Despenalización del aborto en Argentina: comenzó el debate en el Congreso y en junio se votaría en el recinto

Una jornada histórica en el Congreso

Los pañuelos verdes entraron por la puerta grande del Congreso. En una jornada histórica, arrancó ayer formalmente el tratamiento de los proyectos para despenalizar y legalizar el aborto. En la plenaria de comisiones se anunció, como estaba previsto, la metodología que tendrá la discusión. La reunión estuvo presidida por el oficialista Daniel Lipovetzky, presidente de Legislación General, quien adelantó que el debate “será acotado” en el tiempo, hasta fin de mayo, para llevar luego la votación al recinto. Los votos para sacar un dictamen favorable ya estarían, según el cálculo que lleva la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. La diputada Romina del Pla, del FIT, pidió que no se permita que los expositores lleven “imágenes o películas” que sirvan como “golpe bajo”, en alusión a las que suelen mostrar grupos anti derechos. También se propuso que una delegación de la Campaña tenga una banca virtual para no tener que seguir cada plenaria en una sala aparte, como sucedió ayer.

Afuera, otro pañuelazo pintaba de verde los alrededores del Anexo de Diputados, donde tenía lugar la esperada plenaria de las comisiones de Legislación General, Acción Social y Salud, Familia, Mujer, Adolescencia y Niñez, y Legislación Penal. Jóvenes activistas se mezclaban con las históricas, como Martha Rosenberg, que recordaba la primera marcha por el derecho al aborto, que se hizo al Congreso en 2005, cuando llegaron cargadas con decenas de cajas con las más de 50 mil firmas que se habían recolectado en todo el país para exigir el debate. Dos años más tarde, se presentaría por primera vez, el proyecto de la Campaña, por mesa de entradas, todavía sin firma de legisladores. “Estoy muy contenta y muy esperanzada de que no encontremos obstáculos para que se convierta en ley. Me parece muy interesante que se hayan presentado más proyectos: quiere decir que muchos se quieren quedar con el rédito político de la despenalización y legalización del aborto. Ahora se instaló como tema de interés social y político, que puede ganar voluntades”, analizó Rosenberg, en diálogo con este diario. Para ella, la sanción de la ley de interrupción voluntaria de embarazo significará “el reconocimiento pleno de ciudadanía de las mujeres”.

El macrista Lipovetzky abrió la reunión poco antes de las 19, secundado por las presidentas de las otras tres comisiones, y anunció las pautas acordadas entre los cuatro para el debate. Cada diputado y diputada del total de la Cámara podrá proponer hasta un máximo de 4 expositores hasta el 7 de abril, y tendrán que adelantar un resumen de 300 palabras con su postura, para convocarlos según el eje a discutir y su posición. Se sesionará martes y jueves de 9.30 a 18. Si alguna provincia lo organiza podría llevarse el debate al interior del país. Lipovetzky fue bien claro: no quiere prolongar la discusión más allá de lo necesario. El objetivo, dijo, es que a fin de mayo se termine el debate en las comisiones, para que se vote en el recinto. Por el momento, son 8 los proyectos que se discutirán –ayer se agregaron tres y podrían sumarse otros–, que con ciertas diferencias de marcos legales proponen permitir la interrupción voluntaria de embarazo en las primeras 14 semanas de gestación y garantizar su cobertura médica en hospitales y por obras sociales y prepagas. Y más allá de ese plazo en los casos ya previstos por el Código Penal y cuando hay malformaciones fetales graves o incompatibles con la vida. Además de la iniciativa de la Campaña, que ingresó con 71 firmas y luego se sumó una más, hay proyectos del oficialismo y también de la oposición.

El tratamiento conjunto en las comisiones se transmitirá por streaming, cada jornada, dijo Lipovetzky. Durante su intervención, el diputado macrista destacó que “estamos dando un paso tan importante sobre un tema que le importa a la ciudadanía”. Desde la oposición, varias diputadas hicieron hincapié en que la apertura de este debate histórico es el resultado de la militancia de años del movimiento de mujeres, que le marcó la agenda al Gobierno. Desde el oficialismo se remarcó que nunca antes se había llegado a esta instancia.

