Junto a EEUU, tropas de Brasil, Perú y Colombia lanzan maniobra militar conjunta en la Amazonia

Perú, Brasil y Colombia harán ensayo militar con apoyo de EEUU

Tropas de Brasil, Perú y Colombia realizarán a partir de este lunes una serie de ejercicios militares inéditos en la triple frontera con el apoyo Estados Unidos que incluirán un entrenamiento conjunto para actuar en situaciones de emergencia humanitaria dentro de la región de la Amazonía.

Las prácticas, bautizadas como AmazonLog17, se extenderán hasta el 13 de noviembre y tendrán lugar en Tabatinga, ciudad en el estado brasileño de Amazonas, situada en la triple frontera Brasil-Colombia-Perú.

En todo el área se desarrollarán acciones combinadas por las tropas de los tres países con especial foco en las operaciones humanitarias y medioambientales, así como de apoyo logístico para la población civil que vive en regiones remotas, según señaló el Ejército brasileño.

Para ello se instalará un Base Logística Multinacional Integrada en Tabatinga desde donde se coordinarán todas las actividades.

Observadores de las Fuerzas Armadas de 19 países participarán de este ejercicio militar pionero, entre ellos los de Estados Unidos, que además apoyarán con una aeronave de transporte C130, una cocina móvil, un estación de purificación de agua y un equipo de salud.

En total está previsto que intervengan cerca de 2.000 soldados, la mayoría serán militares brasileños (unos 1.550 efectivos) y en menor medida colombianos (150) y peruanos (120), según la gubernamental Agencia Brasil.

“El ejercicio militar tiene por objeto la atención a la población en una situación de catástrofe y eso ya es un beneficio. Es evidente que, como militares, no tenemos la obligación y el deber de fomentar la mejora de la estructura del municipio, pero colaboramos”, afirmó a los medios el general Antonio Manoel de Barros, designado jefe del Estado Mayor Combinado de la práctica de simulación.

En paralelo a las acciones sobre el terreno, Tabatinga acogerá el viernes día 10 la primera edición del Seminario de Acciones Humanitarias y Desarrollo Sostenible de (la microrregión brasileña) Alto Solimoes.

El evento reunirá a líderes de instituciones públicas y privadas, así como a representantes del sector educativo, quienes buscarán soluciones a los grandes desafíos que enfrenta la triple frontera amazónica.

Sin embargo, el apoyo de Estados Unidos en la operación ha generado cierta controversia en Brasil, donde algunos partidos de la oposición al Gobierno del presidente Michel Temer han cuestionado la invitación a la potencia norteamericana.

El asunto llegó a ser tema de debate en la Cámara de Diputados, cuando Glauber Braga, líder del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), mandó un requerimiento en octubre pasado al ministro de Defensa brasileño, Raul Jungmann, y al comandante del Ejército, el general Eduardo Villas Boas, pidiendo más información sobre la participación de EEUU.

De acuerdo con el diputado, la presencia de Estados Unidos en territorio brasileño podría representar la posibilidad de pérdida de soberanía o subordinación del Ejército.

No obstante, en el análisis de Manoel de Barros, la invitación no solo se reduce a Estados Unidos, sino que también fue extendida a otros países con los que Brasil mantiene relación diplomática, como Rusia y Venezuela.

“No hay duda de que somos las Fuerzas Armadas y estamos aquí para proteger los intereses de nuestra tierra, de nuestro pueblo, sea con acciones humanitarias o en cualquier otro contexto. Como países amigos, ellos tienen interés en aprender lo que es diferente en sus países y por eso están con nosotros, son amigos y queremos mostrar nuestra capacidad”, añadió.

El general aseguró que Brasil es un país que “no tiene enemigos” y busca “siempre la paz”, de ahí la puesta en marcha de estos ejercicios conjuntos de carácter humanitario, aunque “todo el potencial” que se revelará la semana entrante “no deja de ser una muestra al mundo de nuestra capacidad disuasoria”.

El Comercio


Peligrosas maniobras militares conjuntas – Por Dario Pignotti

En la sede de la Presidencia el asesor Marco Aurelio García recibió al general norteamericano Jim Jones para manifestarle su descontento por la instalación de bases militares en Colombia. Al consejero internacional de Luiz Inácio Lula da Silva le sobraban motivos para emplear un tono enérgico con el enviado de la Casa Blanca: lo que estaba en juego era mucho más que la discrepancia entre dos gobiernos sobre un asunto de coyuntura.

