Resistencia feminista: una crónica colectiva del Encuentro Nacional de Mujeres

Introducción

El 2017 ha estado marcado por luchas coordinadas de mujeres alrededor del mundo. Un movimiento feminista cada vez más potente, más internacional, diverso y organizado, que no sólo hizo temblar la tierra bajo el estruendo de cientos de miles de voces a través del #GritoGlobal, #AbortoLegal o de #NiUnaMenos y #VivasNosQueremos, sino que también bajo la consigna “la solidaridad es nuestra arma”, logró detener el tiempo del sistema heteropatriarcal llamando al #8M Paro Internacional de Mujeres.

Con lo anterior aún resonando, y con el desafío de configurar diversas estrategias bajo una construcción colectiva que logre enfrentar las distintas formas de violencia y opresión, entre el 14 y el 16 de octubre se realizó el 32º Encuentro Nacional de Mujeres en Resistencia, Chaco. Un Encuentro que va creciendo año a año, donde miles de asistentes sueltas o enmarcadas en colectivas, partidos, espacios barriales o sindicatos, organizaciones estudiantiles, confluyeron en más de 70 talleres, en las calles y las plazas, para reflexionar en torno a las problemáticas que las enlazan, pero atendiendo a los diversos modos en que las mismas se configuran desde las particularidades de todas y cada una.

En un intento por acompañar esta experiencia de reflexión colectiva, desde Bordes convocamos nuevamente a distintos espacios para que compartieran su mirada sobre el 32° Encuentro, su relevancia y la agenda del colectivo de mujeres, buscando reponer aunque sea una pequeña muestra de la diversidad que allí se pone en juego.

Índice

-Aborto legal, una vez más. Celeste Mac Dougall, Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.
-Vivas y Libres Nos Queremos. Raquel Vivanco, Coordinadora Nacional del Movimiento de Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLá)/ Presidenta del Observatorio de la Violencia Contra las Mujeres NI UNA MENOS.
-Zorroridad. Georgina Orellano, Secretaria General de AMMAR Nacional.
-Feminista, con las pibas, en la calle y que se pudra. Sofía Veliz, María Mendez, Quimey Martinez, Rocío Sueiro y Maite Olarieta, CHANA-Feminismo Usina.
-Resistencia y alternativa: será feminista o no será. Gabi Nacht, Partido Solidario.
-Juntas y en resistencia. Victoria Freire, Mala Junta en Patria Grande.
-Quimeras en Resistencia. Equipo de Géneros Democracia Socialista.
-Necesitamos un Encuentro independiente de la Iglesia y los partidos tradicionales para fortalecer al movimiento de mujeres. Brenda Hamilton, Pan y Rosas en el Frente de Izquierda.
-Marea feminista en Chaco. Cintia Lujan, Frente Nacional de Mujeres de Nuevo Encuentro.
-Por un Encuentro que potencie la lucha de las mujeres, independiente de la Iglesia y de los gobiernos. Juliana Cabrera, Organización de Mujeres Plenario de Trabajadoras.
-Chaco: más fuertes que nunca. Marina Cardelli, Frente Feminista en Seamos Libres.
-De Regreso a Oktubre, desde Oktubre. Eva Mieri, La Cámpora.

Aborto legal, una vez más

Celeste Mac Dougall

Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito

Una vez más, participar del Encuentro Nacional de Mujeres resulta cada año una experiencia única. La potencia, las emociones, las discusiones y debates, la organización feminista y de mujeres eriza la piel y nos devuelve en acto eso que solemos decir: que lo personal es político y, fundamentalmente para estos Encuentros, colectivo.

Como Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito el ENM es un momento clave de nuestra agenda anual. En este ENM la Campaña difundió sus materiales y repartió miles de pañuelos verdes en la plaza central, participó en la coordinación en los talleres de Estrategias para el acceso al aborto, difundió el trabajo que nos damos todo el año en una charla titulada “Sumate a la Campaña”, organizó una columna de compañeras y organizaciones que recorrió las calles de Resistencia al grito de “Aborto Legal en el hospital”. Pero la Campaña es toda aquella que lleva el pañuelo verde en el ENM, podríamos afirmar que somos todas.

