 kilómetros al norte del último lugar en el que el submarino logró comunicarse, a la altura del golfo de San Jorge, a 432 kilómetros del continente.

Guillermo Delamer, contraalmirante y director del Centro de Investigación Marítimo, había dicho que “el minisubmarino que está en Comodoro Rivadavia sí tiene la capacidad para hacerlo (descender), a 500 o 1.000 metros”. Pero Héctor Alejandro, vocero y capitán de la Armada de Estados Unidos, lo negó.

El marino explicó que con las profundidades mayores cambia el nivel de riesgo y bajan las posibilidades del encontrar al navío.

“Este sistema está diseñado para una profundidad máxima de 600 metros. Pero si esa profundidad se supera hay que ver el nivel de riesgo para saber si es posible extenderla”. Esos metros “ganados” no llegarían a los 700.

“​Más allá del talud, no se puede encontrar el submarino. Si cae más allá de la plataforma continental es porque su tripulación llegó sin vida o inconsciente o incapacitada para largar el lastre antes de ese momento. Si no, se reemplaza el peso que ejerce el agua en los tanques que el submarino llena para poder hundirse y flota. Y si eso falla, se libera de contrapesos mecánicos como fierros para lograr emerger”, había explicado a Clarín Fernando Morales, perito naval y vicepresidente de la Liga Naval Argentina.

Clarín


Familiares de los tripulantes del ARA San Juan: “Nunca nos quisieron decir nada”

Bronca y dolor. Sólo media hora antes de que el vocero de la Armada, Enrique Balbi, haya asegurado ante la prensa que en la zona donde navegaba el submarino ARA San Juan se había detectado el sonido de una explosión, familiares y amigos de los 44 tripulantes recibieron el parte oficial y estallaron: “Estoy segura que sabían desde antes lo que pasó pero nunca nos quisieron decir nada”, dijo la esposa del radarista del navío, Germán Suarez. Sin embargo, el diagnóstico no fue igual para todos los parientes: aquellos que no viajaron a la sede de la Base Naval en Mar del Plata recibieron un llamada telefónica con otra información: “Nos confirmaron que están todos muertos”, contó Luis Tagliapietra, padre de Alejandro, teniente de corbeta del submarino.

A las 10.45 de la mañana, a Tagliapietra le sonó su celular. Del otro lado de la línea estaba el jefe de la base naval de Mar del Plata. La comunicación duró apenas unos minutos. “El jefe de mi hijo me confirmó que están todos muertos. La explosión fue hace ocho días entre los 200 y los 1.000 metros de profundidad. No hay ser humano que sobreviva a eso”, relató Tagliapietra. El padre del teniente del submarino ARA San Juan cargó contra los altos mandos de la Armada. “Son unos cobardes, no nos quisieron decir nada”, comentó. En el parte de Armada, en cambio, nunca se confirmó la muerte de los 44 tripulantes.

“Se manipuló muchísimo la información. A Luis lo llamó el capitán Rossi, jefe de la base de Mar del Plata para confirmarle que no estaban con vida. Otros familiares dijeron que ya lo sabían. No se entiende el manejo”, contó Brenda Salva, amiga de Alejandro Tagliapietra. “Él (Tagliapietra) estaba superfeliz, era un amante del agua. Estaba super feliz porque era su tercer viaje en submarino, pero el primero de larga duración”, agregó. Salva cree que el mensaje de la Armada es igual al que dio el presidente, el lunes pasado, cuando visitó la sede de la base naval. “Los mensajes eran de ‘saquen su propias conclusiones’, desligándose de su responsabilidad”.

En Mar del Plata, tal como los ocho días anteriores, los familiares y amigos de los tripulantes del submarino aguardaban novedades en la base naval. El miércoles se habían acostado con el ruido detectado (“anomalías hidroacústicas”, según las palabras de Balbi) y hoy, cuando amanecieron, esperaban saber cuáles eran las nuevas noticias. El horario pautado era unos minutos antes de la conferencia de prensa dispuesta para las nueve de la mañana. Pero los minutos pasaban y los familiares seguían sin novedades. Una hora y media después de lo acordado, los altos mandos finalmente se acercaron al salón.

“No nos dijeron que están muertos, pero es una suposición lógica. Nos acaban de decir que la explosión fue el miércoles a las 11 de la mañana, que ahí fue la explosión y el incendio, todo lo que fue y que el submarino se hundió a 3000 metros”, indicó María Itatí Leguizamón, esposa de Germán Suarez. El parte de la Armada no se completó: los familiares estallaron de bronca y se fueron del lugar.