Implantar siete unidades militares en Colombia, que comparte 1.644 kilómetros de fronteras con Brasil, era un movimiento de piezas geopolítico del Estado norteamericano (un plan seguido por los presidentes Clinton, Bush y Obama) engarzado en la estrategia del cerco sobre la Amazonia, la cual se profundizará hoy a través del desembarco de efectivos del Comando Sur en la ciudad brasileña de Tabatinga, en la Triple Frontera con Colombia y Perú.

Soldados de varios países ya están alojados en el campamento montado en esa ciudad brasileña separada por una avenida de la colombiana Leticia, donde funciona desde hace dos años la moderna Base Aérea Herbert Boy, con una pista apta para recibir cargueros y hangares equipados para reparar cazabombarderos.

Nunca hubo maniobras de tal envergadura en territorio brasileño con la presencia de militares de Estados Unidos que envió un avión de transporte Hércules C-130.

La participación de tropas norteamericanas es un gesto de “confianza” de Brasil hacia Washington que no debe ser confundido con una forma de “subordinación”, aseguró ayer el general de brigada Antonio Manoel de Barros, jefe del Estado Mayor del operativo AmazonLog 17.

En el teatro de operaciones, en el extremo oeste amazónico, serán movilizados 11 aviones, 13 helicópteros, navíos y unos mil seiscientos miembros de las Fuerzas Armadas y la policía brasileñas.

A partir de hoy, con el inicio de AmazonLog 17, se simularán combates, habrá despliegue rápido de tropas y acciones para reprimir el narcotráfico, informó el Ejército.

No hay motivo de “preocupación” sobre una supuesta injerencia extranjera porque la base “multinacional” será desmontada el 13 de noviembre con el fin de las actividades, tranquilizó el general Guilherme Cals Gaspar de Oliveira, responsable de la logística del Ejército.

“Estamos preocupados” rebatió el senador Lindbergh Farias, jefe del bloque del Partido de los Trabajadores.

“Esto es peligrosísimo, es un atentado a la soberanía nacional, la construcción de una base temporaria más adelante puede evolucionar en una permanente”.

“Pentagonización”

Diplomacia, defensa y geopolítica son fases de un mismo dispositivo que va del poder blando al duro. De los ministros de relaciones exteriores a cargo del Departamento de Estado a los generales del Pentágono.

Con la asunción de Donald Trump, en enero pasado, se agravó la militarización de la política externa norteamericana que sufrió una suerte de “pentagonización”. Esa línea de acción agresiva quedó retratada en la amenaza, formulada por el propio Trump, de ordenar una intervención directa en Venezuela.

La principal hipótesis con la que trabajara el comando “multinacional” establecido en Tabatinga es el envío de tropas hacia el este amazónico, específicamente a la ciudad de Pacaraíma, estado de Roraima, en la divisa con Venezuela.

Roraima, por donde pasa la mayor parte de los 2.200 kilómetros de fronteras con Venezuela, ha sido visitada con frecuencia en los últimos meses por altos mandos militares brasileños y funcionarios del Ministerio de Defensa.

Ocurre que la política externa inaugurada con la llegada del presidente Michel Temer en 2016, tras la expulsión de Dilma Rousseff, dejó de lado el aliento a las fronteras “vivas” ( fomento a la integración comercial y social) que fue reemplazado por el concepto de fronteras “calientes”.

El ministro de Defensa, Raúl Jungmann, declaró en más de una ocasión que Brasil “no descarta ninguna hipótesis” sobre Venezuela además de ofrecer “ayuda humanitaria” para resolver la crisis del país caribeño.

El declamado socorro propuesto por el ministro Jungmann, que parece una forma eufemística de avalar una intervención “humanitaria” extranjera en Venezuela, fue rechazado por el gobierno de Nicolás Maduro que congeló las relaciones con Brasilia además de denunciar de “golpista” a Temer.

De ese mismo pretexto, el dar a poyo a eventuales acciones de “ayuda humanitaria” entre otros objetivos, echó mano el general Jim Jones cuando Marco Aurelio García le pidió explicaciones en 2009 sobre el asentamiento de bases dotadas de armamentos de guerra y sistemas de comunicaciones en varias regiones colombianas.

