Ricardo Finger, científico chileno: “Asignar recursos para la ciencia es siempre una inversión”

Ricardo Finger desde temprana edad tuvo fijación por la ciencia y la tecnología, cuestión que lo llevó a estudiar Física y un doctorado en Ingeniería Eléctrica. Cuando se enteró que ALMA se instalaba en Chile su perspectiva cambió; renunció a su trabajo para tomar un cargo en el observatorio y luego de eso no hubo vuelta atrás: se transformó en un experto en receptores usados en astronomía. ALMA le dio un vuelco a su vida y desde entonces ve la instalación de más observatorios con optimismo para que cada vez más personas se interesen en la astronomía.

El currículum de Ricardo es extenso. Ha trabajado en EE.UU, Suecia, Reino Unido y Chile, en el montaje, integración y verificación de receptores criogénicos de altas frecuencias. Actualmente es Profesor Asistente en el Departamento de Astronomía de la Universidad de Chile y en el campo de la divulgación científica es uno de los fundadores del proyecto “Sonidos de ALMA”, que presentará en la próxima versión del Festival de Innovación Social junto a Yara Jaffe, en una instancia titulada “De Paseo por el Universo: Más Allá de lo Evidente”.

Aprovechando la ocasión, conversamos con Ricardo Finger sobre su visión de la astronomía y el desarrollo científico en el país.

FayerWayer: Recientemente la Fundación chilena Foro Innovacion entregó el premio Avonni al Sonidos de ALMA ¿Cómo nace esta idea y cómo fue el proceso de producción?

Ricardo Finger: Estuve trabajando en ALMA, antes de la Universidad de Chile, así que conocía el proyecto y el telescopio. Uno de esos amigos me contactó y me planteo la inquietud. Justamente, se iba a realizar el Festival Sónar en Chile. En ese contexto empezamos a desarrollar más la idea. Pensamos en cómo escribir un algoritmo que convirtiera las observaciones de ALMA en sonidos de una manera rigurosa; no queríamos algo interpretativo, sino un banco de sonidos fiel de lo que fuesen las observaciones para dejarle el proceso artístico a los músicos.

En el sitio web Sonidos de ALMA hay un banco de sonidos puros, que son una cosa súper rara, porque no suenan como música, no tienen lógica por sí misma. Y por otra parte, están las producciones artísticas musicales. Nosotros quedamos muy contentos con ambas cosas; los artistas lo convirtieron a música de una manera genial. Eso fue lo innovador, mezclamos científicos y artistas en un proyecto conjunto.

FW: No siempre se entiende la ciencia desde una perspectiva tan amplia ¿Por qué es importante tener una visión holística de la ciencia que también involucre veredas como el arte?

RF: Nos pareció que podíamos contribuir a la divulgación científica. La forma como se divulga la ciencia siempre es parecida. Siempre son los libros o documentales; no hay mucha innovación. Los museos han hecho hartos aportes, eso sí, pero nos dimos cuenta que no había un trabajo mancomunado entre el arte y la ciencia. Los científicos nos sentimos con la responsabilidad de divulgar lo que hacemos. Es la sociedad la que sostiene el desarrollo científico, por lo menos en la astronomía, así que pensamos que esto podía ser un aporte. Qué mejor que entregar a los músicos las observaciones en un formato que ellos pudieran aprovechar.

FW: ¿Crees que hace falta difusión científica en el país para acercar estos temas al público?

RF: Las astronomía es probablemente donde más se hace ciencia en chile, porque la mayoría de los telescopios del mundo están acá. Además, tenemos buenos departamentos de astronomía en universidades. Si bien hay cobertura y esfuerzos de hacer divulgación científica, siempre se puede hacer más. La prensa escrita ha hecho buenos esfuerzos en potenciar la divulgación. Sin embargo, la televisión está mucho más normada por los programas que tienen rating alto, y falta educar a la sociedad sobre el hecho que la ciencia puede ser alto entretenido. Uno no hace esto simplemente por una prueba o por ser más culto en el sentido puro, sino porque aprender es bello. Me gustaría que se fuese en esa dirección.

FW: Has desarrollado receptores de onda milimétrica y procesadores digitales de señales para Radio-Astronomía. ¿Cómo ves el panorama de la producción tecnológica local en esta área? ¿Crees que se está avanzando?

RF: Hay producción tecnológica. En la Universidad de Chile tenemos un laboratorio de instrumentación astronómica, cuyo principal objetivo es construir receptores para radiotelescopios y dispositivos para analizar las señales del cielo. No somos los únicos, la Universidad de Concepción y la Universidad Católica también están haciendo muchos aportes en instrumentación. Esto está partiendo, eso sí. Hay mucho espacio para crecer y esperamos que haya mucho más, pero no estamos en cero. Se han hecho contribuciones y se ha formado capital humano importante. Creo que esto debería seguir fomentándose porque es algo que también se puede convertir en innovaciones para otras áreas; se puede convertir en mayor productividad y valor agregado. Nos hemos enfocado mucho en los recursos naturales, pero creo que estamos todos de acuerdo en que debiésemos avanzar hacia una economía del conocimiento. Una forma clara para esto, es la astronomía y la tecnología, porque requiere manejar un montón de habilidades que se pueden usar en beneficio del país.

FW: ¿Ves algún impedimento para seguir avanzando?

RF: El principal impedimento, como siempre, es el financiamiento. Desgraciadamente, Chile tiene uno de los porcentajes más bajos en investigación del mundo. Incluso, comparándonos con nuestros países de América Latina, estamos al debe. Chile dedica 0,35 del PIB en investigación científica, cuando el promedio de la OCDE es cercano al 4%. Hay mucha diferencia. Todos nuestros vecinos invierten más que nosotros; Colombia tiene un 0,5, Argentina un 0,6 y Brasil un 1,1. Es difícil entendemos cómo un país que se declara en vías de desarrollo invierte un porcentaje tan bajo. Por supuesto que hay otras razones en el ecosistema que se podrían mejorar para dar más oportunidades, pero en este momento, lo que tiene retrasado el desarrollo es la falta de financiamiento. Estamos muy al debe en esto.

FW: ¿Es una invitación a que las próximas administraciones se hagan cargo de esta realidad?

RF: El presupuesto de la nación es tema de voluntad política. Ciertamente hay otras necesidades que también son importantes de atender, pero se debería entender que los recursos para la ciencia son siempre una inversión. Hay otras cosas que son puro gasto; si uno se compra un auto es puro gasto, pero todos sabemos que la educación es una inversión social, porque va en beneficio de la sociedad misma. La ciencia también se traduce en plata que va a volver. Cada peso que invertimos en ciencia, en los próximos años se va a multiplicar. Si la expectativa de vida se ha casi duplicado en el último siglo, ha sido por el avance de la ciencia.

Fayer Wayer