Ingenieras: las mujeres se hacen oír en un área de predominio masculino

Las cifras son contundentes y la merma en las vocaciones a carreras de ingeniería en la Argentina ha dejado de ser una novedad. En dicho contexto, sin embargo, es de destacar el avance que reflejan los guarismos respecto a la presencia femenina en el área. Aunque, hay que decirlo, siguen siendo una minoría en un ámbito históricamente masculino.

Así, de acuerdo al Anuario 2015 de Estadísticas Universitarias Argentinas elaborado por el Departamento de Información Universitaria de la Secretaría de Políticas Universitarias, las mujeres representaban entonces el 24% del total de estudiantes en carreras de ingeniería en instituciones de gestión estatal, el 26% de los nuevos inscriptos y el 23% de los egresados.

En tanto, en el marco del último Día de la Mujer, la Universidad Tecnológica Nacional Facultad Regional Buenos Aires (UTNBA) dio a conocer datos que confirmarían una tendencia creciente respecto a la participación de la mujer en este tipo de carreras: en 2015, las mujeres llegaron a representar el 20% del total de la matrícula de la UTNBA, duplicando así el registro del 2005.

Sin embargo, a nivel nacional y respecto a las carreras de Informática y Sistemas, puntualmente, la diferencia entre mujeres y hombres es notable: de 5789 nuevos inscriptos en el 2015, solo 855 eran mujeres. Para Estefanía Miguel, docente de Algoritmos y Programación II en la carrera de Ingeniería en Informática de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV) y de Construcción de Interfaces de Usuario en la Universidad Nacional de Quilmes, “hay un desconocimiento de la profesión por parte de las mujeres”. Entonces, se pregunta: “¿Cómo estudiar algo que no conocés o de lo cual no tenés un referente?”. La misma línea de ideas desarrolla un informe de la Fundación Sadosky titulado “Y las mujeres… ¿Dónde están?”: “Las representaciones que alejan a las mujeres de la Informática se hallan en buena medida ya estabilizadas en la adolescencia tanto entre los varones como entre las mujeres”.

En este sentido, reflexiona Victoria Sol Caparelli, estudiante de Ingeniería en Informática de la UNDAV: “Es muy complejo y creo que tiene que ver con la visibilidad que tienen las mujeres en la tecnología. Si pensamos en grandes exponentes de la tecnología no pensamos en Grace Hopper o Kim Swift, sino que lo hacemos principalmente en hombres. Como cuando hablamos de las ciencias o cuando hablamos de historia. Entonces, esa cuestión de la visibilidad juega un rol muy importante”.

Sol González, su compañera de cursada, ya se desempeña laboralmente en un laboratorio de seguridad informática. Desde niña vivió inmersa en el mundo de las computadoras puesto a que su padre se dedicaba a ello, pero no fue hasta el último año del secundario cuando se dio cuenta que era su vocación, su pasión. Actualmente, se siente feliz en su trabajo donde destaca que la mitad del equipo está integrada por varones y la otra mitad por mujeres. Pero no siempre fue así: “He pasado por varios trabajos. He trabajado con grupos totalmente de hombres y se ve el tema de la discriminación. He llegado a tener jefes que no me hablaban a mí directamente, sino que lo hacían a través de otros”, cuenta.

Estefanía Miguel, quien será mentora en Programando un Mundo Mejor – Chicas en Tecnología y que fue voluntaria en KidsConf, una conferencia para incentivar a los niños y niñas a programar, refiere que en las estudiantes que ha tenido a su cargo en diferentes cursos a veces nota “muy poca confianza en ellas mismas”. Y recalca que “todas pueden ser excelentes ingenieras”.

“Un buen equipo se logra con integración, donde es muy importante que la mujer pueda desarrollarse y pueda sentirse bien. Porque nosotras también tenemos derecho a sentirnos cómodas dentro de la profesión que elegimos, que es nuestra vocación. No estaría bien que nos puedan llegar a discriminar por la profesión que elegimos”, concluye Sol.

De cara al futuro

Según Estefanía Miguel, las mujeres fueron ganando terreno en las áreas no tan técnicas de la informática, como ser el análisis funcional y el testing, mientras que en las áreas que sí lo son, como ser la programación, aún tienen un alto déficit. “Confío en que si somos más mujeres en informática, será más sencillo el cambio dentro del área. También espero que toda la movida feminista y el interés de los hombres en informarse sobre desigualdad incentive cambios radicales en las empresas de sistemas, a modo de establecer una cultura feminista e inclusiva”, explica.

“Tengo mucha esperanza porque, de a poco, las mujeres van queriendo ingresar en lo que es la informática y las tecnologías”, dice Sol González. “Hay tanta demanda y tantos cambios en cuanto al desarrollo de nuevas metodologías de trabajo que creo que está la oportunidad para que las mujeres empecemos a participar”, coincide Victoria.

Ingeniería en Infomática – UNDAV. 458 varones. 66 mujeres. Fuente: DTyA. La UNDAV dicta las carreras de Ingeniería en Informática e Ingeniería en Materiales. + info: [email protected]

Fuente-Universidad Nacional de Avellaneda