La Campaña sostiene una consigna que supone exigencia: Educación Sexual para Decidir, Anticonceptivos para no Abortar y Aborto Legal para no morir. Respecto del primer punto como Campaña también participamos de los talleres de Estrategias para la implementación de la ESI (taller que propusimos como Campaña en el 30º ENM de Mar del Plata en 2015). Como Docentes por el Derecho al Aborto partimos de una pregunta: ¿toda alumna adolescente embarazada es una futura madre? Y afirmamos que no hay maternidad elegida y deseada si no hay aborto legal, no hay libertad, no hay decisión posible. En este sentido pensamos a la educación sexual integral como una práctica liberadora desde una pedagogía feminista enmarcada en una ética del cuidado. Queremos sacar de la clandestinidad pedagógica el aborto, queremos que se hable en todas las aulas.

Ya finalizaba la marcha y frenamos en una esquina, rodilla en el piso, manos en las bocas que gritaban, cuadras y cuadras de mujeres esperando para correr. Es un momento más que esperado pero que no podría suceder si no nos hubiéramos dado dos días de debate y discusión. La furia organizada, la alegría de querernos vivas y libres. Porque a pesar de todo, y una vez más, les hicimos el Encuentro.
Vivas y Libres Nos Queremos

Raquel Vivanco

Coordinadora Nacional del Movimiento de Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLá)/ Presidenta del Observatorio de la Violencia Contra las Mujeres NI UNA MENOS

MuMaLá es un movimiento integrado por mujeres que provenimos de diferentes experiencias de militancia social, política, mixta y de derechos humanos, pretendemos hacer un aporte a la construcción de una sociedad más justa e igualitaria para todxs. Para ello, desarrollamos diversas iniciativas con el objetivo de fortalecer nuestros derechos y a partir de allí promover e impulsar nuestra participación social y política.

Desde MuMaLá participamos todos los años del Encuentro Nacional de Mujeres en donde confluimos con mujeres de diversas organizaciones para intercambiar nuestras vivencias y debatir acerca del rumbo que debe tomar el feminismo y los desafíos que la realidad nos va marcando e imponiendo.

En el marco de la Campaña Nacional “Libres Nos Queremos” este año fuimos con una consigna de cabecera que elegimos colectivamente con las compañeras de todo el país y nuestra bandera exclamó “ABORTO LEGAL”, un reclamo que vamos a levantar hasta que el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito sea ley y las mujeres, especialmente las pobres, dejemos de morir por abortos inseguros y clandestinos. El aborto legal es la principal causa de muerte materna en nuestro país donde, aproximadamente, 100 mujeres al año mueren por realizarse un aborto inseguro. Asimismo la lucha contra la violencia machista y su expresión más extrema que son los femicidios, la PARIDAD y nuestro derechos a la libertad y autonomía en el espacio público fueron otros de los ejes sobre los que se basó nuestra participación en el 32 ENM de Chaco.

Para nosotras el Encuentro implica un momento en el que nos juntamos con miles de mujeres, compañeras de distintos espacios políticos o de militancia social a debatir sobre las problemáticas que atravesamos las mujeres, y buscamos juntas un camino de salida y lucha por la equidad entre los géneros y una vida libre de violencia para las mujeres. Pero además, el encuentro nos une, nos enreda, nos empodera y nos da fuerzas para seguir luchando porque “Vivas y libres nos queremos”.

Zorroridad

Georgina Orellano

Secretaria General de AMMAR Nacional

Para nosotras es muy importante participar en el Encuentro Nacional de Mujeres porque nos da muchísima visibilidad, que es una de las cuestiones por las que la organización viene luchando hace 22 años. Desde AMMAR luchamos para hacer visible un trabajo que muchas mujeres decidimos ejercer, también las problemáticas que padecemos por no tener reconocidos nuestros derechos laborales y la violencia institucional. Hacerlo dentro del marco del Encuentro Nacional de Mujeres nos permite dar a conocer que hay una pertenencia al movimiento feminista y al movimiento de mujeres, que durante mucho tiempo nos costó que esos sectores nos incluyan tanto en sus agendas como en sus espacios o en sus documentos.

Por segundo año consecutivo participamos del ENM con un taller propio donde se reconoce nuestra identidad como Trabajadoras Sexuales. Los talleres fueron coordinados por Trabajadoras Sexuales de diferentes provincias en las cuales AMMAR tiene presencia territorial. La agenda propuesta y la dinámica de asamblea también es liderada por nosotras para poder discutir los problemas que venimos atravesando y lo que nosotras queremos poner en agenda, y no discutir desde un lugar más moral y lleno de prejuicios como se ha hecho históricamente.
Feminista, con las pibas, en la calle y que se pudra

