Guatemala: Jimmy Morales intensifica el llamado a votar en la consulta popular de este domingo por diferendo con Belice

Presidente por consulta popular sobre Belice: “No es tiempo de llorar por la leche derramada”

El presidente Jimmy Morales participó en el acto oficial que marca la finalización del Plan Operativización del retiro gradual del Ejército de Guatemala en tareas de Seguridad Ciudadana, el cual concluye este lunes en el Paraíso II, en la zona 18.

En dicha actividad, Morales aprovechó para hacer un llamado a los guatemaltecos para votar este domingo en la consulta popular sobre el diferendo territorial y marítimo con Belice.

En esta ocasión, el mandatario indicó que es tiempo de hacer historia, de dar un paso al frente y de tomar decisiones de país, para lo cual utilizó la popular frase “No es tiempo de llorar por la leche derramada”.

“Nuestra generación va a dar un paso al frente y va a ir a votar este 15 de abril”, agregó Morales.

Según expresó Morales, la discusión, que lleva más de un siglo, ahora baja al soberano poder del pueblo, para que se decida si el caso por el diferendo territorial pueda ser conocido en una corte internacional.

Unos 7,5 millones de guatemaltecos están llamados a votar el 15 de abril si están de acuerdo en que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) con sede en La Haya resuelva la controversia territorial, insular y marítima de casi 200 años.

Intensifica llamado

“Yo no puedo creer, no puedo creer que los guatemaltecos le demos la espalda a nuestros derechos. No puedo creer que no le demos la importancia debida a temas tan importantes y con tanta historia”, dijo el mandatario frente a alcaldes y líderes comunitarios en el departamento occidental indígena de Chimaltenango.

“Aparte de ir a votar este 15 de abril (debes) convencer a tus hijos (de ir a votar). Hijos convenced a vuestros padres, a los vecinos, al señor que atiende la tienda”, señaló Morales al indicar a la población que “hoy les está haciendo un llamado la patria”.

“¿Qué oportunidad tenemos hoy este 15 de abril? Ir y dar un paso más hacia adelante, diciéndole al mundo: Guatemala quiere una solución pacífica”, agregó.

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Consulta popular en Guatemala: entendiendo el diferendo territorial con Belice

El conflicto territorial entre Guatemala y Belice lleva más de 150 años. Desde finales del año pasado, la cancillería del país busca implementar una consulta popular con el apoyo del Tribunal Supremo Electoral. Sin embargo, ha sido hasta el día 2 de Agosto del presente año que el Congreso de la República por fin aprobó el acuerdo 22-2017 que autoriza la consulta.

Tras haber recibido semáforo verde, el Ministerio de Relaciones Exteriores trabaja arduamente para poder realizar el referendo a finales de este año o principios del siguiente. A la vez, se está trabajando en una campaña de información sobre el caso para que la población guatemalteca se encuentre informada a la hora de efectuar el voto.

A continuación, 5 datos interesantes que todos deberían saber respecto al tema:

1) Historia del conflicto

En 1992 Guatemala reconoce la independencia Belice. Sin embargo, este reconocimiento iba condicionado en el sentido de que, si bien nuestro gobierno reconoce al pueblo (como autodeterminación propia de ser llamados beliceños), no se reconoció su territorio, dejando pendiente la resolución del Diferendo Territorial. Ahora bien, el problema viene desde mucho más atras que la declaración de independencia de Belice. Se puede decir que todo se originó durante el periodo colonial, y antes de la Independencia de Guatemala y los países centroamericanos, cuando, en el tratado de Versalles de 1783, España le hace una concesión territorial a Gran Bretaña de aproximadamente 6,600km cuadrados (suma de las dos concesiones otorgadas por la corona española). Con el tiempo, los ingleses fueron usurpando territorio de la provincia de la Verapaz, hasta abarcar unos 11,000 kilómetros apróximadamente. En 1859 Guatemala firma el Tratado Aycinena-Wyke con el objetivo de frenar el avance británico sobre su territorio. El contenido de este acuerdo establecía que, de forma condicionada, el área entre los ríos Sibún y Sarstún a cambio de una carretera entre el Estado de Belice y Guatemala. La carretera nunca se construyó por lo que la condición del acuerdo nunca fue cumplida y, en ámbitos legales de derecho internacional público (el cual tiene ciertas problemáticas sociales y políticas como veremos más adelante en el punto 5), el territorio le pertenece nuevamente a Guatemala.

En general, esto fue lo que llevó a Guatemala a reclamar de vuelta el territorio previamente ocupado por lo ingleses. A través de distintos marcos legales internacionales y de diferentes organizaciones internacionales no económicas, nuestro gobierno ha luchado, desgastando recursos, para que se reconozca internacionalmente que el territorio disputado le pertenece a Guatemala. Sin embargo, el problema de esta disputa territorial va más allá de un veredicto internacional. Por lo que surge la duda si realmente vale la pena seguir gastando recursos en la disputa de tierra o si solo deberíamos de enfocarnos en garantizar nuestra salida al mar.

2) Actores importantes

El Estado de Guatemala ha luchado por recuperar los 11,000 km cuadrados que actualmente posee Belice. Este tema siempre ha sido de gran importancia para todos los ministros del MINEX desde los años 50. A través de distintas acciones internacionales, nuestra cancillería ha reiterado durante años el dominio que Guatemala tiene sobre el territorio y ahora, bajo el liderazgo de Carlos Raúl Morales, busca realizar la consulta popular para proceder el reclamo ante los beliceños lo antes posible.

