El exvicepresidente Vargas Lleras y el exalcalde Petro inscriben sus candidaturas presidenciales

Las dos visiones de país que reflejan las firmas de Vargas Lleras y Gustavo Petro

Es una tesis ampliamente aceptada que en las presidenciales de 2018 Colombia tomará un giro más hacia la izquierda o volverá hacia el espectro de la centro-derecha. Eso queda en evidencia en la dura polarización que se vive por cuenta de estas dos corrientes ideológicas actualmente predominantes. Y este lunes, en la Registraduría, dos de sus principales exponentes oficializaron su aspiración presidencial.

Se trata del exvicepresidente Germán Vargas Lleras y el exalcalde de Bogotá Gustavo Petro, duros contradictores políticos y claros representantes de las dos tendencias que marcan la carrera por el poder y que quieren quedarse con el asiento presidencial en la Casa de Nariño. Claro que no son los únicos.

Con su arribo oficial a la contienda por la Presidencia, ambos, a través de firmas, y esquivando el apoyo público de los partidos políticos en los que han militado durante otros comicios, el debate electoral puede potenciarse aunque no necesariamente subir de nivel.

Vargas Lleras lleva seis propuestas concretas para diferentes sectores evadiendo la discusión con nombre propio con otros candidatos, mientras Petro ha hecho lo propio aunque más combativo y buscando confrontación con otros aspirantes.

Las dos tendencias que representan han implementado narrativas similares, pero desde orillas ideológicas diferentes. Mientras el exvicepresidente de Juan Manuel Santos acude a la tesis de que por cuenta de la forma en que se implemente el proceso de paz con las Farc, Colombia puede terminar en una situación igual o peor a la que atraviesa Venezuela, el exdirigente del Polo Democrático insiste en que el riesgo latente es que la resistencia al posconflicto desate una nueva guerra en el país.

Ambos discursos son también explotados por otros candidatos y, por supuesto, van acompañados de sus propuestas programáticas, pero coinciden, además, en el hecho de que al potenciarlas quieren quedarse con los votos de quienes son sus directos rivales o, en su defecto, eventuales aliados en caso de que cada sector busque hacer coaliciones para primera (mayo) o segunda vuelta (junio). Serían alianzas evidentemente de izquierda y de derecha en las que, por ejemplo, el sector empresarial tiene mucho interés de analizar.

Vargas y Petro también son conscientes de que el primer pulso podía ser la entrega de las firmas que los respaldan. Mientras el primero tenía previsto desde hace unos días radicar las suyas este 11 de diciembre, el segundo -según confirmó extraoficialmente la Registraduría- sorprendió con la decisión de llevar las suyas el mismo día y casi a la misma hora.

El exvicepresidente, líder natural de Cambio Radical, arribó con 5,8 millones de firmas transportadas en dos camiones y comenzó su evento a las 11 de la mañana. Como el organismo electoral va a revisar cada una de las rúbricas presentadas, Vargas ya se convierte de por sí en el candidato presidencial que se inscribe con mayor número de apoyos ciudadanos en la historia política reciente. Ahora el reto será traducirlas en votos, que de acuerdo con las últimas mediciones no es una tarea sencilla, pero si lo llegara a conseguir nadie le quitaría uno de los dos lugares de la segunda vuelta.

Su apuesta, en términos electorales, es quitarles protagonismo a los otros aspirantes de la derecha y que se unieron para promover hace un año el No en el plebiscito por la paz. Se trata de Iván Duque, del uribista Centro Democrático, y de los aspirantes por firmas -de extracción conservadora- Alejandro Ordóñez y Marta Lucia Ramírez. Todos ellos, por lo menos para segunda vuelta, seguramente estarán aliados.

Y Petro, con una lista al Congreso que confeccionó junto a Clara López, quiere buscar el espectro de centro izquierda, en especial convocando a los que promovieron el ‘Sí’ en el plebiscito por la paz y los sectores que, lejos de las Farc, consideran que es posible la izquierda unida, que emule a nivel nacional los modelos de elección que le dieron al Polo Democrático dos alcaldías de Bogotá seguidas y una más a los Progresistas.

El exalcalde de Bogotá entregó 846.000 firmas, y fiel a sus preceptos electorales, volvió a hablar de posibles intentos de frenar su aspiración, esta vez por un problema que aseguró tener con la cuenta bancaria que abrió para financiar la recolección de los apoyos. Eso sí, al igual que Vargas, contó con su séquito de respaldo. Sus coqueteos son con el liberal Humberto de la Calle y el ‘verde‘ Sergio Fajardo.