Sofía Veliz, María Mendez, Quimey Martinez, Rocío Sueiro y Maite Olarieta

CHANA-Feminismo Usina

El viernes a las tres de la tarde salí de la oficina con una ansiedad incomparable. No es cualquier ansiedad la de la previa al Encuentro Nacional, debería tener nombre propio. En la calle iba mirando a los ojos a las mujeres que me cruzaba y en muchas encontraba esa misma ansia. Grupos de pibas riéndose, pañuelitos verdes aborteros en las mochilas, aislantes y bolsas de dormir. Todo indicaba que nos íbamos a encontrar otra vez. En el subte la misma sensación, un grupito de estudiantes secundarias hablaba de que era su primera vez, su primera experiencia de abrazo nacional feminista. Nos miramos y nos reconocimos: ellas en mí y yo en ellas pero, a la vez, en todas.

En la ruta un accidente nos clavó 5 horas más de lo previsto y nos perdimos los talleres del principio; bajamos del bondi con un cansancio que nos hizo dudar de si íbamos aguantar lo que quedaba del día. Fracciones de segundo, porque Resistencia nos recibió de fiesta y el agotamiento se evaporó. La plaza estaba radiante y repleta de propuestas. La intervención de las Socorristas en las rejitas que protegían la catedral nos situaba en dónde estábamos y en “a qué” habíamos ido: cientas de toallitas manchadas de rojo que mostraban los mensajes que reciben de esas mujeres que acompañaron a abortar. Nos acercamos para leer. Una de esas decía “¿Las otras chicas cómo están?… Gracias por todo”.

El domingo a las 7 am todas arriba, ninguna se queda sin ir a los talleres, vamos que el día es largo, vayan cómodas, no se olviden el agua, acordate de los bombos, disfruten, disfrutemos. Para algunas, los talleres fueron lo que buscaban, para otras, una sorpresa. ¿A cuál vas? ¿pasamos por otro? ¿vamos a escuchar a las putas feministas? ¿me acompañás a relaciones de pareja? ¿vamos al de originarias?, quiero ver que pasa en el de mujeres y poder. “Aborto” abrió sus muchas comisiones, pero trabajadoras sexuales también tuvo que habilitar más aulas para que entráramos y Georgina Orellano con otras compañeras salieron a la calle a contestar preguntas de las que quisieran saber más. Avenida cortada, asamblea, diversidad, una puta al micrófono y cientas de pibas escuchando al sol. ¿En qué se diferencia una trabajadora sexual a secas de una puta feminista? El taller de las originarias estuvo en boca de todas, se habló en las lenguas de las p(m)atrias, celebramos la tierra y denunciamos el manoseo político. Mapuche, aimara, guaraní, pero también las porteñas, las cordobesas, todas las mestizas: feministas.

La marcha fue un carnaval y el cierre le hizo honor. Miles de mujeres, lesbianas, trans, diversas, marchando organizadas. No hubo represión y en la Catedral sólo un poco de pintura y algo de fuego en un cartón que colgaba de una de las rejas de prevención. ¿Vieron que no reprimieron?

La violencia fue de los varones que se organizaron para golpearnos e insultarnos. En las últimas horas del Encuentro, esas en las que ya todas bajamos la guardia, hombres organizados para agredir: lo de siempre.

Volvimos. “No encuentro las palabras”, “no sé qué decirles”, “gracias chicas”, “se me atropellan las ideas”, “no puedo nombrar lo que siento”. Es indecible, no está en sus diccionarios: su real academia no nos hace justicia. Volvimos para seguir trabajando y vamos a seguir creando hasta que todas y cada una de las letras sean justas con nuestras vidas y nuestras luchas.

Resistencia y alternativa: será feminista o no será

Gabi Nacht

Partido Solidario

A pesar de la adversidad del contexto, el movimiento de mujeres e identidades femeninas dio un nuevo paso adelante al concretarse el 32° Encuentro Nacional. Y esto ya es un dato, porque las injusticias relativas al género —como cualquier otra injusticia social— no se revierten por el simple paso del tiempo, “evolucionando” desde un pasado conservador hacia un presente más “moderno”. Tampoco es magia: las transformaciones sociales positivas se logran siempre por medio de la acción política: consciente, colectiva, organizada.

