Chile – Doris González, candidata a diputada por el Frente Amplio y vocera del Movimiento de Pobladores Ukamau: “Nuestro desafío es lograr que la gente vuelva a creer en la política”

Entrevista a Doris González, candidata a diputada por el Frente Amplio y vocera del Movimiento de Pobladores Ukamau

Por Gerardo Szalkowicz y Lucio Garriga

“Lamentablemente en Chile se ha institucionalizado la idea de que la política es mala, que todo los políticos mientes, que no hay posibilidad de cambio”. A partir de ese diagnóstico, Doris González Lemunao, candidata a diputada por el Frente Amplio y vocera del Movimiento de Pobladores Ukamau, advierte las razones del posible retorno de Sebastián Piñera al Palacio de la Moneda. En esta entrevista(*), la referente social analiza el escenario previo a las elecciones presidenciales y parlamentarias de este domingo, describe al Frente Amplio como “una nueva alternativa al duopolio constituido por la derecha y la Nueva Mayoría” y explica la incursión institucional de su organización: “El escenario electoral también es un escenario de lucha para nosotros”.

-¿Cómo se explica que Sebastián Piñera sea el favorito para ganar las presidenciales?

– Lamentablemente en Chile se ha institucionalizado la idea de que la política es mala, que todo los políticos mientes, que no hay posibilidad de cambio. Y eso se ha arraigado mucho sobre todo en los sectores populares, que son los que más afectados por estas políticas y que hoy en día no están participando en los procesos electorales. Por eso, la derecha y quienes defienden este modelo neoliberal económico, son los que mayormente están yendo a votar y son los que van a permitir que Sebastián Piñera, según las encuestas, incluso pueda ganar en primera vuelta.

-¿Por qué ha calado tan hondo esta apatía? ¿Cuáles son las razones que explican la altísima abstención que se repite en cada elección en el país?

– La política ha sido nefasta durante estos años, y se evidenció con los casos de corrupción que se han ido develando en los últimos tiempos pero que eran un secreto a voces. De hecho, vimos cómo funcionarios municipales de la Nueva Mayoría fueron condenados por narcotráfico. Eso generó mucho descontento. Sumado a la ausencia del Estado, ha hecho que la gente sienta que la política o los procesos electorales no sirven, porque siguen siendo los mismos de siempre quienes deciden. Incluso son las mismas familias que se van turnando los cargos en los municipios, en el Congreso, hasta en la misma presidencia.

En ese contexto se encuentra la construcción del Frente Amplio, que se propone cambiar a los mismos de siempre. Nuestro desafío es lograr que la gente vuelva a creer en la política, y que estamos haciendo política de manera distinta. Más que un discurso, hoy en día es una realidad: nuestra candidatura se levanta desde el movimiento social en lucha y pretende cambiar la forma de hacer política y sacar a los corruptos y a los ladrones, que lo único que han hecho es beneficiar a los poderosos de este país.

-¿Cómo surge el Frente Amplio y qué lugar viene a ocupar en el escenario político chileno?

– El FA nace a partir de diferentes organizaciones políticas que en su mayoría vienen del movimiento estudiantil que se levanta en 2011, con la idea de lanzar una alternativa distinta a la Nueva Mayoría. Que pueda dar la disputa a los gobiernos de la transición, a estos gobiernos que se autodenominan democráticos pero que en concreto no han hecho nada más que profundizar el modelo neoliberal, depredar los derechos del pueblo. El FA se levanta como una nueva alternativa a este duopolio del bloque en el poder constituido por la derecha y la Nueva Mayoría.

En ese contexto somos varias organizaciones que venimos desde los sectores populares y que nos sumamos a este proceso del FA. Un proceso que está en construcción, incluso para nosotros es un espacio en disputa. El FA es un referente nuevo, con ideas frescas, que tiene un programa que se levanta a partir de la candidatura presidencial de Beatriz Sánchez pero que todavía tiene mucho por discutir. Para nosotros, desde el movimiento popular, la prioridad del FA debe ser la organización en los territorios, la organización de las y los trabajadores, de los sectores populares. No sólo quedarnos en el aspecto electoral y que cada vez que haya elecciones nos organicemos para levantar candidatos sino que, por el contrario, lo que hay que reforzar es el movimiento social que tiene que ir impulsando los cambios para que aquellos que lleguen al Parlamento o a los municipios tengan el sustento desde los sectores en lucha y desde los territorios.

-¿Qué postura debería tomar el Frente Amplio de cara a un eventual balotaje entre Piñera y Guillier?

– La posibilidad de no pasar a segunda vuelta es un tema que ha estado dando vueltas al interior del FA, porque también tenemos que tener sentido de la realidad cuando hacemos política. ¿Qué vamos a hacer si pasan Guillier y Piñera a segunda vuelta? Eso aún está en discusión. Para nosotros, decir que somos totalmente distintos al bloque de la Nueva Mayoría y terminar apoyándolo sería retroceder en el mensaje a nuestra gente y a aquellos que han estado descontentos en la política de los últimos 40 años. Pero estamos en esa discusión, tiene que ser un proceso consensuado. Hay organizaciones que ya decidieron que no van a votar por Guillier en la segunda vuelta. Creemos que sería un error hipotecar un proceso de construcción tan importante como es el FA votando a Guillier, cuando sabemos que es un candidato tremendamente débil y que sus políticas van a ser igual de neoliberales que el gobierno de Bachelet. No hay nada nuevo que pueda ofrecer. Nosotros en nuestro programa decimos “no más AFP” y ellos sí quieren continuar con las AFP, nosotros queremos el derecho constitucional a la vivienda y ellos no tienen la voluntad política para hacerlo, decimos educación gratuita para todos y todas y ellos tampoco están dispuestos a hacerla. Entonces, ¿qué sentido tiene comenzar a negociar si no hay un programa común? Tampoco creemos que el camino es ir a negociar cupos en algunos ministerios o municipios, eso sería un error.

-Muchos movimientos sociales en América Latina han venido dando ese salto político de incursionar en el terreno electoral. ¿Cómo ha sido la experiencia del Movimiento de Pobladores Ukamau y qué los llevó a dar la pelea también en el plano institucional?

-Particularmente tiene que ver con que nosotros como organización hemos venido peleando por “No más AFP”, por el derecho a la vivienda, por la reforma laboral, por una Asamblea Constituyente… Todo este proceso lo hemos vivido con el pueblo que está luchando, y esa misma maduración de la organización social nos dice que no es suficiente quedándonos en el territorio, y marchando, y levantando barricadas, y siendo miles en las calles, porque nos falta la representación en los espacios donde se toman las decisiones. En ese sentido, decimos que no podemos abandonar ninguna lucha, el escenario electoral también es un escenario de lucha para nosotros. Pero tenemos claro que vamos a “electoralizarnos”: ese no es nuestro fin último sino que es una de las herramientas que estamos utilizando para lograr los cambios, para pelear por el socialismo, para construir una sociedad distinta y acabar con el modelo neoliberal que tiene sumida a la gente en la pobreza y en la miseria.

*Entrevista realizada en el programa radial Al sur del Río Bravoque se emite los martes de 20 a 22 hs por Radionauta FM 106.3


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