Se posterga el acuerdo Mercosur-Unión Europea: las negociaciones continuarán en 2018

Mauricio Macri pretendía anunciar las bases políticas del histórico acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) al cierre de la Cumbre de la Organización Mundial de Comercio que se hará este miércoles en el hotel Hilton de Buenos Aires, pero ciertas diferencias técnicas enterraron la aspiración institucional del presidente argentino. Las diferencias están vinculadas a las reglas de origen, a las compras gubernamentales y al acceso a los mercados. El sprint final se hará en Bruselas y la intención es anunciar la firma del tratado durante la primavera europea de 2018.

Al margen de la demora coyuntural en el anuncio del acuerdo político, representantes del Mercosur y de la Unión Europea revelaron a Infobae que la ronda de negociaciones sirvió para “acercar posiciones” y poner el tratado al alcance de la mano. Durante su última visita a Nueva York -principios de noviembre-, Macri exhibió su malestar con su colega francés Emmanuel Macron, por su reticencia en firmar el tratado entre la UE y el Mercosur. “Es tensa”, reveló el presidente cuando se le preguntó sobre su relación con Macron.

Ahora, apenas cuarenta días después, Macri reconoce en la intimidad que el acuerdo ya es una realidad multilateral con suficiente potencia para influir en el comercio global. Y además, desde una perspectiva geopolítica, la firma del tratado coloca en otro lugar a la Argentina y puede sacar a Europa de su melancolía institucional tras el Brexit y la crisis de Cataluña.

“Tanto en el Mercosur como en la Unión Europea se reconoce que estamos cerca de un acuerdo final”, aseguró a Infobae un miembro del gobierno que participó de las negociaciones con la delegación europea.

—¿Y dónde se trabó?

—El acuerdo es complejo. Lo importante es que el Mercosur ya llegó al 90 por ciento de cobertura de comercio y la Unión Europea al 92 por ciento, que era su compromiso.

—¿La Unión Europea aceptó incluir productos que eran claves para el Mercosur?

—Sí. Por eso, tenemos que poner foco en las reglas de origen, en las compras gubernamentales y algunos temas de acceso a los mercados.

—¿Todo pasó para 2018?

—Sí. Nos juntamos en enero con el objetivo de alcanzar el acuerdo político. Podría ser en Bruselas, pero no está definido aún.

Frente a la posibilidad de la postergación del anuncio político del acuerdo en Buenos Aires, se planteó como alternativa continuar las negociaciones en la cumbre del Mercosur en Brasilia, que se hará el próximo 21 de diciembre. Sin embargo, por los detalles técnicos de la negociación, se decidió pasar de año y emprender la ronda final bajo el clima lluvioso y frío de Europa.

”El acuerdo está más cerca que nunca. Hay consenso en la región y mucho interés en Europa.”

Desde una perspectiva política, y asumiendo que el tratado final constará de al menos 15 capítulos y un larguísimo proceso legislativo y burocrático en el Mercosur y la UE, Macri ratificó su voluntad de asumir un fuerte liderazgo regional. Brasil ingresa lentamente a una incierta campaña presidencial y Paraguay y Uruguay ya asumieron que el presidente argentino ha logrado establecer relaciones políticas con los principales líderes mundiales.

Macri tuvo fuertes chispazos con Tabaré Vázquez por la crisis de Venezuela, pero el presidente uruguayo jugó muy bien cuando Macri planteó hace tres días que había una coyuntura inédita para cerrar el tratado con la UE. “Decime adónde firmo”, le dijo Vázquez a Macri, cuando el presidente argentino exigió celeridad para no perder una oportunidad inédita en la historia del Mercosur.

El acuerdo está más cerca que nunca. Hay consenso en la región y mucho interés en Europa. Ante la agenda proteccionista de Donald Trump, el tratado entre el Mercosur y la UE puede ratificar la estrategia de la gobernanza multilateral y el rechazo explícito al slogan America First que se menea desde la Casa Blanca.

No es poco, en un mundo incierto y acechado por el terrorismo, el hambre y el cambio climático.

Infobae