Cabe mencionar entonces a las protagonistas que desde la memoria resuenan en este 32° ENM: las anarquistas, socialistas y comunistas de principios de siglo XX, las peronistas que se sumaron luego a la lucha por el voto femenino, las Madres y las Abuelas, las compañeras trans que en los noventa resistieron los edictos policiales, las que hace pocos años empezaron a decir “Ni Una Menos”, las que le hicieron el primer y segundo Paro Nacional a este gobierno el 19 de octubre de 2016, y el 8 de marzo de 2017 —organizadas a escala mundial. La encuentreras que empezaron a juntarse en 1986. Las militantes de todas las épocas especialmente perseguidas por ser mujeres. Las que desde siempre ponen cabeza, cuerpo y corazón en barrios, comunas, cooperativas, sindicatos, partidos políticos. Y sufren la violencia de la invisibilización. A todas ellas nos referimos cuando decimos que “El Encuentro Somos Todas”.

Hoy además los feminismos logran sintetizar —desde la acción política tanto como desde lo conceptual y lo sensible— la resistencia necesaria para impedir el avance del proyecto antipopular en el gobierno, y construir a la vez una alternativa emancipadora para todxs. Porque los feminismos señalan lo político ahí donde ellxs quieren privatizar y despolitizar, mostrando la necesidad de un Estado presente y responsable para combatir la injusticia social y la desigualdad. Señalan que es absurdo hablar de meritocracia y “éxito” basado en el esfuerzo propio cuando hay personas que por su condición de género tienen una sobrecarga semanal de trabajos de cuidado de 20 horas, no remuneradas ni reconocidas socialmente, invisibilizadas, no sujetas a ningún derecho laboral. Señalan que la separación entre “producción” y “reproducción” es absurda, y que a la economía dominante sólo le importa la acumulación, no las necesidades humanas, mientras que la economía debiera ocuparse de todo lo necesitamos para reproducirnos cotidianamente y para sostener para todxs una vida que merezca ser vivida.

Aborto legal, seguro y gratuito, libertad para Milagro, justicia para Santiago, educación sexual integral en todos los niveles, cupo laboral para personas trans, paridad en todos los poderes del Estado: son sólo algunas de las consignas que hoy sostenemos, contra el proyecto que hoy gobierna nuestro país, tan patriarcal como colonialista. De cualquier forma los feminismos nos recuerdan que se trata ante todo de asumir una perspectiva, un punto de vista, un posicionamiento. Y que con la cuestión de géneros como con cualquier otra cuestión política, toda mirada está situada, y no hay neutralidad posible. Por eso mismo decimos: ante el avance de las derechas, la alternativa popular será feminista. O no será.

Juntas y en resistencia

Victoria Freire

Mala Junta en Patria Grande

El Encuentro Nacional de Mujeres es un curioso y persistente rito entre mujeres, lesbianas, trans y travestis que se fortalece hace 32 años. Una celebración colectiva en nuevos territorios que transformamos y ocupamos con miles de cuerpos diversos.

No es un aspecto menor destacar la razón festiva, pues en un contexto de crueldad política y patriarcal, saber que estamos para nosotras es nuestro triunfo. Una semana antes de las elecciones definitivas, miles de mujeres viajamos a Chaco para decirnos una vez más que vamos a seguir organizadas y en resistencia. Hicimos un pacto entre nosotras contra el neoliberalismo, junto a hermanas de países de nuestra patria grande. Nos convocamos para repudiar el traslado de Milagro Sala que vulnera sus derechos y condición humana. Marchamos juntas, debatimos en talleres, volvimos a encontrarnos.

En una hora difícil para los pueblos de nuestro continente, sabemos lo que implica esta avanzada para nosotras. Se vienen recortando derechos, conquistas y políticas públicas; todo ello de la mano de la implementación de un plan económico que empeora dramáticamente la vida de las mujeres y las disidencias sexuales y en medio de un clima crecientemente represivo.

Sin embargo, sabemos también de nuestra enorme fuerza. El 8 de marzo de este año realizamos el primer paro internacional de mujeres; salimos una y otra vez doloridas e indignadas por Micaela Ortega, Araceli Fulles y Anahí Benítez; fuimos todas trabajadoras de Pepsico y gritamos por las travestis asesinadas, por Victoria Aguirre y por la médica de El Maitén procesada por garantizar un aborto no punible, por Milagro Sala y por otras tantas criminalizadas y perseguidas como Cristina Santillán, condenada injustamente luego de años de violencia. Aún así, liberamos a Belén y a Higui. Fue ciertamente un año muy movilizante, donde el movimiento fue ampliando las demandas y denuncias políticas, logrando iniciativas unitarias como ningún otro movimiento ha logrado en esta etapa política.

