Colombia: el gobierno no asistió al diálogo y el ELN reitera su llamado a la mesa en Quito

Gobierno colombiano no acudió a mesa con ELN

La delegación de paz del Gobierno, que aunque se posesionó el 9 de enero no alcanzó a ejercer propiamente sus funciones, no llegó ayer a Quito, acatando la decisión del presidente Juan Manuel Santos de suspender esa negociación hasta tanto los actos del Ejército de Liberación Nacional (ELN) concuerden con sus palabras.

Así lo hizo saber el jefe negociador del Gobierno, Gustavo Bell. De este modo, el equipo negociador, que permanecerá en Bogotá, no asistió a la cita que se había previsto la semana pasada con el ELN para seguir buscando fórmulas de inicio al quinto ciclo de negociación y un nuevo cese del fuego.

El encuentro estaba previsto para ayer y, desde luego, se había acordado antes de los ataques contra la Policía del fin semana por parte el ELN, que llevaron a Santos a tomar la decisión de la suspensión de la negociación.

¿Qué dice la guerrilla?

Por su parte, el Comando Central (COCE), dirección máxima de esa guerrilla, señaló ayer que las dificultades por las que atraviesan los diálogos de paz se deben tratar en la mesa de conversaciones.

Y frente a la condición del presidente Santos para reiniciar el diálogo, que los actos del ELN sean coherentes con lo que dice en la mesa de negociación, en últimas que reduzcan la intensidad del conflicto, el COCE señaló que la coherencia, a su juicio, más bien consiste en seguir negociando la agenda pactada y, en consecuencia, pidió que se instale el quinto ciclo de diálogo.

¿Cuál coherencia?

Ayer, en una entrevista con AFP el comandante Pablo Beltrán dijo: “No veo motivo para una ruptura definitiva”, al tiempo que reonoció sin ufanarse los ataques que dejaron siete policías muertos en Colombia.

“El Gobierno pide coherencia para continuar los diálogos; estamos de acuerdo, actuar con coherencia significa respetar lo acordado, frente a los testigos internacionales; implica cumplir los compromisos adquiridos, por tanto, lo procedente es instalar el ciclo quinto, para renegociar un nuevo cese bilateral que resulte más favorable a la población, insistió.

Reclutan a venezolanos

° El comandante de las Fuerzas Militares de Colombia, general Alberto Mejía, también dijo que la guerrilla del ELN está reclutando a venezolanos.
No tienen ninguna consideración para reclutarlos y exponerlos al riesgo de enfrentarse a las Fuerzas Militares de Colombia y la Policía Nacional”, agregó el official.

“Son gente sin la convicción, sin el entrenamiento y sin la capacidad a las que se van a ver enfrentadas”, dijo.

La ofensiva, según Mejía, se enmarca en una escalada del conflicto armado en medio de la crisis que estalló en las conversaciones de paz con esa organización.

La Hora


Guerrilla del ELN insta al Gobierno a reinstalar diálogos ‘sin amenazas’

El proceso de paz con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) está al borde del abismo. Los recientes ataques contra la Policía  colmaron la paciencia del Gobierno colombiano. Pero esa guerrilla dice aferrarse al diálogo.

“No veo motivo para una ruptura definitiva”, afirma el comandante Pablo Beltrán, jefe negociador del grupo rebelde, en una entrevista exclusiva con la AFP en Quito, sede de las conversaciones.

Beltrán reconoce sin ufanarse ataques del pasado fin de semana que dejaron siete policías muertos en Colombia y llevaron al gobierno a suspender las negociaciones para poner fin a más de medio siglo de enfrentamiento.

Sin ofuscarse, el líder rebelde dice estar dispuesto a retomar las negociaciones “sin requisitos” para pactar un “nuevo y mejor” cese al fuego bilateral, pero advirtió al presidente Juan Manuel Santos de que el ELN “no funciona con amenazas”.

Sin embargo, el equipo negociador del Gobierno colombiano con el ELN se quedará por ahora en Bogotá y no viajará a Quito para reanudar las negociaciones de paz por decisión del presidente Santos, afirmó el jefe de la delegación oficial, el exvicepresidente Gustavo Bell.

Las conversaciones estaban en suspenso desde que el pasado 10 de enero finalizó la primera tregua bilateral, y la agrupación guerrillera retomó sus ataques contra la fuerza pública y la infraestructura petrolera. Desde entonces recrudeció el enfrentamiento entre las partes.

