Protestas en Argentina: trabajadores y trabajadoras se movilizan ante nuevos despidos

Movilización contra los despidos en el Hospital Posadas

Los trabajadores del Hospital Posadas marcharon en caravana hasta el Ministerio de Salud, en Belgrano y 9 de Julio, para exigir la reincorporación de los 122 despedidos, en el marco de un paro de 24 horas. “Está en riesgo la vida de los pacientes”, denunció Karina Almirón, la única técnica especialista en inmunohistoquímica que tenía el hospital y que fue despedida. Por las cesantías, algunos servicios pediátricos y de tratamiento contra el cáncer quedaron desarticulados. Con la adhesión de otros trabajadores despedidos, como los de Cresta Roja, y partidos de izquierda, cortaron una de las manos de la 9 de Julio.

“Ni siquiera recibimos telegramas de despidos. El Ministerio de Modernización dice que sobran trabajadores pero mientras nos despiden a nosotros están tomando monotributistas. No es que sobramos, quieren cambiar las condiciones de trabajo”, sostuvo Almirón esta mañana en declaraciones a la AM 750. Según contó la trabajadora, frente a la puerta del hospital, sobre el acceso oeste, había más de cuarenta móviles policales. “Es una intimidación. Otra vez la Gendarmería está pidiendo documentos en la entrada”, detalló la técnica.

El despido de los 122 empleados se conoció el lunes 15 por medio de una resolución interna que indicaba cuáles eran los contratos que se iban a renovar y cuáles no. El recorte recayó sobre todo entre los enfermeros que se oponían a trabajar 12 horas como exigían las autoridades del hospital, cuando su jornada laboral ya era de diez horas. “En este momento no hay quién haga los tratamientos de quimioterapia de noche”, detalló Almirón como un ejemplo de las áreas que quedaron desarticuladas tras las cesantías. “Está en riesgo la vida de los pacientes”, concluyó.

Es el segundo paro que hacen los trabajadores del hospital para exigir la reincorporación de los despedidos. El del martes pasado fue convocado junto a una asamblea masiva y pública en la puerta del hospital de la que participaron dirigentes políticos, sindicales y de derechos humanos. El Gobierno respondió con un inmenso operativo de seguridad para evitar que los trabajadores corten el acceso oeste.

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Asamblea del INTI: “No nos van a doblegar”

Más de 700 trabajadores del Instituto Nacional de Tecnología Industrial protestan dentro y fuera del edificio ubicado sobre la colectora de la avenida General Paz. Reclaman que los reciban las autoridades, luego de que hoy comenzaran a llegar los telegramas a los más de 250 despedidos. Denuncian que el Gobierno quiere crear una fundación que cumpla las mismas tareas del INTI, pero con un manejo de fondos discrecional.

De un lado y del otro de la reja del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), sobre la colectora de la avenida General Paz, más de 700 trabajadores se preparan para comenzar una permanencia pacífica adentro y afuera del edificio del organismo. En una multitudinaria asamblea donde de fondo se escucha el cantito “que se vayan todos, que no quede ni uno solo” los trabajadores decidieron el plan de lucha: quedarse en la puerta hasta que las autoridades los reciban. Este martes comenzaron a llegar los telegramas de los 258 despidos anunciados por el presidente del Instituto, Jorge Ibáñez.

“No nos van a doblegar, esta asamblea es histórica. Estamos todos los trabajadores reunidos. No vienen por 250 despidos, para ellos es un vuelto. Quieren una reestructuración del organismo que prevé la creación de una fundación que cumpla las mismas tareas del INTI pero que sus fondos puedan ser manejados de manera discrecional”, sostuvo Yamila Mathón, una de las delegadas de los trabajadores, que desde el viernes cuando se dieron a conocer los despidos está en la permanencia adentro del Instituto junto a un grupo de trabajadores despedidos.

Mathon cuenta que hoy empezaron a llegar los telegramas, en todos los casos despidos sin causa. El nombre de la delegada y el de su marido figuraron entre las cesantías. “Están destruyendo familias enteras, es de una maldad terrible. Todas las cesantías apuntan contra el sector de trabajadores con mayor actividad sindical, los delegados, porque saben que somos un obstáculo para que avance el verdadero proyecto”, remarcó Mathón, que no puede evitar que se le escapen unas lágrimas.

Según la delegada, el objetivo de las autoridades del INTI es crear una fundación con una “estructura espejo” a la del instituto para reemplazar algunas de las funciones de control y dar de baja el desarrollo tecnológico. “Esa fundación, que es la que están diseñando con la empresa de origen vasco Tecnalia, va a poder hacer un uso discrecional de los fondos, por lo que no va haber ningún tipo de control”, explicó la trabajadora despedida, que remarcó que el INTI es un organismo que factura por los servicios que brinda.

“Dijeron que quieren un INTI de 1.500 empleados en total y hoy somos 3.500 en todo el país. Ibáñez ya anunció cien despidos más para la semana que viene. Vamos a confluir todos los trabajadores en una misma protesta, no pueden estar los del Posadas, los de Fanazul, los de Río Turbio y nosotros todos reclamando por distintos lados”, expresó al llamar a la unidad de los trabajadores despedidos. Aseguró que no se irán de la puerta del INTI hasta ser recibidos por las autoridades.

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