Los desafíos y retos de JOH – El Heraldo, Honduras

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

En una jornada histórica, el fin de semana asumió el reelecto presidente de Honduras Juan Orlando Hernández. La toma de posesión transcurrió bajo un clima de protesta por parte de un sector de la población, en medio de la crisis poselectoral aún no resuelta.

Lo que el país urge a corto plazo es un diálogo incluyente para estructurar la unidad como nación y el discurso presidencial de reconciliación fue una exhortación para dejar a un lado las diferencias y enfocarnos en los intereses comunes.

“No hay diferencia política que justifique la violencia, que justifique la destrucción de la propiedad (…). Todo buen hondureño quiere lo mejor para su nación y eso es lo que nos une”. Por eso “debemos de iniciar un proceso de sanación en la sociedad hondureña”, dijo el mandatario, comprometiéndose a un “diálogo abierto y sin barreras”. Sólo así podremos avanzar hacia “reformas sociales y económicas” en beneficio de toda la población, incluida la clase media “que ha estado olvidada”. Para ello, el gobernante invitó a construir un nuevo acuerdo social para realizar los cambios que necesita el país. La lucha contra la pobreza, la violencia, el narcotráfico y la corrupción, la generación de empleo y el aumento a la producción, mejorar la calidad educativa y la prevención en salud, la atención a los sectores vulnerables, a la niñez, la juventud y a la mujer, son parte de los retos y desafíos del nuevo gobierno. Pero si algo nos ha enseñado la actual crisis es que Honduras necesita también de cambios profundos en el sistema electoral, y hasta constitucionales, los que deben ser consensuados entre todos los sectores, buscando la gobernabilidad y el fortalecimiento de la democracia.

Si durante el anterior proceso eleccionario salieron a flote las debilidades sistémicas que no fuimos capaces de blindar en 2009, la coyuntura actual, con el inicio de la nueva administración y el llamado a un diálogo nacional, nos ofrece una oportunidad histórica para actuar con responsabilidad y compromiso con Honduras. Para fortalecer las instituciones, defender la independencia de poderes, acabar con los vicios vergonzosos de las clases gobernantes y sentar las bases de una nueva Honduras. El reto es de todos.

El Heraldo