Argentina: en la previa del debate por la despenalización del aborto, Macri y el Papa expresan su rechazo

Arranca con reglamento especial el debate por la legalización del aborto

Los cuatro presidentes de las comisiones que tendrán a su cargo la discusión por la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo acordaron la semana última un reglamento especial para conducir el debate: todos los diputados podrán proponer expositores, habrá tiempos preestablecidos para cada disertante y posibles viajes al interior del país. Siguiendo esa hoja de ruta, el diputado que quedará a cargo del plenario, Daniel Lipovetzky, espera poder tener todo listo para llevar el proyecto al recinto en junio.

Las cuatro comisiones que llevarán adelante el debate son la de Legislación General, que preside Lipovetzky y que además será cabecera; la de Legislación Penal, a cargo de Gabriela Burgos (UCR); la de Familia, conducida por Alejandra Martínez (UCR); y la de Salud, en manos de la macrista Carmen Polledo. Los cuatro mantuvieron reuniones la semana última para acordar un reglamento especial que ordene la discusión. Esas reglas serán establecidas mañana desde las 18.30 cuando los cerca de 100 diputados que integran las comisiones se reúnan para dar inicio formal al debate y establecer los días y horarios de las exposiciones.

Esa metodología de trabajo incluirá la posibilidad de que cada integrante de la Cámara baja pueda proponer hasta cuatro expositores ante el plenario de comisiones. Si los 256 miembros del cuerpo (todos menos Julio De Vido, en prisión) hacen uso de esa posibilidad, podría haber más de 1000 disertantes durante el tratamiento en las comisiones. Los cálculos de los presidentes no se alejan mucho de ese escenario. Para ellos, el número estará entre 600 y 700 expositores. Cada uno de ellos dispondrá de siete minutos para argumentar.

Las reuniones se harán los martes de 9.30 a 18 y, si la agenda lo requiere, también los jueves. Los diputados y los expositores estarán en la sala de reuniones más grande del Anexo C y el resto de los interesados podrán seguir la discusión por circuito cerrado desde el auditorio de la Cámara baja.

Habrá sin embargo expositores a los que no les cabrán las restricciones generales. Cuando el ministro de Salud, Adolfo Rubinstein, se presente ante el plenario, podrá explayarse más allá de los siete minutos. La misma consideración habrá para representantes de la ONU.

Con estas premisas, los diputados tendrán tiempo para proponer disertantes hasta el 6 de abril y las exposiciones comenzarán el martes siguiente, 10, organizadas según temas o posiciones frente a la discusión. Las comisiones no descartan la posibilidad de destinar algunos jueves a viajes al interior del país, pero para definirlo esperarán a que haya propuestas o invitaciones concretas.

El objetivo de Lipovetzky es lograr “un debate serio pero también que no se extralimite en el tiempo”, según precisó ante El Cronista, con la idea de llevar en junio al recinto el proyecto que resulte de la discusión.

El que reúne hasta el momento más consenso, y que fue presentado con 71 firmas, es el que impulsa la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Propone despenalizar la interrupción voluntaria del embarazo hasta las 14 semanas de gestación, y garantizar que cualquier persona gestante pueda acceder a ese derecho de forma gratuita en todos los establecimientos de salud del país.

Además, el diputado del PRO Sergio Wisky presentó otro proyecto que, además de despenalizar el aborto, propone establecer requisitos mínimos para que la ley se cumpla en todo el país. Apunta a que no suceda lo mismo que en la actualidad ocurre con los abortos no punibles, con un protocolo que debió ser establecido por la Corte Suprema y al que adhirieron sólo nueve de las 24 provincias.

 

El Cronista


Macri expresó su rechazo al aborto y a favor del debate

El presidente Mauricio Macri consideró que interpretar el actual debate en la Argentina por la legalidad del aborto como una cortina de humo del Gobierno para no hablar sobre la actualidad económica y social “es subestimar a los argentinos, que estamos muy maduros para dar un debate muy profundo sobre este tema”.

Durante la entrevista que concedió al programa de TV La Cronisa, Macri, al hablar del aborto, volvió a sostener que está “a favor de la vida”, pero convocó a un debate en el que se escuchen “todas las voces y se acepte lo que convenga la mayoría”.

