Los desafíos ambientales de Centroamérica para el año 2018

Por Carolina Gamazo.

Cuatro expertos en temas ambientales plantearon algunas de las tareas pendientes para Guatemala, Honduras y Nicaragua para el 2018. Resaltaron, por ejemplo, la importancia de encontrar estrategias regionales que promuevan la creación de un corredor ecológico efectivo para el paso de especies de fauna. Además, precisaron la necesidad de encauzar las políticas gubernamentales para ayudar a las comunidades indígenas en la lucha por la defensa de su territorio, sobre todo considerando los asesinatos registrados en las áreas donde se trata de implementar proyectos energéticos o extractivistas. Este es un punto relevante, como lo evidenció el último informe de Global Witness, porque el 60 % de los líderes ambientales asesinados durante el 2016 eran de Latinoamérica —31 muertes registradas en Guatemala, Honduras y Nicaragua— y a esto hay que añadirle que la población más vulnerable fue la indígena, puesto que el 40 % de las víctimas eran de los pueblos originarios.

Centroamérica, además, sigue lidiando con la problemática de la llamada ‘narcodeforestación”, responsable de la pérdida de entre un 15 y 30 % de la cobertura boscosa en Guatemala, Honduras y Nicaragua, según un estudio científico publicado este año que analizó el período comprendido entre el 2001 y el 2014. Uno de los datos más alarmantes, es que del total de bosques deforestados por el narcotráfico, entre un 30 y 60 % ocurrieron dentro de áreas protegidas. Y el estudio menciona, además, que los empresarios de la droga tienden a invertir hoy en negocios libres de presión policial relacionados al cambio de uso de suelo agrícola, en plantaciones agroindustriales de palma africana, en tala ilegal y en ganadería extensiva, algunas veces dentro de áreas protegidas, como lo ha reportado Mongabay Latam a lo largo del año.

Los expertos entrevistados para este artículo se refirieron, principalmente, a las amenazas que ponen en peligro la vida de los defensores ambientales en Centroamérica y al reto de conservar los bosques y las áreas protegidas.

Seguridad para los pueblos indígenas

Bertha Zúñiga Cáceres, hija de la líder ambiental asesinada en Honduras Bertha Cáceres y miembro del Consejo Cívico de Organizaciones Sociales e Indígenas de Honduras (COPINH), resaltó que si bien en el último año se ha consolidado el mecanismo nacional de protección a defensores y defensoras de derechos humanos en su país, este es muy cuestionado. “Está muy desacreditado dentro de todas las instituciones de derechos humanos y todavía no se convierte en un paso realmente fuerte para sentir la protección a defensores y defensoras”, señaló Zúñiga y agregó que una de las tareas pendientes del gobierno es lograr que se respete el derecho de los pueblos indígenas a una consulta previa, libre e informada.

La joven líder hondureña resaltó que lo que se debe discutir es el tipo de desarrollo económico que quiere Honduras, “porque se piensa que solo vaciando y vendiendo el territorio se puede generar desarrollo económico. Cambiar esa lógica es un gran desafío, porque mientras sea el deseo de ganancia económica el que impulse el desarrollo, va a ir en detrimento de los derechos de los pueblos indígenas”.

 

Para María Beatriz Reyes, técnica de Protection International para Guatemala y Honduras, la consulta comunitaria también es un desafío. “Hay toda una resistencia de los pueblos a la reglamentación, por lo menos de la forma en que lo quiere implementar el gobierno, que solo quiere preguntar. No están promoviendo un diálogo, es más pongo el proyecto y después te pregunto. No quisiste, pero hagamos una negociación”, sostuvo.

Otro de los temas de fondo que están pendientes para Reyes es la problemática del uso del territorio. “El tema del acceso a la tierra, de quién es la tierra, el narcotráfico. A veces tienes claro quién te ataca, quién te amenaza, puedes decir: es la empresa, a través de lo jurídico, de lo legal; pero, cuando te enfrentas al narcotráfico, es mucho más complicado, es otro contexto. Hay que aprender cómo enfrentarlo, porque, a veces, es el mismo político, la misma empresa, la que usa este contexto para apoderarse de la tierra”.

