Las personas trans y los derechos sexuales en Cuba

Conocer la realidad de las personas trans constituye complejo para cualquier sociedad, sobre todo si se piensa desde parámetros heteronormativos. Sin embargo, repensar en el paradigma humano es el reto de los Estados y para ello, las políticas públicas han de imponerse para alcanzar mayores niveles de igualdad social.

Desde el 2007 y con la Jornada Cubana contra la Homofobia y la Transfobia (JCCHT), los derechos sexuales forman parte del discurso de activistas, decisores e instituciones cubanas. Su formulación se ha ampliado de acuerdo con la interacción entre el poder patriarcal y el deseo de ser de las identidades no hegemónicas.

Si bien en la actualidad es indiscutible la presencia de las personas trans en la sociedad, no puede negarse que han estado marginadas e invisibilizadas, en muchas sociedades heteronormativas. La no correspondencia entre el sexo biológico y el socio-genérico ha motivado conflictos para el sujeto con consecuencia negativa para su salud sexual, autoestima y limitación del disfrute pleno y responsable de los derechos sexuales.

En Cuba la Red Transcuba, creada en el 2001, ha expuesto la situación de las personas trans en diversos escenarios y formado activistas en temas de diversidad sexual, Infecciones de trasmisión sexual, VIH-sida, entre otros temas. Además del apoyo institucional del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), con la Comisión de Atención Integral a Personas Transexuales y la celebración anual de las JCCHT, ha hecho aportes significativos para comprender cuán enraizado se encuentra en la cultura la discriminación por orientación sexual e identidad de género.

En paralelo, el CENESEX ha desarrollado una labor de sensibilización y educativa a activistas, académicos e investigadores, además de contribuir a la formación de agentes de la policía, operadores del derecho y gestores de los servicios de salud pública, entre otros, en el país.

Además la directora Mariela Castro Espín, diputada a la Asamblea Nacional, ha impulsado la gestión legislativa a favor de las personas con identidades no heterosexuales, como el principio de no discriminación por orientación sexual en el Código del Trabajo en el 2014.

De igual modo la Comisión de Atención ha acompañado la intervención quirúrgica de readecuaciones genitales de más de una treintena de personas desde el 2007, y había atendido a 492 personas por diversas razones al cierre del 2017.

Pero queda mucho por hacer y constituye un reto para la sociedad cubana pensar desde la diversidad de la nación. El matrimonio igualitario, el reconocimiento de familias homoparentales, la adopción y la reproducción asistida son demandas que se instalan con mayor fuerza en el debate público.

Para lograr el disfrute de los derechos sexuales por todos/as hay que transformar la sociedad, desde la responsabilidad que nos corresponde, pero siempre con la mira puesta en enaltecer la dignidad de las personas.

Cuba Información