Como ambos bandos casi se cruzan, la Registraduría decidió abrir dos puertas distintas para que cada uno entrara por separado y así evitar los roces. Eso sí, a través de arengas en toda la entrada del organismo electoral midieron parte de fuerzas; fue un pequeño escenario de la polarización nacional que vive el mundo político.

Otro aspecto que los caracteriza es que ambos tienen posturas evidentemente distantes del proceso de paz con las Farc, a pesar de que apoyaron a Santos en su reelección (precisamente para darle continuidad a las negociaciones de La Habana), pero los dos han optado por dar un paso adelante con el tema y reducir sus menciones al máximo para buscar posicionar otros aspectos que les representen mayores réditos en las urnas.

Esta, tal vez, era la entrega de firmas que más se esperaba en el país político, pues tanto Vargas como Petro representan tendencias opuestas pero con muchas opciones de quedarse con el poder en la Casa de Nariño en 2018 y, por eso mismo, los esperan en el debate electoral de lleno para que midan fuerzas en las discusiones. Claro que los dos también aspiran a recibir nuevos apoyos antes de la primera vuelta presidencial.

Lo que ahora está por verse es cuál paquete de firmas tendrá más fuerza en las urnas, si los 5,8 millones de Vargas o los 850.000 de Petro. Dos visiones de país diametralmente opuestas, que pueden jalonar hacia sus orillas una buena parte del electorado nacional.

Semana


Uribe presenta oficialmente a Duque como su candidato a la Presidencia

Desde Rionegro, Antioquia, y en cabeza del expresidente y actual senador Álvaro Uribe Vélez, el Centro Democrático presentó de manera oficial a su candidato para la Presidencia, Iván Duque, quien resultó ganador de las encuestas con las que el partido definió el nombre que representará las banderas e ideas de esta colectividad.

Destacó que la elección de candidato solo representa que se terminó una etapa, pero que arranca otra, luego de recorrer “casi toda la geografía”, realizando 35 foros y las denominadas maratones por Colombia. “El proceso ha mostrado a un partido vigoroso, vital, con doctrina, con capacidad de discusión pública”.

El expresidente Uribe también aprovechó para agradecer a cada uno de los cinco precandidatos que estuvieron en la carrera para ser la punta de lanza del Centro Democrático hacia la Presidencia. Además, resaltó que “los necesitamos a todos en la vanguardia, aquí no están en juego unas elecciones sino un largo período por delante, con amenazas y seguramente con dificultades. Necesitamos a los doctores Luis Alfredo Ramos y Óscar Iván Zuluaga”, manifestó Uribe.

El máximo líder de este partido destacó que este fue un proceso “democrático, inédito, sin interferencias”, por medio del cual se le entrega la bandera a Iván Duque, “quien en sus 41 años se convierte en el representante del sueño de millones de jóvenes de la Patria”.

En su discurso, Uribe manifestó que “la presencia de venezolanos en las ciudades y parajes de Colombia es la mejor notificación de lo que ha ocurrido en la hermana nación y la más clara advertencia de lo que puede suceder aquí. Los tiranos o sus representantes, algunos sin darse cuenta, se hacen elegir en nombre de la libertad o de la lucha contra la corrupción y terminan haciendo lo contrario”.

Ahora, como ya se ha dicho, se entrará en un nuevo pulso para terminar de ajustar las fuerzas y definir cuál será el rol de cada uno en la coalición, integrada por Marta Lucía Ramírez y Alejandro Ordóñez, pero Uribe también mencionó a las “víctimas del terrorismo, los católicos, los cristianos, los independientes, las bases de otros partidos sobre identificaciones fundamentales”, con las que también, según él, se deberá fortalecer la coalición para alcanzar la Presidencia en 2018.

Para finalizar, el expresidente destacó que Duque hará un gobierno moderno y que la justicia será fundamental para derrotar la impunidad, haciendo clara alusión y a las constantes críticas del uribismo al Acuerdo de Paz.

“Aquí, en Rionegro, reiniciamos la marcha, con renovadas energías, las de los jóvenes”, concluyó Uribe.

