Cuba: la ciencia en el pensamiento de Fidel

En las dimensiones del pensamiento de Fidel la ciencia siempre estuvo en la raíz última de cada una de las fundamentaciones, proyectos y acciones que planteaba, de manera elocuente, en su duro bregar para hacer de Cuba un país de hombres y mujeres de bien.

Desde los inicios de la Revolución, cuando cientos de profesionales abandonaron la Isla, el Comandante supo que la sociedad deseada no sería posible sin el desarrollo científico-técnico que sustentara los cambios económicos, sociales y culturales que a la postre transformaron este país en la sociedad que es hoy.

Expocuba fue uno de esos espacios concebidos por Fidel con el objetivo de exponer al pueblo los principales avances de la ciencia, la técnica y la economía en nuestro país que sirviera, además, como lugar de esparcimiento y recreación para la familia cubana, y de conocimiento para los visitantes extranjeros interesados.

La idea de construir este centro surgió durante una visita del Comandante en Jefe, en diciembre de 1986, a la muestra que presentara el entonces Ministerio de la Industria Sideromecánica en áreas de la Feria de la Juventud, con motivo de la rendición de cuentas del organismo a la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Motivado por la afluencia de público que visitó la exposición –más de 200 000 personas– y con el afán de crear un espacio fijo destinado a estos propósitos, el 30 de enero de 1987, al clausurar la reunión anual de directores del Ministerio de la Industria Básica, Fidel anunció públicamente la idea sobre la creación de la Exposición Permanente.

Durante febrero y hasta mayo se adoptaron y se ejecutaron las primeras acciones para su construcción, incluyendo su concepción y plan general. Estaría ubicada en la carretera del Rocío km 3 ½ , en el municipio capitalino de Arroyo Naranjo.

En los meses de febrero, mayo y abril del propio año se microlocalizó la zona idónea para ubicarla –por su extensión y porque estaba cerca del Parque Lenin, el Jardín Botánico Nacional y el Zoológico Nacional que permitirían convertirla además en un complejo recreativo cultural–, se conformó y aprobó la concepción general. Luego se crearon los grupos de trabajo y en mayo de ese propio año se iniciaron las obras que concluyeron en menos de 22 meses.

Años después, el propio Fidel evocaría cómo surgió la idea de construir Expocuba:

«Recuerdo cómo surgió la idea, a partir de una exposición que hizo el SIME, precisamente en unas naves metálicas, sencillas, nosotros vimos que era muy interesante aquella exposición, que 200 000 personas la habían visitado en una semana cuando estaba ahí cerca de la Plaza de la Revolución.

«Qué buena idea sería llevar a cabo una exposición como esta de todas las ramas del país, y una exposición permanente, algo que no se puede ver a través de la radio, ni de la prensa ni de la televisión, sino ahí, en concreto».

Expocuba fue inaugurada por Fidel, el 4 de enero de 1989, en conmemoración del aniversario 30 del triunfo de la Revolución. Días antes, el 31 de diciembre, el Comandante confraternizó con sus constructores en un almuerzo y les expresó: «La importancia mayor de Expocuba es el interés que le han dado, como habíamos supuesto nosotros, el interés que se han tomado todos los organismos del país, cómo han trabajado, y cómo se convierte Expocuba en un centro de emulación, en un centro donde todo el mundo tiene que exponer, lo que eso va a significar para la calidad nadie puede calcularlo, lo que eso va a significar para la colaboración. La misma Expocuba es un milagro de colaboración, decenas y decenas de empresas han colaborado y por eso ha sido posible. No se sabe los beneficios que el país va a sacar de Expocuba. De lo que estoy seguro es que un día se sentirán orgullosos los habaneros de tener un centro, y el país entero de tener un centro de exposición como ese».

Más adelante, ese propio día expresó: «Alguien me dijo que Expocuba hay que verlo en tres días y yo creo que Expocuba hay que verla en una semana, porque pregunté en algunos pabellones, “no, aquí tres horas, cuatro para ver bien las cosas”, y cuando multipliqué… Cuando eso esté terminado estoy seguro que va a ser impresionante y Expocuba va a ser no solo exposición cubana, posiblemente se convierta en centro de la exposición internacional que cada año se celebra en La Habana (y a través de las exposiciones en tres años se van a recobrar las divisas que invirtieron en su construcción)».

Expocuba, materialización de un sueño del Comandante en Jefe, tiene una extensión total de 60 hectáreas, la mayoría destinada a exposición, incluidas las áreas verdes, de pastos, vaquerías y naves de animales, área techada de 76 000 metros cuadrados, con 25 pabellones, red de restaurantes, cafeterías y otros servicios.

Acoge también, por iniciativa de Fidel, la celebración anual de la Feria Internacional de La Habana (FIHAV), la bolsa comercial de carácter general más importante de Cuba y una de las más representativas de América Latina y el Caribe.

Pero la ciencia en el pensamiento de nuestro Comandante concebía su utilidad y desarrollo integral e interdisciplinario, su vínculo con otras ramas del conocimiento y los avances proyectados en la mejoría de cada uno de los sectores de la sociedad y la economía del país.

Por ende, Expocuba es también un espacio donde convergen deporte, salud, tecnologías y por supuesto, la cultura de un pueblo que construye su futuro con los hombres y mujeres de ciencia como señaló, sabiamente, el líder de la Revolución Cubana.

Tras casi 29 años, el valor supremo de este lugar para los que en él laboran, radica en pertenecer a un centro creado y fundado por nuestro Comandante en Jefe, lo cual sella el compromiso de ser fiel al encargo social que le dio origen.

Hoy rendimos tributo a su legado, a su ejemplo imperecedero un año después de su desaparición física; y lo hacemos desde nuestro paradigma de ciencia, o mejor, desde el suyo, desde ese que nos enseñó y nos convidó a poner en función del mejoramiento humano; de una Cuba próspera, con el noble afán de servir a la vida, al desarrollo sostenible y a las causas más justas.

Granma