Nos reconocimos trabajadoras, y con ello las enormes desigualdades en lo salarial, en las tareas de la vida cotidiana que garantizamos, en los roles que se nos asignan y en la escasa representación en lugares de decisión. “Nosotras movemos el mundo, nosotras lo paramos”, dijimos. Ello permitió interpelar a cada vez más sectores, desde las mujeres de las organizaciones sindicales a las de las organizaciones de la economía popular y construir nuevas alianzas. Y nos posibilita reconocer, una vez más, la importancia del feminismo en la disputa por la subjetividad, algo tan complejo en la izquierda y en la militancia popular en general. La fuerza del feminismo ya no es, claramente, una cuestión marginal​ ​en​ ​la​ ​política​ ​argentina.​ ​Ni​ ​un ​fenómeno​ ​pasajero.

Con esta experiencia colectiva, que estamos transitando, llegamos a Resistencia que fue una gran anfitriona contra todo pronóstico. Hasta el clima bajó su temperatura rabiosa para que la pasemos mejor. Sin escenarios represivos, ni presencia eclesial en afiches y talleres, las piedras del lunes no lograron opacar este encuentro, aunque nos advierten de que la violencia machista es la realidad contra la que vamos a seguir combatiendo.

Quimeras en Resistencia

Equipo de Géneros Democracia Socialista

Durante las tres intensas jornadas del ENM en Chaco compartimos, junto a 70 mil mujeres, lesbianas y trans, talleres y actividades culturales, nos reunimos y marchamos. Para nosotrxs, es la expresión concreta de un trabajo que nos encuentra mucho antes y nos reencuentra también después.

Como organización feminista, de izquierda y antipatriarcal que integramos, cada encuentro es una suerte de “año nuevo” que nos da la oportunidad de (re)pensarnos como cuerpos feminizados y como colectivo, y trasladar esta experiencia a nuestro trabajo anual, problematizando distintas situaciones que, como activistas politicxs, también nos encuentran atravezadxs por la matriz patriarcal.

Es nuestra convicción que el ser militantxs de izquierda nos exige organizarnos colectivamente para cuestionar lo que el sistema ha hecho de nosotrxs. Construyendo otras prácticas, atentas a desmantelar las opresiones que sufrimos y que ejercemos, sabiendo que es un trabajo continuo en el que nos trazamos un horizonte emancipatorio anticapitalista, antirracista y feminista en cada uno de los territorios que intervenimos.

En este sentido, DS se propuso armar un protocolo de acción para dar intervención ante casos de violencia machista al interior de nuestra organización. A diferencia de la lógica de la justicia burguesa y patriarcal, aquella que revictimiza a la mujer, exponiéndola así a más violencia, el protocolo se centra y delinea un marco de acompañamiento.

Venimos de un año bisagra para los partidos y organizaciones de izquierda. Prácticas machistas y violentas que en otros tiempos eran acalladas e invisibilizadas por victimarios, testigos y víctimas, salen a la luz. Las mujeres organizadas han politizado los espacios íntimos, domésticos y privados, desnudando y denunciando las violencias a las que son sometidas cotidianamente.

Ése es también parte del espíritu que nos convoca en este encuentro, el de no solo intentar desentramar y desanudar las matrices que ya de por sí atraviesan nuestrxs cuerpos y subjetividades, sino también las lógicas de nuestras propias organizaciones. Al fin y al cabo todo lo personal, siempre es político.

Las sonrisas, los abrazos entre compañerxs, los cantos al ritmo de bombos y redoblantes, son la culminación del trabajo de todo un año de juntarnos para debatir y transitar el camino hacia la deconstrucción, pensada como un proceso colectivo.

La marcha es la sublimación de todo ese debate, es la fuerza misma del movimiento hecha carne, y que queremos seguir expandiendo a lo largo del tiempo, dentro y fuera del encuentro, en la militancia, en las calles, en las plazas, en las casas y en las camas.
Necesitamos un Encuentro independiente de la Iglesia y los partidos tradicionales para fortalecer al movimiento de mujeres

Brenda Hamilton

Pan y Rosas en el Frente de Izquierda

El último ENM estuvo atravesado por la desaparición de Santiago Maldonado. Ya podríamos decir que las mujeres venimos acompañando las peleas de los distintos sectores que son atacados por el macrismo y los empresarios. Por ejemplo, cuando una enorme asamblea de mujeres convocada por Ni Una Menos se congregó a darle solidaridad a Las Leonas, como se conoce a las trabajadoras de Pepsico.