Los cálculos al día de ayer de la Campaña dan que, del total de diputados y diputadas de la Cámara, hay 104 a favor –la mayoría del FpV, que paradójicamente se resistió a abrir este debate durante los gobiernos de Néstor y CFK–, 101 que están en contra –la mayoría de Cambiemos–, y 50 indecisos. Muchos de los indecisos pertenecen a provincias conservadoras y pretenden ser candidatos en las próximas elecciones, razón por la cual se resisten a tomar posición, comentó un legislador oficialista. Una alternativa es proponerles que el día de la votación no estén presentes, para favorecer la aprobación de la ley, sin quedar expuestos, agregó. En el Senado, habría más resistencia.

Durante la plenaria, la diputada puntana Ivana Bianchi, conocida por su postura anti derechos, del bloque Compromiso Federal, pidió que no haya “agitación ni insultos” durante el tratamiento del tema. Araceli Ferreyra, del Peronismo para la Victoria, planteó que no sea causal de despido concurrir para exponer en las audiencias, a quienes estén en empleos públicos o privados y sean convocados, y pidió que el Gobierno retire el proyecto denominado de “Libertad Religiosa” que se empieza a tratar en la comisión de Relaciones Exteriores porque prevé “la objeción de conciencia institucional”, que si se aprueba podría poner en riesgo que se garantice el derecho al aborto en todas los hospitales y clínicas. “Las mujeres estamos impacientes por este debate sobre todo cuando vemos contradicciones políticas”, apuntó Ferreyra. La diputada Natalia González, del FIT, consideró que no se debe plantear la discusión entre “aborto si y aborto no”, cuando “el debate ha avanzado muchísimo en la sociedad”. “Hay que legislar a favor de que no mueran más mujeres”, agregó. Y consideró que la Iglesia Católica “no tiene nada que opinar”, al respecto. Desde el radicalismo, Brenda Austin subrayó que se trata de un tema “fundamental para la salud pública de las mujeres”. Cecilia Moreau, la única diputada del Frente Renovador que firmó el proyecto de la campaña, agradeció a “las miles y miles de mujeres argentinas que hicieron posible este debate”. Y lo comparó con otros históricos como el que terminó con la aprobación del divorcio vincular y el matrimonio igualitario. En tres semanas, empezará el debate real.

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Cientos de mujeres acompañaron en la calle el inicio del plenario

La marea verde va creciendo de a poco, firme, segura, coincidente. Saben que la discusión es en el anexo del Congreso, en el edificio con entrada por la vereda norte de la calle Rivadavia, pero todas las miradas apuntan al recinto de sesiones, al lugar donde “en abril, en mayo, en junio, cuando sea, pero ahora, este año, se tiene que aprobar ‘nuestro’ proyecto, el que venimos reclamando desde hace años, no el plebiscito tramposo de Cambiemos”, le dice a PáginaI12 Jessica Gentile, integrante de la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, además de militante de Juntas por Izquierda. Sol salió de trabajar y se sumó a la concentración con una pancarta que dice: “No te obligamos a abortar, vos nos obligas a parir”. Sol sabe que la parada es difícil, pero confía en la fuerza de las más de 500 organizaciones que apoyan la campaña y en el crecimiento del movimiento feminista en la Argentina. “Sí, estoy convencida, creo que el feminismo y el futuro es ahora, aunque tengamos un gobierno super de derecha, hoy están tratando nuestro tema por nuestra presencia, por la lucha, por la resistencia”.

La cuadra que va desde Callao hasta Riobamba se va poblando de banderas y la demanda generalizada está dirigida a los miembros de las dos cámaras del Congreso Nacional: “Que los diputados y los senadores se dignen finalmente a escuchar a las mujeres que una vez más nos plantamos frente a este edificio, porque con esta son siete las veces que presentamos nuestro proyecto”, afirma María Rosa, la memoriosa docente que se suma a la manifestación “como siempre y hasta siempre”.

Yamilé, del Movimiento Sur, cree también que “el aborto se tiene que aprobar y si esto ocurre es por el esfuerzo, por la lucha de las mujeres, y se llegó a esta instancia a pesar del gobierno que tenemos. ¿Es paradójico, no?, pero llegamos por todo lo que hemos hecho en tantos años”. Recalca que lo que están esperando es que “se trate, se debata y se apruebe, pero que esto no se tome como un triunfo o una gentileza del gobierno actual, si esto ocurre es por la lucha de las mujeres y porque es una necesidad, porque se trata de un tema relacionado con la salud pública”.