La implantación en 2009 de esos enclaves militares cuyo radio de acción potencial abarca a los territorios de Brasil y Venezuela dio lugar a una reunión extraordinaria de Unasur, dominado por gobiernos progresistas, y reavivó el debate sobre la necesidad de que fortalecer el Consejo de Seguridad de ese organismo, iniciativa siempre boicoteada por Colombia y Perú, subordinados a Washington.

Ahora, en vísperas del inicio de las maniobras norteamericanas en Tabatinga, el cuadro político es distinto al de ocho años atrás.

Unasur ha sido vaciada y el Mercosur suspendió de su seno a Venezuela, evidenciando el alineamiento con Estados Unidos mientras se restaura el papel de la OEA como centro de la diplomacia continental. Ya no se invoca la necesidad de armonizar las políticas externas de la región o ampliar la “autonomía” frente a Estados Unidos.

El AmazonLog 17 es un antecedente importante del que puede surgir un nuevo diseño estratégico. La base provisoria que funcionará entre hoy y el 13 de noviembre en la Amazonia brasileña puede ser el antecedente de un asentamiento militar norteamericano permanente como lo señaló el senador petista Farias.

Pero esa no es la única hipótesis plausible.

Tabatinga también podría abrigar de aquí en más un centro de operaciones de avanzada, con poco efectivos norteamericanos trabajando en un poderoso sistema de informaciones con el cual hacer más agresiva la penetración en Brasil.

Penetración que ya existe como lo reveló hace cuatro años el ex agente de la NSA norteamericana Edward Snowden al presentar miles de archivos con informaciones sensibles incautados de Petrobras y la oficina de la ex presidenta Dilma Rousseff.

Página 12


Exército brasileiro inicia hoje exercício de simulação na Amazônia

Tropas militares de outros países começaram a chegar ontem ao Brasil para participar do exercício militar de simulação de atendimento humanitário na selva amazônica, o AmazonLog 17, que começa hoje e segue até 13 de novembro, em Tabatinga (AM), na tríplice fronteira com a Colômbia e Peru.

Devem participar da simulação cerca de duas mil pessoas, entre elas, 500 estrangeiros. Além de militares do Brasil (cerca de 1.550), Colômbia (150), Peru (120) e Estados Unidos (30), observadores de mais de 20 países devem acompanhar as ações, entre eles Alemanha, Argentina, Chile, Equador, México, França, Reino Unido, Espanha, Rússia e Venezuela. Também participam funcionários de órgãos como a Empresa Brasileira de Infraestrutura Aeroportuária (Infraero), a Fundação Nacional do Índio (Funai), a Polícia Federal, a Receita Federal, entre outros.

O objetivo do exercício é criar diretrizes para socorro a vítimas em caso de catástrofes na região. Serão realizadas simulações de atendimento a vítimas de incêndios florestais, terremotos, secas, enchentes, acidentes com embarcações e também de medidas humanitárias para casos de grande contingente de deslocamentos humanos, como no caso de refugiados.

As simulações envolvem o uso de 13 helicópteros, 11 aviões, além de diversas embarcações. Também serão realizados atendimentos de saúde para a população ribeirinha e comunidades indígenas do Brasil e dos países vizinhos. Alguns dos exercícios contarão com a participação de “figurantes”. Uma base militar multinacional foi montada para dar suporte a militares e socorro emergencial às “vítimas”.

O chefe do Estado-Maior Combinado da AmazonLog 17, general de brigada Antonio Manoel de Barros, explica que a escolha da região se deve ao seu caráter estratégico e pelo desafio de se levar uma estrutura de apoio em uma região cujo acesso só ocorre por meio aéreo ou de barco.

Estados Unidos

A participação de militares norte-americanos no exercício gerou questionamentos. O tema chegou a ser debatido na Câmara dos Deputados, quando o líder do PSOL na Casa, deputado Glauber Braga (RJ), questionou o convite e encaminhou um requerimento ao ministro da Defesa, Raul Jungmann, e ao comandante do Exército, general Eduardo Villas Boas, pedindo mais informações sobre a participação de militares dos Estados Unidos.

Segundo o general, os americanos vão trazer ao Brasil conhecimentos e mostrar tecnologias relacionadas à ajuda humanitária em catástrofes naturais, a exemplo de técnicas de purificação de água.

O Povo