En este marco político, y luego de que Rosario haya sido un Encuentro tan masivo, lo que impidió repetir este año esa misma experiencia fue el accionar burocrático de la Comisión Organizadora (dirigida por el partido PCR), que no respetó lo votado por la mayoría y lo que se había expresado en los talleres en 2016, que era la necesidad de hacer un encuentro en la Ciudad de Buenos Aires, lo que hubiera permitido continuar la masividad con realizarlo en el principal centro político del país. Esta política que creemos obstaculiza el desarrollo del movimiento de mujeres, fue acompañada por Patria Grande y el PJ —partidos amigos del Vaticano y el Papa Bergoglio.

En este año electoral, hace meses viene quedando claro que no solo el macrismo no es opción para las mujeres. Tampoco lo son las variantes peronistas como el kirchnerismo, massimo, randazzismo, donde unos cajonearon durante 12 años de gobierno el proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, otros están en contra de este derecho.

Desde el Frente de Izquierda, estamos convencidas de la importancia de conseguir el derecho al aborto y las medidas necesarias para enfrentar la violencia contra las mujeres, por eso hemos estado siempre en cada pelea de las mujeres y así lo haremos, junto a nuestra compañera Myriam Bregman.

Nos propusimos una tarea luego de Chaco muy importante: necesitamos un Encuentro independiente del Vaticano, los gobiernos nacionales y provinciales y los partidos tradicionales. Para poder enfrentar la violencia machista, para exigir la separación de la Iglesia del Estado y el derecho al aborto, por todos los derechos de las mujeres trabajadoras, necesitamos decidir entre todas democráticamente, eso nos fortalece y es la herramienta capaz de ampliar el movimiento que aún tiene mucho por aprender y sobre todo por pelear.

Marea feminista en Chaco

Cintia Lujan

Frente Nacional de Mujeres de Nuevo Encuentro

El 32° Encuentro Nacional de Mujeres vistió de feminismo a la ciudad de Resistencia, a la que llegaron más de 60 mil mujeres, lesbianas, trans y travestis de todo el país.

La elección de Chaco como sede había sido manipulada el año anterior, cuando en Rosario un gran consenso indicaba que Buenos Aires sería la elegida. Pero ni el descontento que eso provocó en muchas, ni el brutal ajuste que atraviesa el país y golpea más fuertemente a las mujeres impidieron la gran movilización de este año.

El sábado, cuando miles de mujeres llegábamos a Resistencia, empezó a circular el mensaje avisando que el poder misógino y patriarcal de Jujuy había trasladado a Milagro Sala al Penal de Alto Comedero; la habían sacado de su casa descalza y sin previo aviso, en un operativo que no respetó ninguno de sus derechos. Por segundo año consecutivo llevábamos el reclamo por la libertad de Milagro a un ENM y la situación había empeorado. El domingo hubo una conferencia de prensa, momento en que se expresó la unidad del movimiento de mujeres: estuvieron prácticamente todos los espacios políticos, sociales y sindicales representados, repudiando un nuevo atropello contra Milagro, que es también contra todas. Las acciones se completaron con una masiva intervención de cientos de mujeres cantando y alzando carteles con el rostro de Milagro. Fue una contundente demostración de fuerza, en la que también estuvo presente el reclamo por Santiago Maldonado.

Desde Nuevo Encuentro participamos cientos de compañeras de todo el país, que nos organizamos para debatir, formarnos y marchar, convencidas de la importancia de seguir militando unidas y solidarias, aportando al amplio y diverso movimiento feminista. Reivindicamos la organización política, nuestro derecho al aborto legal, seguro y gratuito y exigimos justicia por las víctimas de femicidios.

La amabilidad del pueblo resistenciano y la decisión política de los gobiernos provincial y municipal para garantizar lo necesario, fueron factores que hicieron que este ENM se desarrolle en las mejores condiciones.

Durante tres días, miles de mujeres colmamos la ciudad, participamos de los más de 70 talleres, llenamos de feminismos las calles y las plazas. Y en otra jornada histórica, compartimos la gran marea feminista que fue la marcha, representando el tempo de la lucha colectiva por más igualdad y más justicia social.

or un Encuentro que potencie la lucha de las mujeres, independiente de la Iglesia y de los gobiernos

Juliana Cabrera

Organización de Mujeres Plenario de Trabajadoras

La movilización a Chaco de miles de mujeres para realizar el 32° ENM da cuenta de la vitalidad de un movimiento de lucha que viene de protagonizar masivas movilizaciones, cuestionando de raíz un régimen social que reposa sobre múltiples formas de opresión. Mujeres que nos organizamos para viajar a Resistencia desde distintos puntos del país y deliberar sobre las demandas más acuciantes en defensa de nuestras vidas: aborto legal, desmantelamiento de las redes de trata, basta de violencia y femicidios, por el fin de la discriminación laboral y la desocupación, educación sexual, derechos para el colectivo LGTBI, separación de la Iglesia del Estado. Mujeres que nos organizamos contra el ajuste que vulnera aún más nuestras condiciones de vida y recrudece todas las lacras sociales que se manifiestan en distintos tipos de violencias.