Daniela sostiene, con alguna dificultad, por el fuerte viento que cruza la calle, una bandera que la identifica y que dice “Insurrectas, mujeres X la liberación”. Aunque al principio sostiene que le cuesta dar una opinión, después responde con seguridad y contundencia: “Que se apruebe o no el proyecto, es algo que siempre tiene las mismas dificultades para este gobierno, porque por abajo nos tiene que soportar a nosotras con una lucha que desde el ‘Ni una menos’ se hizo cada vez más fuerte, y por las presiones que tiene ‘por arriba’ porque hay un montón de intereses detrás del aborto clandestino y un montón de prejuicios”. De todos modos, con la misma convicción, afirma que “nosotras vamos a seguir luchando, vamos a seguir viniendo y no nos van a callar”. Daniela cree que “si no sale la ley como queremos, va a salir algo similar porque no les queda otra”.

Jessica Gentile piensa que “lo que va a empezar es el debate, porque no va a ser fácil arrancarle al macrismo el derecho que tenemos al aborto legal, seguro y gratuito, porque acá hay intereses de todos, de los políticos, de la Justicia, de la Iglesia, de la Policía, porque lo que pasa a ser legal lesiona lo que es un gran negocio ilegal”. Lo que “todas esperamos es que terminemos de una vez por todas con una estadística tremenda por la cantidad de mujeres, pobres y jóvenes, que mueren por los abortos ilegales”. Jessica considera que “el aborto legal, seguro y gratuito, es una deuda que tiene la democracia con las mujeres”.

Una de las consignas más escuchada, en verso y en prosa, es la que pide “aborto legal, en el hospital”, porque este maravilloso y potente movimiento de mujeres reclama “no sólo la despenalización del aborto sino su legalización total para que las puertas de los hospitales se abran a todas las que decidan abortar”. El mensaje es permanente desde la radio abierta frente al palacio legislativo y corre de boca en boca. Desde ahora, todos los martes, la marea verde rodeará el Congreso.

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Aborto en el mundo: en qué países es legal la interrupción del embarazo

Mientras en la Argentina el debate público recién comienza, el aborto es legal en la mayoría de los países del primer mundo desde hace décadas.

En Holanda, la práctica es legal hasta las 24 semanas de gestación. Es el país con mayor límite de semanas en este sentido. Le sigue Suecia, donde también es legal pero hasta la semana 18 de embarazo. En Uruguay, México y Cuba, se permite el aborto hasta la semana 12, al igual que en Dinamarca, Francia y Alemania.

En la legislación estadounidense, se estipula el primer trimestre como fecha límite y en Italia establecen los 90 días. Además, Rumania, España y Francia legalizaron el aborto hasta la semana 14, mientras que en Portugal rige hasta la semana 10.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo considera un tema de salud pública y derechos humanos. En “Aborto sin riesgos: guía técnica y de políticas para sistemas de salud”, plantea que en el mundo “cada año se realizan 22 millones de abortos en forma insegura, lo que produce la muerte de 47.000 mujeres y discapacidades en otras 5 millones. Casi cada una de estas muertes y discapacidades podría haberse evitado a través de la educación sexual, la planificación familiar y el acceso al aborto inducido en forma legal y sin riesgos”.

Y agrega: “En prácticamente todos los países desarrollados los abortos sin riesgos se ofrecen en forma legal. En los países donde el aborto inducido legal está sumamente restringido o no está disponible, con frecuencia un aborto sin riesgos se ha vuelto en el privilegio de los ricos, mientras que las mujeres de escasos recursos no tienen otra opción que acudir a proveedores inseguros, que provocan la muerte”.

Florencia Luna -filósofa especialista en bioética, investigadora del CONICET, docente de la UBA y coordinadora del Area de Bioética de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), opina: “Los países que realmente quieren proteger embriones o fetos no lo logran con la prohibición del aborto porque los abortos se hacen igual de manera ilegal”.

Clarín


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