Argentina: “pañuelazo federal” por la legalización del aborto en la recta final del debate en el Congreso

Un pañuelazo verde, masivo y federal

La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, seguro y gratuito reunió a una multitud frente al Congreso para hacer un “pañuelazo federal” y así celebrar el Día Internacional por la Salud de las Mujeres y el décimo tercer aniversario de la fundación de la organización. El evento se realizó en localidades de la Provincia de Buenos Aires, Chaco, Chubut, Córdoba, Entre Ríos, La Pampa, Misiones, San Juan, Salta, Tucumán y Tierra del Fuego, entre otras provincias y buscó impulsar el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) presentado por la Campaña que será tratado en la Cámara de Diputados el próximo 13 de junio.

“Es increíble lo que hemos crecido en este tiempo, en la riqueza de las adhesiones y las acciones realizadas en todo el país”, le dijo Martha Rosemberg, militante histórica de la Campaña, a Páginai12. “Creo que hemos hecho un gran trabajo que nosotras llamamos de despenalización social del aborto, que pasó de ser un tópico totalmente ocultado, estigmatizado, a ser un tema de primera importancia política en los medios. Creo que se ha dado un cambio cultural muy notable desde que empezamos y espero que en estos días también se de el cambio legislativo”, afirmó Rosemberg.

El clima fue de festejo con chicas cantando al ritmo “Bella Ciao” “este es mi cuerpo y yo decido que el aborto sea legal”. Los pañuelos estaban en cuellos, mochilas e incluso de vinchas y el verde se vio hasta en el maquillaje: brillos, sombras y labiales. El escenario era pequeño y lo decoraron con dinosaurios de plástico con pañuelos celestes, como comenzaron a usar aquellos que militan en contra de la legalización del aborto. Desde ahí se hizo una radio abierta por la que pasaron representantes de distintos colectivos feministas como Las Rojas o las periodistas del sitio Economía Femini(s)ta.

Desde la Campaña leyeron una declaración y afirmaron que “una vez más en la historia de nuestro país un pañuelo nos hermana”. Se mostraron optimistas y aseguraron que “el aborto legal será ley”. En el documento sostienen que la despenalización y legalización del aborto es “un imperativo de salud pública, justicia social y derechos humanos”. También les exigieron a los diputados un debate “respetuoso e informado” porque acusan que, durante las exposiciones en el plenario de comisiones, los argumentos en contra de la legalización evidenciaron “posiciones retrógradas y conservadoras” y tuvieron  un “corte religioso y/o falacias sentimentalistas de efectos impactantes”. Después de la lectura, las representantes de la Campaña entonaron un canto pidiendo “aprueben nuestro proyecto, que sea ley, que sea ley”.

María José Lubertino, ex titular del INADI, destacó la lucha histórica que ha dado el feminismo “desde el 94 cuando se debatió en la constituyente y logramos que los dinosaurios, que algunos siguen hasta hoy, no bloquearan el aborto legal, seguro y gratuito”. También señaló que “lentamente están comprendiendo este tema en todos los lugares” y destacó el caso de Salta, donde el gobernador Juan Manuel Urtubey adhirió a la aplicación del protocolo nacional de aborto no punible. Lubertino calificó de “una vergüenza” a quienes ahora se manifiestan en contra del aborto y piden educación sexual porque “son los que se negaban a que existiera la educación sexual integral”. Cerró con la convocatoria a la marcha del Ni Una Menos el 4 de junio y afirmó que “nos vemos el 13 con el aborto legal saliendo del Congreso”.

Al final, todos levantaron sus pañuelos verdes para pedir que se sancione la ley de IVE. La Campaña, que cumplió trece años, festejó su aniversario y Rosemberg junto a otras integrantes históricas del movimiento subieron al escenario para apagar una vela verde.

Informe: Ludmila Ferrer

Página/12


Aborto: el debate entra en la recta final y denuncian presiones de la Iglesia

Con el cierre de las exposiciones en comisión y en medio de una presión creciente de la Iglesia, el debate por la legalización del aborto entra esta semana en la recta final.

El ministro de Salud, Adolfo Rubisntein; dos de sus antecesores en el cargo, Ginés González García y Daniel Gollán; el constitucionalista Ricardo Gil Lavedra, y la cantante Miss Bolivia son algunos de los 120 expositores programados para los plenarios de comisión de Diputados previstos para mañana y el jueves.

En un escenario de final abierto, la discusión tiene una presencia cada vez mayor de la Iglesia, que en los últimos días intensificó los contactos y los mensajes a los diputados para evitar la aprobación de la iniciativa.

En sintonía con el reclamo que el arzobispo de Buenos Aires, Mario Poli, hizo el viernes en el Tedeum de la Catedral Metropolitana, para que sea “clara” la defensa del “inocente que no ha nacido, obispos de distintos puntos del país sumaron sus pedidos a los diputados de sus provincias. La presión más clara se produjo en Tucumán, donde el obispo Carlos Sánchez mencionó por su nombre de pila a los diputados nacionales de esa provincia y les pidió que voten “a favor de la vida”.

En simultáneo a esos reclamos públicos, autoridades eclesiásticas están llamando a los diputados de sus distritos para transmitirles cara a cara la posición de la posición de la Iglesia, según dijeron a LA NACION referentes de distintas bancadas. “Están asumiendo una actitud equivocada. Eso lo puede hacer una ONG, pero no la Iglesia en un país laico como la Argentina”, dijo a este diario el diputado Daniel Lipovetzky (Pro), a cargo de la coordinación del debate en comisión.

De acuerdo con el cronograma tentativo que maneja Lipovetzky, la semana que viene será el turno de la discusión de los diputados en comisión, previo a la firma del dictamen, prevista para el jueves 6 de junio. La sesión tiene fecha para el 13, justo un día antes del inicio del Mundial, tal como se había prometido al inicio del debate.

Los conteos preliminares anticipan una votación muy pareja. La palabra final la tiene un grupo de unos 30 indecisos, en su mayoría de Cambiemos y del Frente Renovador.

Para intentar volcar la balanza a favor del proyecto que prevé el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 14 de gestación, los promotores de la iniciativa analizan introducir algunos cambios.

Dos de ellos generan todavía mucha discusión. El primero prevé reconocer la objeción de conciencia, pero sólo a nivel individual, no para las instituciones. El segundo consistiría en modificar el artículo 8 del proyecto, que autoriza a las mujeres de entre 13 y 16 años a realizarse un aborto sin autorización de sus padres.

La Nación