Los Encuentros Nacionales de Mujeres tienen un potencial enorme para reforzar nuestra organización y para que avancemos en debates de primera importancia para un movimiento de lucha en ascenso en los últimos años, que ha colocado en primera plana la denuncia de la responsabilidad del Estado ante las distintas formas de violencia que sufrimos las mujeres. No obstante, la combatividad y el ánimo de lucha que hemos manifestado en las movilizaciones por #NiUnaMenos y los paros —nacionales e internacionales— por nuestros reclamos, contrasta brutalmente con la política de la Comisión Organizadora (PCR y PJ) que este año ha pegado un salto en su integración al Estado organizando el ENM de Resistencia junto a Capitanich y la mesa interreligiosa provincial —dos símbolos materiales e ideológicos de la oposición a la conquista de derechos elementales. El desconocimiento de la elección de Capital como sede de este 32° Encuentro y la maniobra de sustraerlo del centro del poder político forma parte de esta política de bloqueo a un progreso en nuestra lucha.

No obstante, las miles de mujeres que poblamos estos Encuentros y que debatimos y nos organizamos en los talleres, damos cuenta de las enormes reservas que tiene nuestro movimiento para avanzar política y organizativamente y para enfrentar este régimen de barbarie social. En un contexto de ajuste y ofensiva contra los trabajadores y los sectores populares, las mujeres tenemos un gran papel que jugar, ganando las calles por nuestros derechos, contra los agravios y contra el oscurantismo.

El Plenario de Trabajadoras se organiza día a día en las barriadas, los lugares de estudio y de trabajo, de punta a punta del país, con este objetivo, para contribuir a reforzar un poderoso movimiento de mujeres, que con independencia de nuestros verdugos y aliado a la clase obrera, potencie una transformación social que ponga fin de a la explotación y la opresión bajo las banderas del socialismo.
Chaco: más fuertes que nunca

Marina Cardelli

Frente Feminista en Seamos Libres

El 32º Encuentro Nacional de Mujeres en Chaco nos dejó sorprendidas. Una tensa calma irreverente. Nos habíamos preparado para lo mismo que los encuentros anteriores: las mujeres teníamos listas nuestras redes de autocuidado después de dos años seguidos de represión. La misma represión especialmente esperada por la prensa hegemónica para poder decir que eso es lo que vamos a hacer al encuentro: violentar, odiar, ser histéricas. El hecho de que decenas de miles de mujeres se reúnen hace 32 años para denunciar la responsabilidad del estado en todas las violencias que impactan sobre nuestras vidas y nuestros cuerpos nunca sale en los medios, a lo sumo en los medios alternativos y populares. También nos dejó sorprendidas el clima: esperábamos más calor, más mosquitos. Ni lo uno ni lo otro: la única violencia fue la de varones organizados para tirarnos piedras, que atacaron a las mujeres que quedaban el día lunes al grito de “váyanse de acá”. El único calor intenso fue el que nos hace sentir estar juntas y luchar contra el machismo.

Lo demás no fue sorpresa. Nos hemos demostrado, en los últimos años, la inmensa capacidad organizativa y política del movimiento de mujeres. Por eso ya no nos sorprende que el ENM cada vez congregue a más mujeres, lesbianas, trans y travestis. El alcance político y la profundidad ideológica de los encuentros dio un paso más, como todos los años: entre las reivindicaciones principales estuvieron la aparición con vida de Maira Benítez, la joven chaqueña desaparecida hace unos 10 meses, la legalización del aborto y el fin de los femicidios; pero también teníamos algo que decir de cara a la coyuntura actual: en una conferencia de prensa exigimos la libertad de Milagro Sala un día después de su traslado al penal de Alto Comedero, denunciamos el cierre y vaciamiento de las políticas de salud en todo el país y exigimos el cumplimiento inmediato de la Educación Sexual Integral y del protocolo para la Interrupción Voluntaria del Embarazo, que debería aplicarse en todo el territorio nacional. Denunciamos, asimismo, que las políticas de transferencia de recursos de los trabajadores y trabajadoras hacia el capital concentrado, mediante devaluación, quita de retenciones, paritarias a la baja y tarifazo de los últimos dos años afecta especialmente a las mujeres. Somos las principales perjudicadas de las políticas que despliega Cambiemos para enriquecer a los sectores exportadores y financieros.

