El voto argentino en la ONU – Por César Mayoral

Semanas atrás, Turquía y Yemen presentaron un Proyecto de Resolución ante la Asamblea General de la ONU para tratar de detener la ejecución del trasladado de la embajada en Israel desde Tel Aviv, ciudad donde se encuentran la gran mayoría de las embajadas acreditadas en ese país, a Jerusalén. Esta “mudanza” de la sede diplomática americana, deja de ser un detalle geográfico. Muchos Estados (incluido el Vaticano) han proclamado que Jerusalén no debe ser considerada como la Capital del Estado de Israel, sino que debe negociarse internacionalmente un Status especial, dado que posee para las tres grandes religiones monoteístas (la Cristiana, la Judía y la musulmana) lugares de importancia sagrada.

El Proyecto de Turquía y Yemen, instando a que Estados Unidos volviera atrás en su decisión de trasladar su embajada a Jerusalén, obtuvo el apoyo de 128 Estados. Hubo 35 abstenciones y nueve votos en contra, por lo que fue aprobada la Resolución, ES 10/L22 Previamente a ello, la semana anterior Egipto había presentado un texto similar ante el Consejo de Seguridad que fue apoyado por una inmensa mayoría (14 de 15 Estados Miembro) pero no logró ser aprobado por el veto que realizó la Representante de los Estados Unidos.

En síntesis, la falta de apoyo al gobierno de Donald Trump en este tema, resultó llamativo, aliados estratégicos occidentales tradicionales, como Francia y el Reino Unido no lo acompañaron, en un claro mensaje crítico de la política exterior unilateral de los Estados Unidos, en general y para Medio Oriente en particular.

Lo llamativo fue la posición argentina que si bien no votó en contra de la Resolución, se decidió por la abstención (que es una forma de votar en contra de una manera menos frontal). Es decir que en esta ocasión el voto de nuestro Representante Permanente en la Asamblea General, en abstención, se separó de la tradicional posición argentina de proclamar a Jerusalén con un Status especial y no reconociéndola como la capital de Israel. Pocos Estados occidentales acompañaron la abstención Argentina, ya que España, Italia, Alemania y Brasil, votaron a favor de la Resolución, entre muchos otros.

No nos parece haber elegido la posición acertada y conveniente para nuestros intereses nacionales, al haberse alejado de nuestra histórica política exterior en el conflicto Arabe-Israelí Para algunos observadores extranjeros la amenaza de la Representante de los Estados Unidos Nikki HALEY en el sentido de que no se iba a olvidar del voto de “aquellos países que nos contradigan” impulsó algunas modificaciones del voto de ciertos gobiernos.

El gobierno argentino, creemos cometió no solo un error de cálculo diplomático, dado que la Unilateralidad de la política exterior de Trump tiende al aislamiento de los Estados Unidos y al fracaso, sino que, de cara al futuro, se involucró fuertemente con una de las partes del conflicto de Medio Oriente modificando una posición que, desde la creación del estado de Israel, siempre la Argentina trató de mantener equidistante.

*César Mayoral es ex representante de la Argentina ante las Naciones Unidas

Clarín