“La reelección de la gobernadora Vidal es clave para el futuro”

El mandatario dijo que la reelección de la gobernadora María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires en el 2019 es “fundamental” y “clave” para el futuro del país, y comprometió su apoyo para ese objetivo.

“La provincia de Buenos Aires es clave para el futuro de la Argentina. Una provincia saliendo de comportamientos mafiosos, del abandono en el que ha estado, principalmente el Conurbano”, dijo Macri en una entrevista con América TV al responder una consulta sobre su respaldo a la reelección de la gobernadora Vidal el año próximo.

“Claro que sí”, dijo el mandatario, también refiriéndose a la continuidad de la gestión en la Ciudad de Buenos Aires del jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta por cuatro años desde el 2019.

Dólar e inflación

“En la medida en que tengamos menos inflación, el dólar se irá moviendo menos”, dijo el presidente Mauricio Macri., en la que remarcó que “el problema” es el alza de los precios y no la cotización de la divisa estadounidense.

En ese sentido, remarcó que “tenemos un proceso de inflación en descenso en el cual tenemos que seguir trabajando” algo, que, consideró, se está haciendo a través del Banco Central y el Ministerio de Hacienda.

MDZOL


En medio del debate por la despenalización del aborto, el Papa pidió “defender la vida”

El papa Francisco envió una carta a los argentinos en la que pide “defender la vida” en momentos en que el Congreso analiza una ley para despenalizar el aborto.

En su carta, de cinco párrafos divulgada por la Conferencia Episcopal Argentina, alienta a los argentinos a “hacer un aporte en la defensa de la vida y de la justicia”.

“Pido por todos ustedes, para que sean canales del bien y la belleza, para que puedan hacer su aporte en la defensa de la vida y de la justicia, para que siembren paz y fraternidad, para que mejoren el mundo con su trabajo, para que cuiden a los más débiles y compartan a manos llenas todo lo que Dios les ha regalado”, dice la carta.

Fue enviada en respuesta a los mensajes de felicitación que recibió de políticos argentinos de distintas fuerzas, en ocasión de cumplir el pasado 13 de marzo cinco años como máxima autoridad de la Iglesia Católica.

La misiva tiene lugar cuando el Congreso nacional analiza por primera vez una ley sobre el aborto legal, seguro y gratuito al que la Iglesia católica se opone con vehemencia.

Además, la invitación al debate del proyecto de ley que formulara el presidente Mauricio Macri abrió una grieta entre el gobierno y la Iglesia, pese a que el mandatario se pronunció en contra del aborto.

El papa Francisco también se disculpa ante los argentinos por eventuales ofensas: “Rezo todos los días por ese, mi pueblo que tanto quiero. Y a los que puedan sentirse ofendidos por alguno de mis gestos, les pido perdón. Puedo asegurarles que mi intenc

Ámbito Financiero


Seis de cada diez personas aprueban despenalizar el aborto

Cuando Mauricio Macri anunció ante la Asamblea Legislativa que se discutirían las leyes sobre la interrupción voluntaria del embarazo estaba lanzando, seguramente, una piedra que se transformaría en avalancha: el aborto, lo que sucede en torno al aborto con una frecuencia tan habitual como clandestina, es también la condensación de muchísimas historias: cuestiones que tienen que ver con la educación, la pobreza, la moral, las clases sociales, el valor de los discursos, y el sentido de las discusiones.

Una avalancha que a su paso produjo un corte en la sociedad: las conclusiones del estudio Situación de la opinión pública con respecto al aborto, de Amnistía Internacional y Cedes, realizado por Quiddity, dirigido por Luis Costa, son, siguiendo la imagen, tan sonoros como tajantes: un 98% de los argentinos sabe sobre el tema. Un 59% está o muy o algo de acuerdo con la legalización. Y dos elementos más para reflexionar: un 48% de las personas encuestadas conocen a alguien que lo hizo, mientras que un 63% considera que la Iglesia debe abstenerse de opinar sobre el tema.

