Entrevistas a Eduardo Dvorkin y a Eduardo Lucita sobre el TLC entre el Mercosur y la UE

Por la redacción de NODAL

Eduardo Dvorkin, científico: “Un acuerdo con la UE limitará nuestro desarrollo autónomo y aumentará los niveles de pobreza”

Eduardo Dvorkin, doctor en ingeniería, especialista en mecánica computacional, quien estuvo en la cocina de los satélites de telecomunicaciones Arsat 1 y 2 y de la computadora más potente del país, la Tupac, en el Centro de Simulación Computacional para Aplicaciones Tecnológicas del Ministerio argentino de Ciencia, afirmó que “hoy la lucha por la resistencia pasa por el dominio local de la tecnología, pero el Estado se está retrayendo y sin él, la innovación va a volver a detenerse”.

Resultado de imagen para Eduardo Dvorkin

-¿Cúal es su opinión sobre la alternativa que se concrete inmediatamente el acuerdo de liberalización Mercosur-Unión Europea?

– Un acuerdo de libre comercio con países de mayor nivel de desarrollo industrial, como los de la UE, puede aumentar la exportación de productos primarios que, con el actual esquema de disminución y eliminación de retenciones, implicará necesariamente aumento del precio y escasez de alimentos; desprotegerá la industria nacional lo que implicará necesariamente cierre de empresas productivas, en particular pymes y empresas estatales. Es decir un acuerdo de libre comercio con la UE avanzará en el sentido de aumentar los niveles de pobreza y de limitar el desarrollo autónomo.

-¿Qué efectos puede tener un acuerdo amplio con Europa sobre el desarrollo industrial de nuestros países?

-Nosotros necesitamos aumentar la complejidad de su producción industrial, lo que constituye la base sobre la que se crean puestos de trabajo de mayor especialización y sobre la que se puede avanzar en los niveles de equidad social. Los estilos de desarrollo posibles son la inversión extranjera directa (IED) o el desarrollo autónomo.

El estilo de la IED presenta dos objeciones fundamentales: las empresas multinacionales trabajan en base a un esquema de deslocalización de las cadenas productivas que colisiona con nuestras necesidades de desarrollo industrial; y su operatoria implica una continua remisión de divisas al exterior utilizando diversos mecanismos, en general legales.

El estilo de desarrollo autónomo requiere del estado un rol central, ya sea como productor, asociado al sistema nacional de C&T y a redes de pymes en proyectos de alto riesgo tecnológico y de lento recupero del capital (radares, satélites, aviones, equipamiento ferroviario, etc.) o utilizando inteligentemente (no-imparcialmente) su poder de compra. Ya sea con el estado como productor o como comprador no-imparcial el estilo de desarrollo autónomo requiere que la lógica no sea la del mercado, en la que se priorizan precios, novedad tecnológica y plazos cortos de suministro sino la de protección/incubación de industrias nacionales.

______

Eduardo Lucita, académico: “Un acuerdo con la UE incrementa la subordinación a los vaivenes del mercado mundial”

Para el Mercosur, un acuerdo de liberación comercial con la Unión Europea, incrementaría su subordinación a los vaivenes del mercado mundial, señaló el economista, docente e investigador de las universidades nacionales de Buenos Aires y Quilmes, Eduardo Lucita, integrante del colectivo Economista de Izquierda.

Resultado de imagen para Eduardo Lucita

-¿Cual es su opinión sobre la alternativa que se concrete inmediatamente el acuerdo de liberalización Mercosur- Unión Europea?

-Conviene señalar que se trata de un acuerdo entre dos bloques en crisis. La UE ha perdido peso en el concierto internacional y en los intercambios comerciales, todavía no se ha repuesto de las crisis del 2008, y las economías de sus países periféricos quedaron muy debilitadas y busca colocar sus excedentes industriales y financieros. El reciente bloqueo de la administración Trump al Acuerdo Transpacífico (TPP), el Brexit, el auge de los nacionalismos y separatismos agudizan la crisis. El Mercosur está estancado desde hace años, los objetivos originales pergeñados bajo las administraciones Alfonsin – Sarney no solo no se han cumplido sino que a partir de Menem-Collor de Melo se transformó en una simple unión aduanera al servicio de las corporaciones, especialmente la industria automotriz, que ha usado al Mercosur como escudo protector frente a 3ros. países y que obliga a Argentina y Brasil a negociar permanentemente los términos de ese intercambio. Más de 20 años después el arancel común es una ficción vulnerado por múltiples excepciones y acuerdos transitorios. Paraguay y Uruguay han sido convidados de piedra.

El apuro por cerrar este acuerdo es claramente político, porque hasta ahora las negociaciones si bien son secretas, como siempre en estos casos, los transcendidos indican que las diferencias permanecen. Pero hay indicios que estarían dispuestos a firmar un acuerdo general en el marco de la OMC y más adelante precisarlo. Para los países del Mercosur la firma sería una muestra de la adhesión de los cuatro gobiernos al libre comercio y suponen que puede sacar al bloque de su estancamiento y recomponer las relaciones internas muy deterioradas. Para el gobierno Macri que se firme el acuerdo sería una carta de presentación y un impacto político ante la reunión ministerial de la OMC, que se reunirá en Bs. As a su pedido y de la cual no se esperan mayores avances. Esta reunión será la antesala de la del G20 en 2018, y hay que tener en cuenta que el gobierno Macri aspira, frente a la defección de Brasil, a ser el interlocutor de la región frente a los grandes países.