El Colombiano


Arranca el pulso por el Senado

Los que diga Uribe

Por llevar detrás la sombra del enorme caudal electoral que aún arrastra el expresidente Álvaro Uribe, la lista del Centro Democrático al Senado fue una de las que mayor interés despertaron entre la opinión pública. Al final, el exmandatario sorprendió al decidirse por una lista abierta y no cerrada, como ocurrió en 2014 y que le valió la elección de 20 senadores. Esta vez, cada quien tendrá que competir por sus votos. En el renglón uno estará, por supuesto, Uribe. Lo siguen las hoy senadoras María del Rosario Guerra y Paloma Valencia. Y buscarán repetir, entre otros, José Obdulio Gaviria, Alfredo Rangel, Jaime Amín, Everth Bustamante y Fernando Nicolás Araújo. Aparecen también figuras jóvenes, como el periodista araucano Miguel Matus, quien trabajó en RCN Televisión y Caracol Radio, y Ruby Chagüi, actual jefa de prensa de Uribe. La senadora Thania Vega no regresa para ceder su curul a su esposo, el coronel Alfonso Plazas Vega. Y declinaron la invitación Carlos Holmes Trujillo y Rafael Nieto Loaiza.

Rojos, divididos

La lista al Senado inscrita por el Partido Liberal llegó en medio de la polémica por cuenta de la evidente división en el interior de la colectividad a raíz de las decisiones de su director, el expresidente César Gaviria. Se pensaba que el senador Horacio Serpa la encabezaría, pero este declinó, precisamente por discrepancias con el exmandatario. En su lugar estará el actual representante Mauricio Gómez Amín. De la Cámara hay varios que buscan dar el salto, como Fabio Amín, Miguel Ángel Pinto y Julián Bedoya. Horacio José Serpa, concejal e hijo del senador Serpa, tendrá el número 100.

Sin sorpresas

La lista al Senado del Partido Conservador fue inscrita sin mayores sorpresas. La encabeza el exrepresentante a la Cámara Miguel Gómez Martínez, sobrino del inmolado Álvaro Gómez Hurtado y muy cercano al uribismo. Le sigue el representante David Barguil, una figura fresca y con reconocimiento en la Cámara baja. El tercero en la lista es Efraín Cepeda, actual presidente del Congreso y fiel santista. El veterano Roberto Gerlein buscará repetir curul en el quinto renglón y Hernán Andrade, actual presidente de la colectividad, decidió no postularse.

¿Sí hay cambio?

Cambio Radical ha sido criticado por haber dado avales en el pasado a personas cuestionadas que terminaron siendo procesadas por la justicia. Su cabeza de lista al Senado debería haber sido Carlos Fernando Galán, pero éste declinó al no compartir los criterios usados para definir los candidatos, aunque dicen que buscará la Alcaldía de Bogotá. En su reemplazo estará el hoy presidente de la Cámara, Rodrigo Lara. La gran novedad es la líder cristiana Claudia Rodríguez, de la Misión Carismática Internacional, en segundo renglón, y aparece Richard Aguilar, hijo de Hugo Aguilar, exgobernador de Santander, condenado por parapolítica, quien aspira a heredar la curul de su hermano Mauricio.

Vuelve Mockus

La Alianza Verde decidió poner como cabeza de lista al profesor y exalcalde de Bogotá Antanas Mockus. Una lista compuesta por cerca de 80 aspirantes, entre quienes se contarán el exministro Jorge Londoño, el concejal Antonio Sanguino e Iván Marulanda. La representante Angélica Lozano, con el número 10 en el tarjetón, saltará a la Cámara alta, en reemplazo de su pareja y actual senadora, Claudia López, quien, tras renunciar a su aspiración presidencial, se dedicará a hacerle campaña a Fajardo. La lista en Bogotá la lidera el actual representante Inti Asprilla, hijo de Guillermo Asprilla, fallecido secretario de Gobierno de Gustavo Petro.

Heredando votos

La lista al Senado que inscribió el Partido de la U no sólo sorprende por su escasez en cuanto a renovación política sino porque, además, no castigó la mancha que pende sobre dos de sus miembros, detenidos por delitos de corrupción. De un lado, John Moisés Besaile Fayad, en el puesto 8, buscará llegar al Congreso heredando los votos de su hermano, Musa Besaile. Y en el renglón 12 está Eduardo José Tous de la Ossala, ficha de Bernardo “Ñoño” Elías, también preso, mientras su hermano, Julio Elías Vidal, buscará cupo en la Cámara. Lo demás era previsible: Roy Barreras encabezará la lista, seguido de José David Name, Maritza Martínez, Andrés García Zuccardi y Germán Darío Hoyos.