Dos postales muestran el alcance incalculable del Encuentro. La primera fue una asamblea nacional por la educación sexual integral: las mujeres sabemos que toda educación es educación sexual. En ese sentido, la aplicación de la ESI signficaría un paso gigantesco en la batalla cultural contra el machismo, la misoginia y la violencia. Al grito de “Sin ESI no hay Ni Una Menos”, se llevó a cabo la primera asamblea nacional del Frente por la ESI, que congrega a organizaciones de todo el país y ha logrado sostener en el tiempo un trabajo importantísimo de elaboración de estrategias y alianzas para que la ESI se cumpla. El ENM fue, una vez más, la posibilidad de alimentar y fortalecer esa lucha. La segunda postal nos muestra que el Encuentro no tiene fronteras: las Mujeres de la Abya Yala organizaron el primer juicio público ético y feminista a la Justicia patriarcal. Fueron a decir que la justicia patriarcal no es justicia y expusieron sus casos de falta de justicia y violencia institucional mujeres bolivianas, hondureñas, brasileñas y argentinas. Todos los testimonios dejaban en claro que el pacto de silencio y complicidad entre los poderes judiciales, la policía y el resto de los centros de poder patriarcal es tan fuerte que cientos de mujeres siguen muriendo sin que haya justicia. La verdadera justicia será comunitaria y feminista, concluyeron.

En el encuentro ocurren miles de pequeñas victorias. La lucha feminista se llena de fuerza. Los cuerpos se llenan de poder, pero son todas las luchas del pueblo las que se fortalecen, porque a todas ellas vuelven las mujeres cada vez más poderosas.

De Regreso a Oktubre, desde Oktubre

Eva Mieri

La Cámpora

Año electoral, mes electoral, derechos por adquirir o por perder… Con todos estos condimentos emprendimos un nuevo viaje al ENM.

Camino a Chaco una noticia nos llenó de bronca, de impotencia: Milagro Sala era arrastrada en medio de la noche, descalza, en pijamas y en un auto sin patente nuevamente hacia la cárcel. No fue casualidad que este atropello haya tenido lugar un par de horas antes del inicio del ENM, como así también del día de la madre.

Fue claramente una muestra de disciplinamiento hacia las miles y miles de mujeres, que como Milagro, estamos organizadas y buscamos la transformación social desde la política. Allí, sentimos que el ENM tuvo una ausencia de sororidad no queriendo mencionar en el acto de apertura el avasallamiento de derechos, con claros signos de odio y violencia que sufrió nuestra compañera. Ante este hecho, afortunadamente y en tiempo récord, cientos de mujeres de diferentes espacios y organizaciones políticas, sociales y culturales decidimos llevar a cabo una conferencia de prensa, y reclamar por el secuestro a Milagro Sala por parte del Gobierno de Morales y exigir su inmediata libertad.

En ambos días de talleres se debatieron distintas temáticas, pero en todos hubo un punto y enemigo en común: Las políticas de ajuste neoliberales y patriarcales del Gobierno de Mauricio Macri, donde tristemente las mujeres somos las más perjudicadas.

El domingo por la tarde, con la compañía de un radiante sol chaqueño, recorrimos las más de 70 cuadras en una emocionante movilización. Cabe destacar que este año hubo una amplia participación de mujeres jóvenes, muy jóvenes, sumamente formadas, inquietas, con el perfume del feminismo a flor de piel.

Las calles de Resistencia se vieron desbordadas por miles de mujeres, donde no faltó el mate ni el tereré, clásica costumbre norteña, mucho menos torsos hermosamente desnudos decorados con frases y colores, clásica costumbre del ENM.

Finalmente, una vez más el cierre del ENM en su característico “aplausometro” dejó un sabor amargo entre las presentes. La próxima sede será Chubut, anunció la Comisión organizadora, aunque muchas de las presentes (por segundo año consecutivo) hacían oír el pedido de Bs.As.

Volvimos empoderadas, sonrientes, hermanadas, con los puños en alto deseando al final hacer la revolución, con las esperanzas renovadas de que una Patria con igualdad de géneros es posible, y con la seguridad de que al patriarcado (más temprano que tarde) lo vamos a hacer caer.

Fuente-Revista Bordes de la Universidad Nacional de José C. Paz