Finalmente María Beatriz Reyes exhortó a la ciudadanía en general a involucrarse en la conservación de los recursos naturales. “Es un reto que la conciencia ambiental no solo se quede allá, en las comunidades, sino hacer una conciencia de defensa del territorio, de lo ambiental, que llegue al ámbito urbano. Aunque estés en la ciudad, ponte a pensar de dónde viene el agua. Falta esa sensibilidad. Las poblaciones indígenas, que ocupan esos territorios, están sensibilizadas, están luchando por su territorio y, ahí van, con sus costos políticos, económicos y emocionales. Pero hace falta enganchar esa otra parte, y cambiar el chip”.

El reto de conservar los bosques

Para mantener el bosque en pie, los expertos consultados por Mongabay Latam recomiendan que el gobierno trabaje el 2018 en buscar alternativas económicas dentro de estos ecosistemas que ayuden a asegurar su permanencia.

El técnico forestal nicaraguense Fredy Ramírez, fundador de la organización forestal Masangni, que es parte de la red nacional de reforestación, recomienda no ver los bosques solo como objetos de conservación, sino también como espacios donde se puede promover un manejo forestal sostenible y responsable. “Las áreas protegidas se deben proteger, pero los bosques se pueden utilizar con fines productivos, hay que revisar el marco legal. Un reto es reactivar la industria forestal. Para el manejo de bosques, es clave que haya un mercado, pero, para eso, la industria tiene que fortalecerse. Este proceso tiene que partir de un diálogo entre el sector privado y el Gobierno”, señaló.

El experto forestal también agregó que otro reto es convocar inversionistas interesados en participar en “los procesos de reforestación y en procesos industriales de uso de manejo forestal. También hay que involucrar a la ganadería y la agricultura, y articularlos en el manejo forestal, porque los ganaderos tienen árboles en sus potreros. Que los incentivos sean más accesibles”.

 

El director de de Bosques de World Resources Institute de México, Javier Warman, conoce muy bien Centroamérica y señaló algunos de los desafíos ambientales pendientes para proteger los bosques de esta región. “Un gran reto es dar valor al bosque, reconocerle al bosque todos sus valores, para que económicamente sea viable. Su aprovechamiento sustentable, su conservación, eso se logra dándole un valor a la biodiversidad, al carbono, la absorción de oxígeno ya tiene un valor a nivel internacional, encontrar la forma de dar valor a la biodiversidad, lograr que sea reconocida”.

Pero los especialistas también se refirieron a la necesidad de darle importancia al tema del pago por servicios ecosistémicos. José Román de Rainforest Alliance para Latinoamérica señaló que “no hay modelos exitosos de pagos por servicios ambientales. El reconocimiento podría ser por la reducción de emisiones de CO2, la biodiversidad es un pago, la bioprospección, las bases para medicinas, ese es otro pago, los derechos tradicionales, el turismo. Hay una cartera de oportunidades, pero no la estamos aprovechando. El desafío es crear las condiciones y los programas para aprovechar estas oportunidades y convertirlas en beneficios reales, ya sea para los productores, las comunidades o el gobierno administrador de las reservas naturales”.

Román concluyó mencionando la necesidad de que los países trabajen en políticas ambientales regionales. “Tenemos que crear programas regionales. Porque hay causas subyacentes. Usted puede ver políticas y acciones de estos países que tienen injerencia en otros países. Las concesiones forestales están sirviendo de un buen ejemplo para Honduras. En Honduras hay un modelo parecido, un tipo de cooperativas. Hay oportunidades de comercio regional, que podrían aprovecharlas, y eso para mí sería un desafío, armarlos e integrarlos”.

Mongabay