Una apuesta por las mujeres

El primer renglón al Senado será la actual representante a la Cámara por los colombianos en el exterior, la tolimense Ana Paola Agudelo. También aparecen en la lista Carlos Eduardo Guevara, exconcejal y hoy representante; Aydee Lizarazo, exconcejal de Armenia; Manuel Virgüez, exsenador; Jacqueline Toloza, barranquillera y líder social en Antioquia; Heyder Orlando Gómez, palmirense y líder comunitario, y Lilibeth Roca, líder de origen indígena de La Guajira.

Un partido controversial

Opción Ciudadana seguirá dando de qué hablar. Fernando Gómez, hijo del condenado exgobernador de La Guajira “Kiko” Gómez, buscará en esta colectividad una curul en el Senado. La lista la encabeza el actual senador Antonio Correa y buscan repetir Doris Vega, esposa de Luis Alberto Gil, condenado por parapolítica, y Julio Miguel Guerra Soto. El vallecaucano William Rodríguez, de quien se dice es heredero de otro parapolítico, Juan Carlos Martínez, y Rummenigge Monsalve, son otros aspirantes.

Polo a tierra

Declinada su aspiración presidencial, Jorge Robledo, el senador más votado del país en 2014 (más de 191 mil apoyos), será la cabeza de lista del Polo Democrático, el partido de izquierda más sólido en la historia reciente de Colombia. En el segundo y tercer renglón estarán, respectivamente, los actuales senadores Alexánder López e Iván Cepeda. También buscarán repetir curul Senén Niño y Alberto Castilla. En la lista aparecen líderes regionales, como el santandereano Leonidas Gómez; y sindicales, como Luis Alejandro Pedraza, presidente de la CUT; el representante estudiantil Víctor Correa, y Parmenio Cuéllar, exministro de Justicia y exgobernador de Nariño. El Polo apuesta por aumentar o mantener su representación.

De la decencia

La lista que en coalición presentaron el exalcalde de Bogotá Gustavo Petro, la exministra Clara López y el exalcalde de Santa Marta Carlos Caicedo, los tres actuales precandidatos presidenciales, la encabeza el escritor, periodista y guionista Gustavo Bolívar. Movimientos como la ASI, el Mais y la UP se sumaron a esta alianza. En la búsqueda de curules en el Senado también estarán la dirigente de la Unión Patriótica Aída Avella, el líder sindical Tarcisio Mora, el líder de las dignidades campesinas César Pachón, el exdiputado Rafael Ballén, la exsecretaria de Gobierno de Bogotá Gloria Flórez, entre otros. La lista para la Cámara de Representantes por la capital la lidera María José Pizarro, hija de Carlos Pizarro, asesinado líder del M-19.

El partido FARC

Luciano Marín Arango, a quien el país conoce como “Iván Márquez”, será la cabeza de lista al Senado de la ahora llamada Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, en su estreno como movimiento político legal. Aparecen en ella Jorge Torres Victoria (“Pablo Catatumbo”), Criselda Lobo (“Sandra Ramírez”, excompañera de “Manuel Marulanda”), Victoria Sandino, Julián Gallo Cubillos (“Carlos Antonio Losada”) y Jesús Emilio Carvajalino (“Andrés París”), “Benkos Biojó” y “Fabián Ramírez”, todos excombatientes. Además fueron incluidos líderes de Voces de Paz, como Jairo Estrada y Francisco Toloza, y el cineasta colombiano Lisandro Duque. La apuesta de la FARC es con lista cerrada (voto no preferente).

La unión de los cristianos

Colombia Justa-Libres, el movimiento que reúne a la mayoría de iglesias cristianas del país, buscará tener una fuerte representación en el Congreso 2018. Su lista al Senado la encabeza John Milton Rodríguez, pastor de la iglesia Misión Paz a las Naciones de Cali. Figuran también los exsenadores José María Villanueva y Édgar Espíndola; Eduardo Pacheco, excongresista y quien formó parte del Partido Liberal; Sandra Liliana Palacios, Ronald Guzmán, Pedro Manuel Saumeth, Édgar Enrique Palacio y Jorge Antonio Trujillo, entre otros.

El Espectador