Elecciones en Colombia: candidatos vicepresidenciales se enfrentaron en un nuevo debate economico

Menos impuestos para mayor competitividad, proponen vicepresidenciales

La temática del Debate Económico Vicepresidencial, organizado por Portafolio, Fedesarrollo y la Universidad del Norte, estuvo enfocada en dos ejes: el crecimiento económico y la sostenibilidad fiscal. La impresión general que el espectador pudo haber tenido es que hubo poca sustancia en estas materias y que, por el contrario, cada candidato tendió a concentrarse en aquellos elementos de sus propuestas programáticas con los cuales se sentían más cómodos. Así, vimos por ejemplo a Claudia López hablando de lucha contra la corrupción y a Clara López enfocándose en los problemas de la implementación del acuerdo de paz con las antiguas Farc.

Sin embargo, hubo aportes interesantes que permiten diferenciar algunas de las propuestas, las cuales representan a dos sectores bien definidos de la sociedad colombiana actual: los votantes que desean reformas en cuanto a progresividad en el sistema tributario (“que pague más quien más tiene”), y otra que confía más en las teorías del derrame, que han sido las predominantes en la historia económica colombiana (“hay que facilitarles las cosas a los empresarios, puesto que son la fuente principal de la riqueza; luego, el resto de la sociedad se beneficiará”).

En estos temas tributarios, el candidato Pinzón argumentó en favor de racionalizar el gasto público con medidas como la minimización de gastos en publicidad del Gobierno, mientras que propuso una reforma tributaria y otra al sistema de pensiones, lo cual aseguraría la sostenibilidad de la deuda pública, elemento esencial para el acceso al crédito internacional.

La candidata Marta Lucía Ramírez, por su lado, destacó que una gran parte del gasto público está compuesto por remuneraciones, argumentando que ese hecho demuestra una excesiva burocracia del gobierno colombiano. La realidad es que el peso del sector público colombiano en términos del PIB lo ubica entre los países con gobiernos más “livianos” en el contexto latinoamericano.

La intervención de Claudia López hizo referencia a que los impuestos en Colombia recaen sobre los más pobres, mientras que los más ricos pagan realmente poco en términos de sus ingresos (“el Estado colombiano es un Robin Hood, pero al revés”).
Propone entonces gravar más a los más ricos; por ejemplo, mediante el impuesto a los dividendos, algo en lo cual Clara López también estuvo de acuerdo. Los otros dos candidatos no se expresaron al respecto. Esto está muy en la línea de la propuesta de Gustavo Petro, cuya compañera de fórmula no estuvo presente en el debate.

Un consenso entre los candidatos y los técnicos alrededor del tema tributario es que todos reconocen que las empresas tienen una carga tributaria alta, lo cual plantea problemas para la competitividad. Unido a esto, está la necesidad de eliminar o revisar el sistema de incentivos y exenciones tributarias a las empresas, las cuales, en muchos casos, han significado un empeoramiento de las condiciones de competencia en los mercados, contrarrestando los efectos positivos del proceso de apertura comercial colombiano.

Por último, en el tema de crecimiento económico la candidata Ramírez propone propiciar la industria alimentaria de calidad internacional y localizarla en las zonas cercanas a la producción, para generar empleos en zonas deprimidas. Habría que ver cómo se puede lograr esto, toda vez que dichas industrias suelen localizarse cerca de la demanda (ciudades). El candidato Pinzón apuesta a renovar la confianza para la inversión por medio de ajustes en las consultas previas, y de la mano de mayor inversión en infraestructura para la competitividad. Claudia López considera que la lucha contra la corrupción liberará recursos para el desarrollo productivo del país, para lo cual la educación de calidad y el rol de la mujer son fundamentales. Clara López propone que el Banco de la República debería darles mayor importancia a los objetivos de empleo, por encima de la inflación, y dirigir esfuerzos hacia algunos determinantes de la productividad: educación, bienes públicos, y acceso a la tierra.

Si algo podemos concluir del debate es que hubo un consenso a lo largo del mismo en torno a la importancia de la educación. Ojalá que el nuevo presidente aproveche este acuerdo para convocar a un gran esfuerzo nacional en esta dirección.

Portafolio


¿Por qué renunciaron las candidatas presidenciales de Colombia?

Ambas excandidatas denunciaron no haber contado con la correcta cobertura de los medios a sus respectivas campañas electorales.
La exaspirantes presidenciales de Colombia, Piedad Córdoba y Viviane Morales, presentaron ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) y la Registraduría Nacional sus respectivas renuncias formales tras denunciar en reiteradas ocasiones la invisibilización y exclusión de actividades electorales, pese a ser las únicas mujeres que participarían el próximo 27 de mayo.

Durante la celebración del primer debate presidencial realizado por el organismo electoral, así como en un segunda contienda televisada en la ciudad de Barranquilla, ninguna fue convocada, lo que catalogaron como actos de arbitrariedad que les sumaron desventaja ante sus adversarios.

Las denuncias hechas de manera verbal, pública y formal no fueron tomados en cuenta por los organismos electorales, mientras que distintos sectores sociales reaccionaron ante el hecho por considerar que evidenciaba la ausencia de garantías de pluralismo e igualdad electoral a las participantes.

“Asistimos a un espectáculo bochornoso que demuestra cómo el machismo sigue firmemente anclado en el establecimiento político y mediático (…) fuimos excluidas de los debates presidenciales que tuvieron lugar en Medellín y en Barranquilla”, aseveró Córdoba una semana después de los debate de abril.

Piedad Córdoba

La exsenadora y líder política del partido Poder Ciudadano fue la primera en dimitir, cuando el pasado 9 de abril en un evento público, manifestó que no continuaría como aspirante y denunció que varios medios de comunicación no la invitaron a debatir, lo que consideró específicamente contra ella y su adversaria.

“El canal de mi departamento me ha excluido del debate presidencial por motivos políticos (…) Una exigencia mínima y básica de los procesos electorales democráticos es que todos los candidatos puedan exponer sus propuestas con igualdad”, señaló en su momento en su cuenta Cwitter.

Códoba, quien consolidó su candidatura con la recolección unas 836.790 firmas, promovía el apoyo a propuestas de salarios dignos, eliminación del impuesto para las personas naturales, entre otras.

Viviane Morales

Por su parte, la también exsenadora abanderada por la coalición Somos, Viviane Morales retiró su postulación el miércoles por el asedio hacía su campaña, aunado a la exclusión y las dificultades presentadas por instituciones electorales para la asignación del presupuesto con el que financiaría sus actividades.

Asimismo, señaló que la disputa surgida sobre la legitimación de su postulación fue parte de los obstáculos contra su campaña, y que el CNE tardó 45 días en procesar la denuncia, la mitad del tiempo de campaña (90 días).

“Superada esta batalla nos encontramos con el bloqueo infame y discriminatorio de grandes medidos de comunicación de sus encuestadores, mps excluyeron de los debates en una decisión premeditada por invisiblizarme (…) una desventaja antidemocrática insuperable”, denunció.

Antes de renunciar, ambas exsenadoras y únicas mujeres entre los siete postulados, denunciaron la poca cobertura de los medios de comunicación colombianos, entre otros actos de exclusión, razones por la cual se encontraban en desventaja durante la contienda electoral pese al apoyo de sus seguidores.

Telesur


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