El pasado fin de semana la guerrilla perpetró tres ataques con explosivos en Barranquilla, con cinco policías fallecidos y 41 heridos; en la vecina Soledad, con cinco heridos, y en el caserío de Buenavista, que es parte del municipio de Santa Rosa, departamento de Bolívar, que dejó dos uniformados muertos y dos heridos.

Con su voluntad de firmar la paz con el ELN, Santos busca superar una guerra más de medio siglo, tras la firma en noviembre de 2016 de un acuerdo de paz entre su gobierno y la exguerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), ya desarmadas y transformadas en partido político.

El Telégrafo


Coherencia con los compromisos firmados

Ante la actual situación de dificultad por la que atraviesa el proceso de conversaciones entre el gobierno de Santos y el ELN, el Comando Central considera:

  1. Al igual que en otros procesos o momentos de éste, las dificultades que se han presentado han sido tratadas y solucionadas acudiendo a los instrumentos que se han creado para construir la Solución Política al Conflicto, y, este espacio acordado es la Mesa de conversaciones formalmente instalada en Quito.
  2. Existen unos acuerdos en curso, de Agenda, de funcionamiento del proceso y de la Mesa, que deben respetarse y por tanto llevarse a su cumplimiento.
  3. En el anterior Cuarto Ciclo, se firmaron unos acuerdos referidos al inicio de la participación de la sociedad y un Cese del Fuego Bilateral, Temporal y Nacional, que culminaba el 9 de enero; junto a unos propósitos de avanzar en la calidad de los acuerdos sobre temas de la agenda; a la vez que se mejoraba la situación humanitaria con la población y sobre todo la protección y respeto de los derechos humanos de los dirigentes sociales y comunitarios.
  4. Si bien fueron acuerdos iniciales y limitados, marcaron un camino concreto de avance en el proceso, pero en medio del cese del fuego se evidenció que continuaban las masacres y asesinatos de pobladores y dirigentes sociales; de igual manera el gobierno no respetó el mecanismo de Veeduría y verificación del Cese, pues se negó a evaluar los incidentes donde las Fuerzas militares del Estado estaban comprometidas, comportamiento en el que demostró su poco compromiso con el acatamiento a lo acordado para el cumplimiento del Cese.
  5. Pese a lo anterior, el ELN cumplió con rigurosidad lo pactado, siempre abiertos a asumir responsabilidades en los hechos donde fallamos. Dando continuidad a lo pactado, nuestra Delegación asistió cumplidamente a la cita del 9 de enero para dar inicio al Quinto Ciclo de conversaciones en Quito.
  6. A partir del 9 de enero, fecha de vencimiento del cese del fuego, todas nuestras estructuras quedaron en libertad para continuar realizando operaciones militares que venían en curso desde los días previos en que se inicia dicho acuerdo, y que se puede verificar en los registros de acciones militares para ese tiempo. El acuerdo era suficientemente claro para la opinión y nuestras fuerzas, era un cese de carácter temporal, y por tanto se entendía que se trataba de una tregua.
  7. Este tipo de acuerdos, en asuntos militares, tienen una claridad explícita que se cumplió al pie de la letra por parte del ELN, en cambio el gobierno no lo hizo, se negó a evaluar y optó por la justificación, negando el carácter bilateral de lo acordado.
  8. En el ELN existe el ejercicio del Mando centralizado en el Comando Central y la Dirección Nacional, y nuestra Delegación de Diálogo tiene un mandato para continuar con el proceso de conversaciones, establecer acuerdos con base en la Agenda pactada, así como también para establecer un nuevo acuerdo de cese bilateral de fuego, en sus diversas modalidades o de continuar las conversaciones en medio del conflicto como ha sido el interés del gobierno.
  9. El gobierno pide coherencia para continuar los diálogos; estamos de acuerdo, actuar con coherencia significa respetar lo acordado, frente a los testigos internacionales; implica cumplir los compromisos adquiridos, por tanto, lo procedente es instalar el ciclo quinto, para renegociar un nuevo cese bilateral que resulte más favorable a la población y darle desarrollo a los puntos de la agenda, que comienzan con la participación de la sociedad.

30 de enero, 2018

Comando Central – COCE

Ejército de Liberación Nacional de Colombia

ELN-Voces