Guatemala: en un nuevo día de paro, docentes acampan y piden al gobierno cumplir acuerdos

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Maestros ocupan la Plaza de la Constitución

Centenares de maestros afiliados al Sindicato de Trabajadores de la Educación de Guatemala (STEG) llegaron a la Plaza de la Constitución donde tienen contemplado quedarse por al menos dos días. Estas son sus razones.

Los educadores provenientes de diferentes departamentos llegaron a la Plaza de la Constitución donde tienen previsto quedarse por al menos 48 horas, en una protesta que pretende presionar al Ejecutivo para que se apruebe el pacto colectivo.

Debido al plantón, obstruyeron el paso sobre la 6ª avenida y la 5ª y 6ª calle de la zona 1. El tránsito vehicular es afectado en ese sector.

Amílcar Montejo, intendente de la Policía Municipal de Tránsito recomendó a los automovilistas que transitan por la 7ª avenida que viren sobre la 10ª calle, y quienes se movilizan por la 8ª avenida que eviten utilizar la 6ª calle.

No hay clases

Centenares de estudiantes han sido perjudicados por estas protestas, debido a que se sumaría la tercera semana sin que puedan recibir clases, porque los educadores sindicalizados se han declarado en asamblea permanente.

El Ministerio de Educación es optimista al afirmar que hubo decremento en la cantidad de maestros que apoyan las acciones de protesta y han paralizado labores.

Lo que piden

La exigencia de los maestros es que el Gobierno agilice la homologación del Pacto Colectivo y de Condiciones de Trabajo.

Con este pacto los maestros se garantizarían un incremento salarial, pero también requiere la utilización de Q3 mil millones del presupuesto del Estado, en tres años.

Preparados

Los maestros llegaron con maletas, artículos personales, sombrillas, lonas para improvisar carpas, tiendas de campaña y abrigados. Se transportaban en buses y vehículos particulares, los cuales estacionaron frente al Palacio Nacional de la Cultura.

Sobre la calle y en la plaza extendieron ponchos y petates, aprovechando parte de la mañana para tomar una siesta, mientras tanto otro grupo comía en la plaza.

Prensa Libre


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