Uruguay: nueva planta de celulosa tendrá un mínimo de 75% de trabajadores del país

Acuerdo con UPM: 75% de los trabajadores de la planta serán uruguayos

El contrato firmado el martes con UPM “establece que habrá un mínimo de 75% de trabajadores uruguayos en la obra de la proyectada segunda planta de esa empresa finlandesa en el país”, dijo Ernesto Murro. Agregó que el Gobierno planteó que fuera ubicada en el centro del territorio para potenciar su desarrollo e informó que se creará un centro de alta tecnología del sector forestal-maderero de investigación y desarrollo.

“El gobierno planteó cambiar la zona de influencia que hoy está radicada entre Fray Bentos y Conchillas (departamento de Colonia) hacia el centro del país, porque tiene menores indicadores en cuanto a formalización y empleo”, dijo Murro, al participar, ayer en la Facultad de Ciencias, de un espacio de intercambio entre sus estudiantes y egresados con empresas nacionales de ciencia y tecnología en la actividad denominada “100pleate +”.

El ministro de Trabajo y Seguridad Social añadió que “la instalación en esa zona ayudará a mejorar el equilibrio y las diferencias que aún existen en el desarrollo territorial en el país”. Subrayó que “se apuesta a la descentralización donde más se necesita”. También indicó que “se estiman en 600 las nuevas empresas y 8.000 los puestos de trabajo” a crear con esa inversión, cuya primera fase de negociación se firmó el martes 7.

Destacó, además, que “se ratifica la vigencia de la actual Ley de Zonas Francas, que establece que habrá 75 % de trabajadores uruguayos y hasta 25 % de extranjeros, medido a lo largo de toda la obra”. Murro informó que la medición de este aspecto se realizará diariamente en el propio molinete de ingreso a la planta de los trabajadores a la planta, con un seguimiento y asesoramiento del MTSS y de la dirección de Zonas Francas del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).

“Todo lo que tiene que ver con las relaciones laborales, la salud laboral, la formación y la negociación funcionará en ámbitos tripartitos, y el Gobierno se compromete a que lo que surja de ellos será consagrado en leyes, decretos o convenios colectivos correspondientes”, puntualizó. Anunció que se planifica la instalación de una oficina del ministerio a su cargo en la propia planta, incluyendo aspectos de inspección.

“Uruguay avanzó mucho a partir de las experiencias de las dos primeras plantas de celulosa y eso permite que en los próximos meses, mientras se concreta la construcción, se pueda preparar mejor a los trabajadores para atender las necesidades de personal”, abundó.

Educación terciaria

Murro valoró positivamente que “el acuerdo firmado cree un centro de alta tecnología del sector forestal-maderero de investigación y desarrollo”. Agregó que eso “es parte del proceso de descentralización de estudios terciarios en el país” y recordó el tiempo en que los jóvenes del interior del país, si les era posible económicamente, debían trasladarse a Montevideo para estudiar.

Enfatizó que “actualmente existen cerca de 15 centros de educación terciaria fuera de la capital uruguaya”. Enumeró, al respecto, la creación de la Universidad Tecnológica, las unidades descentralizadas de la Universidadde la República y los centros terciarios de la antiguamente desprestigiada Universidad del Trabajo del Uruguay (UTU)”. “Estos son cambios muy importantes que están sucediendo en Uruguay y este es el camino por el que queremos avanzar”, sentenció.

Durante la firma del acuerdo, el vicepresidente de Desarrollo de Negocios de UPM, Jaakko Sarantola, destacó en su presentación la fuerte estabilidad política y social de Uruguay, su tradición democrática y transparencia de las políticas gubernamentales, y marco legal para la promoción forestal, entre otros aspectos.

Descentralización

Murro señaló que principalmente la zona centro y noreste del país debe ser la más beneficiada con los resultados que va a generar la planta, en cuanto a generación de empleo, capacitación, etc. Se estima la creación de unas 600 nuevas empresas y más 8000 nuevos puestos de trabajo, que implicarán unos 200 millones de dólares anuales en salarios. “Creo que este es un dato relevante; apostar a la descentralización del Uruguay en las zonas más necesitadas”, dijo el ministro.

La República