Nicaragua: se registraron 313 incendios forestales y agrícolas en 2017 según datos oficiales

Cuando ocurre un incendio agrícola o forestal, por muy pequeño que este sea, genera un impacto directo en la naturaleza, señalan especialistas consultados. En el primer semestre de 2017, que es cuando se da la época seca, se registraron 313 incendios de ambos tipos, según datos del Puesto de Mando de los Bomberos Unificados de Nicaragua.

Abdel García, oficial de gestión de riesgo del Centro Humboldt, indica que estos afectaron aproximadamente 2,467 manzanas de tierra, impactando directamente en el hábitat de las especies pero también en los minerales que se encuentran en el suelo donde se da la quema.

“El incendio tiene la capacidad de desaparecer todos los elementos bióticos y abióticos del ecosistema donde ocurre, es decir, hay pérdida de biodiversidad total, todos los insectos en el suelo se mueren, toda la vida de los árboles y toda la vida que hay alrededor del ecosistema de alguna manera desaparece”, afirma García.

Pero las afectaciones al ecosistema no son los únicos impactos que generan un incendio forestal, también modifican el volumen de biomasa, alteran el ciclo hidrológico y el humo que produce afecta la salud de las poblaciones cercanas.

“Cuando pegas fuego estás acabando incluso con todos esos organismos que conforman la materia orgánica del suelo, la pérdida es prácticamente total en el área”, señala García.

De acuerdo con el teniente Olmo José Noguera, jefe de operaciones del Benemérito Cuerpo de Bomberos, cuando ocurre un incendio forestal se genera “un impacto directo hacia la naturaleza, hay un impacto al subsuelo y todo lo concerniente al ecosistema donde se desarrolla, entonces básicamente por muy pequeño que sea se cataloga como incendio forestal”.

Incendios en cifras

El teniente Noguera menciona que solo el Benemérito Cuerpo de Bomberos atendió un total de 108 incendios forestales el año pasado, aunque se excusó de brindar datos sobre áreas afectadas debido a que esas cifras son manejadas exclusivamente por el Ministerio de Recursos Naturales (Marena).

Lo que sí compartió Noguera es que las incidencias que atendieron tuvieron una leve reducción en comparación con los servicios que brindaron en 2016. “El año pasado nosotros atendimos unos ocho incendios menos que en 2016”, precisó.

Las estadísticas oficiales contenidas en el acápite relacionado con el accionar del Marena, que están en el informe del Marco Presupuestario de Mediano Plazo (2017-2020), alojado en el sitio web del Ministerio de Hacienda, indican que los incendios forestales en el país han venido reduciéndose de manera significativa desde el año 2007.

El documento detalla que en el año 2015 se produjo un total de 228 incendios agrícolas y forestales, en 2014 hubo 339 y en 2016 la cifra de siniestros disminuyó a 185.

En 2015 el total de áreas afectadas por incendios forestales ascendió a 3,714 hectáreas y representó una reducción del 40% respecto a 2014, cuando un total de 9,281.0 hectáreas fueron afectadas.

“Esta tendencia de reducción de eventos se ha mantenido en 2016 dado que a nivel nacional se registraron 185 incendios entre forestales y agropecuarios, afectando un área de 10,696.2 hectáreas, sin embargo presenta un incremento del área afectada de 52.2% con respecto al 2015”, señala el informe.

En los primeros cinco días del 2018 han ocurrido 70 incendios domiciliares, forestales y en predios baldíos, es decir, 14 siniestros diarios.

Zonas históricamente afectadas

Tanto Noguera como García explican que históricamente las zonas de occidente y en Las Segovias son que las que mayor cantidad de este tipo de incidencias registran, sin embargo es también bastante común encontrarse con algunas emergencias de esta índole en zonas aledañas a Managua y otras ciudades del país.

“Este año llevamos ya cuatro incendios forestales atendidos. Uno ocurrió en un predio baldío cercano a las inmediaciones de la estación VI de Policía, y estaban peligrando tanto la estación como una bodega, los compañeros de Tipitapa han atendido dos incendios grandes que involucraban la quema de maleza, ahí estuvieron trabajando más de cinco horas”, dijo Noguera.

¿Cuáles son las causas que generan los incendios forestales? Ambos mencionan que en la época seca del año la temperatura suele jugar un papel determinante debido a que pueden crear condiciones para los incendios: la maleza está seca por lo que de ocurrir una quema en el bosque se genera una fácil propagación gracias a que la velocidad del viento incrementa, hay también ausencia de precipitaciones, pero quizá la más importante es que hay quienes causan los siniestros por el afán de cazar.

“Los incendios son una amenaza recurrente, se le puede decir una amenaza socio natural o antrópica primero por las afectaciones a los ecosistemas, pero también porque son muy frecuentes y reincidentes en los territorios y los seres humanos tenemos mucho que ver con esa amenaza en los meses de la temporada seca”, argumentó Abdel García.

En su análisis, el ambientalista menciona que aunque las estadísticas indican que en años recientes los fuegos forestales han mantenido una tendencia a disminuir, aún no se están realizando los esfuerzos necesarios para realmente lograr que los incendios forestales y agrícolas dejen de impactar en la pérdida de la zona boscosa del país.

“Tan importante es saber el comportamiento de fenómenos naturales (sismos, depresiones tropicales, actividad volcánica, frente fríos), como conocer información por territorio de cuáles son las áreas afectadas y que los planes contingentes que las autoridades piensan desarrollar incluyan estos elementos”, exhortó García.

Por su parte Noguera indica que existen algunas acciones que los pobladores pueden comenzar a implementar para fomentar la cultura de prevención de incendios forestales.

“Las personas que cazan garrobos o cualquier animalito no deben pegar fuego. A las personas que conducen que no lancen las chivas de cigarro al monte, tampoco que quiebren botellas de vidrio, porque cuando el sol penetra el vidrio puede formar un efecto como de lupa y provocar el fuego, esos son los factores preventivos que podemos hacer”, recomendó Noguera.

¿Cómo se combate un incendio forestal?

De acuerdo con el teniente Olmo José Noguera, jefe de operaciones del Benemérito Cuerpo de Bomberos, existe un protocolo que establece la manera segura en la que los bomberos deben enfrentar un incendio forestal.

“Si no lo podemos detener con un ataque directo con agua, se recurre a la construcción de líneas de defensa”, menciona Noguera.

Según la explicación del bombero, la línea de defensa, también llamadas rondas de aislamiento, consiste en limpiar el terreno donde está ocurriendo el siniestro, y abrir zanjas con una anchura de 4 metros, y que el suelo quede sin ninguna vegetación o raíz que pueda seguir propagando el fuego.

Noguera agrega que cuando exista un predio baldío la prevención de incendios forestales debe incluir la poda con regularidad de la maleza y árboles. En áreas como estas la “línea de defensa debe ser como mínimo del muro perimetral cuatro metros a más, del lado hacia donde está el predio y otros cuatro metros al interior de la edificación, hablamos entonces de ocho metros en total”, explica.

Agrega que si la ronda de aislamiento se construye en la zona exterior del predio baldío, esta puede ser mayor a cuatro metros mejor, porque así se previene que el fuego se propague a las viviendas colindantes.

El Nuevo Diario