Belice, por su parte, heredó el territorio previamente usurpado por Gran Bretaña. No solo eso, sino que también algunos de sus sistemas de administración, una fuerte identificación del pueblo beliceño (que reside en todo el territorio que actualmente es de Belice) como ingleses y el ser parte del Commonwealth Ingles, el cual es precedido por la reina de Inglaterra. En papel, y ante los ojos internacionales, siempre han estado dispuestos a negociar y solucionar el problema. Sin embargo, no existe realmente el deseo de devolver el territorio.

Gran Bretaña recibió una concesión española durante su época imperialista. Desde ese entonces, y con el nombre de Honduras Británica, los ingleses han tenido una fuerte presencia en el territorio que hoy es Belice. Tras haber continuado su expansión más allá del territorio otorgado por la corona española y al independizarse Belice, le hereda la tierra usurpada. Sin embargo, incluso cuando Belice ya no era una colonia Británica, los ingleses continuaron (y continúan) beneficiándose de muchos productos del país nombrándolo miembro de su global Commonwealth (conjunto de ex-colonias británicas que comercian libremente entre ellas y siguen bajo el mando de la reina de Inglaterra). Por lo tanto, está dentro de los intereses de Gran Bretaña evitar que Guatemala tome de regreso la mitad de lo que hoy es Belice.

La Comunidad Internacional, a través de distintos entes como las Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos y la Corte Internacional de Justicia, ha estado involucrada dentro de la disputa territorial. La ONU ha recibido documentos y peticiones por parte de nuestro gobierno en donde se establece el reclamo por parte de Guatemala sobre el territorio beliceño. La OEA sirvió de intermediario por un tiempo hasta que declaró que el conflicto debía presentarse ante la Corte Internacional de Justicia que establece la necesidad de realizarse una consulta popular en ambos países.

3) Acciones internacionales previamente realizadas por Guatemala

En la temática internacional, Guatemala siempre ha estado fuertemente activa frente al territorio. En 1994, a través de una nota diplomática, el Gobierno guatemalteco presentó una reserva ante las Naciones Unidas en donde establecía su disconformidad respecto al conflicto y restablecía su deseo de resolverlo con urgencia. A este comunicado, Belice responde que estaban dispuestos a negociar.

En el año 1999, tras haber finalizado todas las reuniones técnicas con el país vecino, se inician las reuniones bilaterales con la Organización de los Estados Americanos como intermediario. Este organismo recomendó que el conflicto territorial fuese presentado ante la Corte Internacional de Justicia o a una corte de arbitraje internacional. Eligiendo la segunda opción, Guatemala presenta su caso y en el 2003 rechaza las recomendaciones dadas por esta corte de arbitraje pues recomendaban que nuestro gobierno renunciara al reclamo.

Debido a que no se acepto la recomendación de la corte de arbitraje, la OEA recomienda llevar el caso a la Corte Internacional de Justicia, en donde se encuentra el caso actualmente y cuyo siguiente paso es la consulta popular.

4) ¿Por qué una consulta popular?

La Corte Internacional de Justicia ordenó a ambos países realizar un referendúm para poder continuar el proceso legal de reclamo. Para esto, ambos países necesitan autorización de sus gobiernos internos. Las consultas populares no están obligadas a realizarse al mismo tiempo, por lo que Guatemala puede realizarlas este año y Belice cuando quiera. El Congreso guatemalteco ya aprobó el decreto para la realización de esta consulta, mientras que el senado beliceño ya aprobó la enmienda que retira todas las restricciones que el país tenía para realizar la consulta.

El ex-canciller, Carlos Raúl Morales, trabajó arduamente para que la consulta popular se efectúe este año; pero, después de su renuncia el mes pasado, queda a ver qué acciones tomará la nueva canciller.

Durante su gestión, Carlos Raúl Morales estableció su temor de que, estando a menos de dos años de contienda electoral, este tema se politice y sea manchado por los candidatos utilizándolo como empuje de campaña. El TSE sería la entidad que estaría apoyando en la logística de esta consulta y se espera que antes de que los guatemaltecos sean llamados a ejercer su voto respecto al tema, el MINEX ya haya realizado (junto a empresas privadas a través de una APP) una campaña informativa sobre el caso Guatemala-Belice.

5) ¿Qué pasa después?

En su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas, Jimmy Morales volvió a hacer mención del conflicto Guatemala-Belice y de la posibilidad de la consulta popular. Por el momento no hay fecha específica para la realización del referéndum, pero las posibilidades de que ocurra nunca habían sido tan probables como en la actualidad; ¿qué pasaría después de que este se realice?

Primero, habría que esperar a que Belice realice su propia consulta popular. Siendo realistas, el resultado de la de ellos será negativa, pues ninguno de sus ciudadanos, que viven en los distritos de Toledo, Stan Creek y Cayo, votaría a favor de ser parte de Guatemala. Ellos ya se identifican como beliceños y de ninguna forma votarían por pertenecer a otra administración de gobierno, pues, como dice el dicho: Gobernar es poblar, y Guatemala nunca se preocupo por poblar los territorios que hoy en día reclama.

Por otro lado, si la Corte Internacional de Justicia da su veredicto a nuestro favor y si la Comunidad Internacional llegase a reconocer el área reclamada como guatemalteca, será imposible que pase a ser una realidad. Todo Estado es soberano y nadie –ni siquiera otros países u Organizaciones Internacionales– lo puede obligar a ceder a demandas de otro gobierno o instancia. Además, es muy difícil que los beliceños que viven ahí lleguen a aceptar convertirse en chapines.

Considero que el reclamo de este territorio es una pérdida de tiempo y dinero para el Estado de Guatemala. La Cancillería guatemalteca debería enfocar sus esfuerzos, y los recursos del Estado, en asegurar la salida al mar de nuestro Estado y otros asuntos internacionales de mayor importancia de Guatemala. Por el momento, solo queda esperar la campaña informativa que realizará el Gobierno de Guatemala y la consulta del TSE.

La Lupa