Visibilizar lo real. Los datos suelen ser como focos. Iluminan algo que está. Les cabe a los que los reciben interpretarlos y –esencialmente– actuar en consecuencia. La frase final de las conclusiones contiene una interpretación que bien puede sintetizar lo que está sucediendo en la sociedad argentina y en la política: “El gobierno nacional abrió aparentemente un sendero para el intercambio de opiniones; en realidad lo abrió para visibilizar una realidad. Es probable que esto ahora, sea difícil de frenar”.

Y esto se debe a que muchas de las cuestiones recorren transversalmente a toda la sociedad (por ejemplo, el sorprendente dato de que casi una de cada dos personas conoce a alguien que haya interrumpido voluntariamente un embarazo). Y, también, a que cuanto más se conoce sobre el aborto más de acuerdo se está con su legalización –con lo cual es dable concluir que a medida que avance el debate aumente la cantidad de gente que está de acuerdo–.

Precisemos, siguiendo a las conclusiones: “Si bien también una mayoría considera estar muy o bastante informado para debatir sobre el tema, se muestra una relación directa entre acuerdo con la despenalización y la consideración de información que se posee. A mayor información, mayor acuerdo. Los que se oponen, no se reconocen del todo capaces para el debate. Entre los muy informados (22%) el acuerdo con la despenalización es 53%; entre los poco o nada informados el valor de acuerdo desciende al 23% y 24% respectivamente.

Los que se oponen. El debate acaba de comenzar. Y entre los legisladores no parece, al día de hoy, replicarse ese casi 60%/40% que refleja el estudio. El mismo presidente Mauricio Macri, o la vicepresidenta Gabriela Michetti marcaron una posición “a favor de la vida”, por seguir su expresión antiabortista.

Lo cierto es que quienes están de desacuerdo con la legalización son minoría. Pero una minoría particularmente activa y dispuesta a dar la batalla cultural hasta las últimas consecuencias.

Y aquí puede encontrarse el eco de las diferencias entre la Iglesia y el Gobierno (lo que despierta no pocas paradojas en el arco opositor).

Quienes están en desacuerdo, lo están de una manera sonora y notable. Los grupos religiosos, especialmente vinculados a las iglesias católicas y evangélicas, han sentado posición y tomaron el tema como una bandera. Seguramente otro reflejo: está en juego su capacidad de incidir en distintas instancias de lo cotidiano.

Aquí, el estudio brinda el mencionado dato de que el 63% de los encuestados consideran que la Iglesia debe abstenerse: hay más personas que piensan que no debe opinar que quienes están de acuerdo con el aborto. Las conclusiones son taxativas: “La sociedad argentina otorga hoy un rol periférico a la Iglesia Católica. Un 63% dice que debería mantenerse al margen, e incluso que lo que los legisladores deberían fundamentalmente considerar para su voto son los derechos de las mujeres (50%) y no sus creencias personales religiosas (9%)”.

Quienes están en desacuerdo, lo están de una manera sonora y notable. Los grupos religiosos, especialmente vinculados a las iglesias católicas y evangélicas, han sentado posición y tomaron el tema como una bandera. Seguramente otro reflejo: está en juego su capacidad de incidir en distintas instancias de lo cotidiano.

Aquí, el estudio brinda el mencionado dato de que el 63% de los encuestados consideran que la Iglesia debe abstenerse: hay más personas que piensan que no debe opinar que quienes están de acuerdo con el aborto. Las conclusiones son taxativas: “La sociedad argentina otorga hoy un rol periférico a la Iglesia Católica. Un 63% dice que debería mantenerse al margen, e incluso que lo que los legisladores deberían fundamentalmente considerar para su voto son los derechos de las mujeres (50%) y no sus creencias personales religiosas (9%)”.

Son pocos los temas con tanto conocimiento por parte de la sociedad. El 98% de conocimiento, sumado un 70% de coincidencia en la importancia de la discusión permite concluir lo siguiente: “El debate que afrontará próximamente el Congreso sobre la despenalización del aborto en la Argentina se ha transformado no solo en agenda pública, sino en un asunto social masivo. El 98% de los entrevistados por lo menos ha escuchado hablar sobre su tratamiento“. Este valor es inmenso. Por eso, la necesidad de debatir. Y de no quedarse en la discusión.

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