Perú: PPK, cómplice del fujimorato – Por Sigrid Bazán

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Sabíamos que PPK era un lobbysta de larga data. Su trabajo ha sido siempre tener el mejor discurso que permita cerrar la mayor cantidad de negocios. Quizás su negocio con el fujimorismo termine siendo el menos rentable y el que termine de consagrar su nombre en la historia de los cobardes y los traidores.

Veamos cómo se desencadenaron los hechos. Primero, en medio del proceso por la vacancia, debo reafirmar que el presidente debía quedarse. No me considero engañada, solo vi al país entre la espada y la pared.

El fujimorismo intentaba hacerse del Tribunal Constitucional, el Consejo Nacional de la Magistratura y hasta de la fiscalía, denunciando constantemente al Fiscal de la Nación. Tener la mayoría en el Congreso y controlar instituciones que forman parte de nuestro sistema de justicia era ya demasiado… pero ¿también la presidencia? Eso era algo que había que evitar a toda costa.

¿Se imaginan a Keiko Fujimori libre de polvo y paja, al lado de sus compadres gobernándolo todo? Había que evitar que un grupo político termine de copar todos los poderes del Estado. No era un tema de si Kuczynski era 100% probo y confiable.

Ahora, el presidente ha terminado por revelar que toda esta pugna fue prácticamente en vano. Se ha quitado la careta y no solo ha indultado al presidente en unos míseros 13 días sino que nos ha insultado a todos con un discurso mal grabado el día lunes que parecía escrito por un fujimorista a ultranza.

Digo esto para quienes no lo escucharon porque, entre otras cosas, PPK dijo que los jóvenes somos unos resentidos y que debemos dejar de lado nuestro odio. Básicamente lo mismo que escriben los trolls de las redes sociales pero versión discurso presidencial. Ninguna mención a las víctimas de los crímenes cometidos por el gobierno de Fujimori. Cero.

Es cierto que existen muchos mecanismos para traerse abajo el indulto, en parte porque no se puede indultar a alguien que cometió delitos de lesa humanidad. Y no se deje engañar por lo que escucha en algunas emisoras, Alberto Fujimori sí cometió delitos que son considerados de lesa humanidad por la Corte Interamericana de Derechos Humanos. De hecho, esta instancia emitió una sentencia y puede pedir que el indulto se retire en aras de cumplirla.

Sin embargo, es verdad que queda en manos del Presidente escuchar o no a la Corte. Si no se le escucha estaríamos, internacionalmente hablando, en una situación como la de Venezuela, aquel país que PPK ha criticado tanto por sus faltas democráticas y violaciones a los derechos humanos. De hecho, el indulto en sí ya es un incumplimiento a la sentencia de la Corte… ¿alguien dijo doble moral?

Muy aparte está el tema del derecho de gracia que le fue concedido a Fujimori. Casos como el de Pativilca quedarán en la impunidad y no se le podrá procesar al ex presidente por ninguna otra causal. La publicación de estos dos recursos (indulto y gracia) en el diario El Peruano omite en su redacción los delitos por los que Alberto Fujimori no terminará de cumplir condena y convierte a Pedro Pablo Kuczynski en un traidor más de la historia y cómplice del fujimorato.

(*) Licenciada en Ciencia Política. Presidenta FEPUC (2012).Columnista del diario La República. Conductora en Latina.pe
@sigridbazan

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