Mujeres debaten en Ciclo de Economía Feminista

Patricia Laterra, integrante del Espacio de Economía Feminista de la Sociedad de Economía Crítica (UBA) dio inicio al Ciclo de Economía Feminista y en el encuentro destacó los aportes de esta disciplina para “comprender la interrelación entre orden económico y orden de género”.

En el marco de la charla en la que participaron estudiantes del Instituto de Ciencias Sociales y Administración, Laterra planteó que entre los aportes de la disciplina está la discusión de la división sexual del trabajo “que es la naturalización del trabajo de cuidados como responsabilidad única de las mujeres y también sobre los procesos de toma de decisión al interior de los hogares. ¿Existe una discusión sobre cómo se toman las decisiones adentro de los trabajos? ¿O este trabajo parece que es una responsabilidad obligatoria de las mujeres?”.

La economista abordó los principales aportes de la Economía Feminista que están relacionados con, en primer lugar, plantear y hacer explícita la interrelación que existe entre orden económico y orden de género. “El aporte fundamental o el más conocido es visibilizar el rol económico sistémico que tiene el trabajo de reproducción cotidiana de la vida, también conocido como trabajo doméstico o trabajo de cuidado. Es lo que trabaja la Economía del Cuidado. Esta Economía se pregunta sobre qué necesitamos todos los días para reproducir la fuerza de trabajo, estar alimentados y alimentadas, dormir, vivir en un espacio higiénico. El cuidado también tiene que ver con las emociones, las relaciones vinculares. Sin todo eso, ese trabajador o trabajadora no podría volver al otro día a trabajar, ya sea en su hogar o en otro lugar.

También busca explicar “cómo poner la sostenibilidad de la vida en el centro implica visibilizar la discusión sobre el nudo producción – reproducción. Esto nos lleva a toda una discusión sobre la cuestión básica del trabajo y la disputa del sentido del concepto de trabajo”, agregó.

Asimismo, Laterra explicó que “la Economía Feminista analiza las restricciones a la participación económica de las mujeres en tres áreas fundamentales: el mercado laboral, las brechas de género en el mercado laboral, las brechas de género en la protección social que se replican con lógicas muy parecidas a las del mercado laboral y las brechas en el acceso al control de los recursos económicos. Pero también, los sesgos de género que se sostienen en la macroeconomía. La macroeconomía tiene un contenido social fundamental atravesado por estos sesgos de género”.

También analiza la política fiscal, no solamente piensa en los sesgos en la tributación sino en los presupuestos sensibles al género y las políticas de tributación que “pueden ser desde el pink tax o tasa rosa que es cómo en algunos productos hay aumentos solamente por género. Pero también podemos entender cómo impacta el ajuste fiscal en un menor presupuesto para hacer políticas de discriminación positiva para avanzar en una vida de menos violencia. Como afectan determinados aumentos, por ejemplo, el aumento de las tarifas de los servicios en las jefas de hogar que tienen una inserción diferente en el mercado laboral, estamos mucho más precarizadas que los varones”.

El Ciclo de Economía Feminista es organizado por el Observatorio de Calificaciones Laborales (OCAL), la materia Derechos Humanos y género en el mundo laboral de la Licenciatura en Relaciones del Trabajo, el Programa de Estudios de Género y la Licenciatura en Economía.

Fuente-Universidad Nacional Arturo Jauretche