Mehmet Necati Kutlu: “Turquía quiere asumir un papel más global y Latinoamérica es muy querida”

Por Pedro Brieger

Los estudios sobre América Latina y el Caribe se han extendido en los últimos años a regiones que tenían un vínculo muy estrecho con diversos países latinoamericanos pero que no necesariamente se trasladaban al ámbito académico.  La Primera Guerra Mundial y desintegración del Imperio Otomano a comienzos del siglo veinte provocaron una inmigración masiva de árabes, judíos y armenios que estaban en los territorios que conformaban dicho Imperio.  Es así como Argentina, Brasil, Chile, El Salvador, México y tantos otros países recibieron inmigrantes árabes a los que coloquialmente se los solía llamar “turcos”.

Menos conocido es el vínculo existente entre la Turquía moderna fundada por Mustafá Kemal Ataturk en 1923 y nuestra región. Turquía hoy es una potencia económica mundial y en el año 2009 se creó el Centro de Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Ankara que cuenta con un Programa de Maestría de Estudios Latinoamericanos (http://cel.ankara.edu.tr/). Su director es el Dr. Mehmet Necati Kutlu con quien NODAL conversó sobre los vínculos entre Turquía y América Latina y el Caribe.

-En estos últimos quince años en América Latina hubo transformaciones políticas profundas. En un momento la mayoría de los países en Suramérica tenía gobiernos populares, de centroizquierda, progresistas, en el más amplio sentido de la palabra, aunque heterogéneos entre sí.  Se puede mencionar a Evo Morales en Bolivia, Hugo Chávez en Venezuela, Lula de Silva en Brasil, Rafael Correa en Ecuador, Néstor Kirchner en la Argentina y varios más. ¿Significó este cambio político un mayor atractivo para Turquía por el hecho de que aparecieran figuras que tuvieran tanto peso en América Latina y proyección internacional?

 Sin lugar a dudas tuvo un gran impacto. La gente siguió muy de cerca los acontecimientos en Latinoamérica y todavía lo está siguiendo. Hace unos años fuimos a Van, la última provincia de Turquía antes de Irán, casi un lugar perdido, con el embajador venezolano, y cuando aterrizamos en el aeropuerto los policías se preguntaban ‘’ ¿y este señor quien es?” – .

Cuando les dije que era el embajador de Venezuela todos corrieron y les dije ‘’Chávez, todo un hombre’’. Mas allá de todo lo político hay mucho interés por saber qué hace Evo Morales, qué pasó en Argentina, lo que está pasando en Perú. Existe un interés muy profundo. En Turquía, Latinoamérica es muy, muy querida y hoy en día las aerolíneas turcas vuelan a diario a Buenos Aires, Sao Paulo, Caracas, La Habana, Bogotá y Panamá.

Más allá del atractivo que puede tener América Latina para un cierto mundo académico, también debe haber una política exterior del gobierno de Turquía hacia la región que se debe haber modificado este último tiempo. En este sentido cabe preguntar qué busca Turquía hoy en América Latina.

A lo largo de la Guerra Fría Turquía fue el último país antes de la Unión Soviética en el bloque occidental, dentro de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), pero después de la caída del muro Turquía tenía que definirse un nuevo papel y en eso se está trabajando. Turquía quiere asumir un papel más global, llegar al mundo y aumentar su comercio. Turquía es la décima séptima economía más grande del mundo. La sexta economía más grande de Europa y, comercialmente buscamos nuevos socios.

Latinoamérica es una región muy grande, con muchos países, en paz, con los cuales no tenemos, ni hemos tenido ningún problema político o militar hasta ahora ni lo tendremos entonces ¿por qué no trabajar con ellos por el bien mutuo de las partes?

– ¿Cuál es la actitud del gobierno de Turquía hacia la región sabiendo que en varios países latinoamericanos se habla del genocidio armenio? ¿Cómo afecta la relación o el potencial de la relación?

-El problema armenio es de los armenios más que nada, porque los armenios se lo toman como una causa nacional. Una memoria que les une a cien años, pero yo lo digo muy claro cuando se me pregunta: la historia hay que dejarla en la historia, no podemos vivir con los rencores de antaño, ni ustedes, ni nosotros, ni los indígenas, ni los afroamericanos, nadie, porque eso no nos conlleva a colaborar, a abrazarnos y a vivir bien a los cien o quinientos años. Turquía quiere una reconciliación con todo el mundo, no específicamente en este tema sino en todos los problemas. En nuestro Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Ankara estamos obligados a acercar Latinoamérica a Turquía, ese es nuestro deber y en este sentido hemos organizado simposios para hablar de la historia turca en la primera guerra mundial, no sólo del tema armenio.


VOLVER