“Los mataron, mataron a mi hijo”, gritó el padre de uno de los submarinistas al salir a toda velocidad con su auto de la base naval. Otro de los familiares completó: “Se roban la plata para los jefes. Son unos hijos de mil puta, mataron a mi hermano porque los sacan con alambre a navegar”. Las críticas se repetían en la sede ubicada al sur de la ciudad balnearia. “Nos mintieron, nos mintieron”, dijo una madre de un tripulante en la puerta del lugar. Al mismo tiempo de la declaración, dos ambulancias se retiraban con las sirenas encendidas.

Fernando Villareal, de 38 años, era el jefe de operaciones del navío. Su hermana Natalia destaca su pasión por la navegación, que lo llevó a estudiar en la Escuela Naval de Río Santiago. Luego de la información dada por las autoridades de la Marina, Natalia “perdió” las esperanzas. “Mi mamá está indignada, dolida, siente que le mintieron desde el primer día”, completó la hermana del marinero.

Luego del parte, y ya cuando varios de los familiares se retiraron de la sede, la esposa de Germán Suarez volvió a hablar. La bronca no se había ido. “Los funcionarios son unos desgraciados y perversos. Jugaron con todos nosotros, nos querían preparar pero la Armada sabía de la explosión y no nos dijeron”, dijo Leguizamón y agregó: “Se burlaron de nosotros, a la explosión la escondieron”.

Página 12


La Casa Rosada evalúa cambiar la cúpula de la Armada

Las horas del almirante Marcelo Hipólito Srur al frente de la Armada estarían contadas. En el Gobierno dejan trascender el enojo no sólo por el desenlace del ARA San Juan sino por el manejo que hizo la fuerza del caso. El Ministerio de Defensa abrió unos 40 sumarios internos, y fuentes gubernamentales hablan de “negligencia” e información “ocultada” por la Armada en relación con hechos del submarino.

El Gobierno esperaría que la Armada confirme el destino del submarino y la suerte de los 44 tripulantes antes de tomar la decisión de relevar a Srur, otros almirantes de la conducción naval y seguramente, la línea jerárquica de responsabilidad directa sobre las operaciones del submarino.

El ministro de Defensa, Oscar Aguad, ya reprochó a Srur haberse enterado “por los medios” de la pérdida del contacto con el ARA San Juan. Fue al principio de la crisis, cuando debió regresar de apuro de Vancouver donde participaba de un congreso sobre misiones de paz de la ONU. Este miércoles volvió a cruzarlo y le cortó el teléfono al almirante cuando éste le dijo desconocer el origen de algunas informaciones que se estaban dando a las familias en Mar del Plata.

En la cuenta que se carga a la Armada está haber reconocido recién el domingo, a cinco días del último contacto con el submarino, que el comandante había informado de averías en las baterías y un “cortocircuito” a bordo. Es decir, la fuerza tenía esa información desde el minuto cero pero esperó días para darla -y cuando lo hizo, la minimizó o buscó desligarla del episodio-. Según fuentes gubernamentales, el Ministerio y el Presidente se enteraron apenas unas horas antes, en la noche del sábado.

“Se rompió la cadena de mando con el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, que es el Presidente”, aseguraron.

Srur comanda la Armada desde enero de 2016, tras ser nombrado por Macri al asumir y como parte de la renovación de la máxima conducción de las Fuerzas Armadas.

En esta crisis Aguad se mantuvo en segundo plano y casi sin apariciones públicas; en estos días despachó a Puerto Belgrano a la secretaria de Logística, Graciela Villata, y al Edificio Libertad al de Asuntos Militares, Horacio Chighizola, dicen que con tensiones con los marinos. La responsabilidad de la comunicación -con aval de la Rosada- quedó para la Armada, con el capitán Enrique Balbi como vocero.

Justamente a través de Balbi la Armada salió este miércoles al cruce de las múltiples críticas que se dispararon tras revelarse la posibilidad de que el submarino hubiese explotado, y la crisis que generó en los familiares de los tripulantes.

“El esfuerzo para encontrar a los 44 tripulantes es una tarea en equipo, sin pausa y con la más alta colaboración entre el Ministerio de Defensa y la Armada. Donde las comunicaciones oficiales a las autoridades correspondientes se brindaron en tiempo y forma”, aseguró Balbi, que fuera de su hábito de estos días, leyó un texto que llevaba por escrito.

Allí negó también que la fuerza haya tenido información previa de las “anomalías hidroacústicas” -como trascendió- y aseguró que la búsqueda “se cumplió en tiempo y forma”, siguiendo protocolos que indican que se inicia a las 36 horas de la pérdida de contacto y 24 horas después, se declaró el plan de búsqueda y rescate. En fuentes oficiales anticiparon a este diario que los relevos llegarán cuando la Armada termine de “asumir sus responsabilidades técnicas” en el episodio.

Clarín