México: “muro” policial frena marcha de padres de Ayotzinapa que buscaban entregar una carta a Peña Nieto

Un connato de violencia marcó hoy la marcha de los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos hace 38 meses, luego que una valla de uniformados de la Secretaría de Seguridad Pública de esta capital bloqueó su camino hacia la residencia oficial de Los Pinos, donde pretendían entregar una carta al presidente Enrique Peña Nieto.

Molestos con la actitud de la policía, los manifestantes detonaron dos explosivos. Reportes de prensa dan cuenta que seis uniformados resultaron heridos.

La marcha, que partió del Antimonumento, tenía como destino inicial la Secretaría de Gobernación, pero finalmente decidieron cambiar la ruta y emprendieron el camino hacia Los Pinos. La causa: las calles aledañas al antiguo Palacio de Covián se encuentran ocupadas por campesinos.

Escoltados por Vidulfo Rosales, del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, los papás pretendían entregar una carta al presidente Peña Nieto, con tres peticiones puntuales: Llegar a fondo en las investigaciones; instruir a las autoridades competentes para que en 2018 los esfuerzos de las investigaciones de las cuatro líneas se concreten en detenciones de los responsables, y giren órdenes para que se amplíe el Mandato del Mecanismo Especial del caso Ayotzinapa de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos hasta octubre de 2018.

Pero al llegar a la Calzada Chivatito, los manifestantes se toparon con una barrera azul que les impidió el paso hacia la casa presidencial.

“Esta es la respuesta que da Enrique Peña Nieto. No venimos a negociar ni mendigar. Venimos a exigirle la respuesta que hace tres años se comprometió a darnos”, recriminó Felipe de la Cruz, vocero de los padres de los normalistas.

Frente al cerco policiaco, añadió: “Le recordamos que tenemos tres años sin respuestas. Exigimos nos permitan llevar al lugar donde todos los mexicanos tenemos derechos a llegar”.

Los manifestantes esperaron cerca de medio hora a que un funcionario de Los Pinos saliera y los atendiera. Sin embargo, la espera fue en vano. Pasado el mediodía decidieron retirarse no sin antes detonar dos explosivos ante la sorpresa de los uniformados.

La carta que pretendían entregar al Ejecutivo federal dice lo siguiente:

“A través del presente escrito (…) acudimos a usted para expresar lo siguiente:

1. Usted tiene cabal conocimiento del caso de la desaparición forzada pues en dos ocasiones nos ha recibido y hemos sostenido diálogo al respecto. En el mismo usted se comprometió a disponer de todos los recursos del Estado hasta esclarecer la desaparición.

2. Las investigaciones realizadas en la PGR no han establecido con certeza el paradero de nuestros hijos. Las conclusiones emitidas por la institución de referencia que denominó “verdad histórica” sólo han servido para generar mas incertidumbre y revictimizar a los padres de familia, sobre rodó cuanto están cuestionadas con peritajes de alto rigor científico como los emitidos por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes y el Equipo Argentino de Antropología Forense.

3. (…) Lamentamos que el Estado Mexicano no haya aprovechado la presencia de los expertos para el debido esclarecimiento del caso (…)/por el contrario se usaron a las instituciones y los medios de comunicación para desplegar una campaña de descalificación a su trabajo.

4. “En el mes de mayo ante el Mecanismo Especial del caso Ayotzinapa de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos la PGR entregó un cronograma que contiene 11 líneas de investigación y se compromete a ir entregando resultados (…) lapso que iría de junio a octubre, sin embargo a la fecha no ha entregado resultados concretos”.

La tercera jornada de lucha del 2018 continuará en la capital, con un campamento frente a la Secretaría de Relaciones Exteriores hasta el 26 de noviembre.

Los padres también exigieron que se avancen en los cuatro puntos de investigación producto de los informes del GIEI: se investigue a los elementos del ejército del 27 Batallón de Infantería con sede en Iguala; a la policía de Huitzuco; se analice la telefonía celular y el trasiego de droga de Iguala a Chicago.

Proceso